El nombre de la diputada Mar Besses ya estuvo en el foco en el marco de la investidura de Salvador Illa, en verano de 2024.
La ajustadísima mayoría progresista del Parlament requiere del voto afirmativo de los 68 parlamentarios que la conforman para hacerse efectiva, y esta representante de ERC es la única de todos ellos --más allá de los diputados de Units per Avançar, integrados en el PSC-- que tiene autonomía orgánica para desmarcarse de su grupo, consultarlo con las facción juvenil del partido y decidir si sigue o no la disciplina de voto.
Cuando la formación entonces liderada por Marta Rovira firmó un acuerdo de investidura con los socialistas, y tras avalarlo por la mínima la militancia en una consulta interna, Besses insistió en que su voto lo decidían los suyos --las llamadas JERC-- y convocó un Consell Nacional propio para que las juventudes del partido, naturalmente más radicales que la dirección, acabaran apostando por aquel "sí crítico" condicionado a los cumplimientos.
A pocos días del debate de investidura, un "no" con el que se especuló y que buena parte de la militancia de los jóvenes de ERC defendía hubiera forzado una repetición electoral, pero las presiones tras una intensa negociación de los mayores acabaron surtiendo el efecto deseado.
Este miércoles, en una especie de déjà vu aunque con más margen de maniobra, Besses vuelve a convocar al Jovent Republicà para decidir si apoya o no el acuerdo presupuestario firmado el pasado lunes entre el ahora presidente republicano Oriol Junqueras y el Govern de Salvador Illa.
Pasos pendientes
El escenario es similar, aunque las cuentas ni siquiera se han aprobado en el Consell Executiu. Falta el aval de los Comuns, presentarlas en el Parlament --previsto para el viernes-- y que inicien su tramitación para poderse votar a principios del mes de julio y que entren en vigor.
También debe celebrarse una Comisión Bilateral entre los gobiernos central y autonómico, que se celebra esta tarde en Madrid entre los consellers Albert Dalmau y Alícia Romero y el ministro Ángel Víctor Torres, que avalará la parte de los acuerdos que implican al Ejecutivo de Pedro Sánchez, como el cambio en la gobernanza del CZFB, la inversión en el tren orbital o la creación de la sociedad mercantil de inversiones, entre otros.
Dudas en las JERC
Pese a que la cúpula de ERC da por hecho que no habrá sorpresas, el incumplimiento de algunos acuerdos de investidura --como el traspaso del IRPF-- puede motivar serias dudas entre las juventudes, que son mucho más escépticas a la hora de pactar con partidos no independentistas.
Es una incógnita si esta cuestión únicamente se debatirá o se llevará a cabo una votación como en la investidura, pues el Consell Nacional de ERC del pasado lunes, pese a las quejas de varios miembros del mismo que rechazaban el acuerdo con el PSC y que pedían una consulta, no hubo tal opción.
En cualquier caso, sobre ellos --y concretamente en Besses-- pesa nuevamente el futuro de la legislatura catalana, en tanto que la aprobación de las cuentas implicaría asegurarse una segunda parte de mandato plácida y, por contra, un nuevo revés parlamentario podría suponer la precipitación de un adelanto electoral.
