Fotomontaje de Carles Puigdemont y Oriol Junqueras en una clase, junto al logo de USTEC

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Política

Ustec, la última trinchera del independentismo contra el Govern

ERC y Junts intensifican sus contactos con el sindicato que lidera las 17 huelgas convocadas a partir de este jueves, pidiendo unas condiciones por ahora inasumibles para el Ejecutivo catalán

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Cataluña no sale de una y entra en otra. Y el independentismo huele la sangre.

Pese a merodear desdibujados en la oposición al Govern de Salvador Illa, la crisis educativa, traducida en un mes de huelgas que amenazan con acabar el curso "a medias", se ha convertido en una aliada de primer orden para partidos como ERC y Junts, que buscan con ella erosionar al PSC.

Ambos han intensificado sus contactos en las últimas semanas con Ustec (Unión de los Sindicatos de Trabajadores de la Enseñanza de Cataluña), que lidera las nuevas protestas de los docentes. Las movilizaciones empezarán a partir de este jueves y acabarán el 5 de junio.

Se trata de una organización de corte nacionalista e históricamente más de izquierdas que de derechas —más, por tanto, vinculado a ERC que a Junts—. Y que no avala el acuerdo suscrito entre la Generalitat, CCOO y UGT para mejorar las condiciones profesionales y de los distintos centros educativos.

Un sindicato mayoritario que sirve a los políticos del procés para, como ya han hecho con otros consellers a lo largo de la legislatura, proyectar a Esther Niubó como un obstáculo para la gestión de la cartera de Educación, pese a los esfuerzos del Govern en revertir "muchos años de dejadez". Y hacerlo con 2.000 millones de euros y el apoyo de CCOO y UGT.

Ustec no parece atender las explicaciones del Ejecutivo socialista, que comparte la necesidad de "ir más allá", pero pide ir por partes. Al menos, hasta que ERC apruebe unos presupuestos que, entonces sí, permitan una mayor inversión para la educación pública.

Conflicto político

El sindicato es la última trinchera de los independentistas para remontar unas encuestas cada vez más crudas —especialmente, para Junts—, e insiste en negociar y mejorar el acuerdo firmado con CCOO y UGT, que moviliza 2.000 millones de euros. Su portavoz, Iolanda Segura, lo confirma a este medio: "Nosotros no nos hemos levantado de la mesa".

Añade, no obstante, que el Govern tiene "otras prioridades, como los Mossos d'Esquadra", y que sí que hay recursos para satisfacer sus demandas. "Falta voluntad", dice. Y asegura que ERC y Comuns, ambos socios del Govern, se han ofrecido a aprobar un suplemento de crédito "si fuese necesario".

Presión de ERC y Junts

ERC y Junts, en cualquier caso, aseguran estar presionando al Ejecutivo de Illa desde el plano político para lograr un acuerdo, pero "viven bien en el conflicto, como Ustec, porque es lo que les da rédito electoral", afirma una fuente de otro de los sindicatos.

Apunta, en esta línea, que, en contra de otras cuestiones que se debaten en el Parlament, muchas familias sufren estas huelgas y no tienen más remedio que posicionarse a favor del profesorado que protesta, secundando sus demandas, que incluyen mejores condiciones salariales, pero también más recursos para el sistema y la reducción de los ratios —número de alumnos por clase—, y "señalando al Govern como culpable".

La gestión, en el foco

Y es aquí donde la oposición cree poder sacar tajada de la crisis, que es una de las múltiples que ha vivido el equipo de gobierno catalán en los últimos meses en sectores estratégicos como el propio sistema sanitario, la agricultura y ganadería, y el caos de los trenes de Rodalies.

No deja de ser, no obstante, un movimiento "desesperado" por parte de un independentismo que, según los sondeos, obtendría su peor resultado desde que sus partidos se presentaron juntos en 2015. Un movimiento en decadencia, que añora el poder, y que cree poder beneficiarse electoralmente de esta cuestión. Y que dice "poner en evidencia" a un Govern "cuya prioridad era la gestión, pero no está sabiendo hacerlo".

Incertidumbre

El escenario político, en cualquier caso, está marcado por la incertidumbre de los Presupuestos de la Generalitat que, a priori, deberían aprobarse en verano —así se emplazaron a hacerlo los socialistas y ERC—, pero por los que nadie pone la mano en el fuego. En caso de que no sucediera, el adelanto electoral es una de las opciones que se barajan en el Palau de la Generalitat, como ya sonó antes del acuerdo para retirar las cuentas en marzo.

CCOO y UGT, en esta línea, también advierten del auge de la ultraderecha que comportaría un nuevo paso por las urnas. Y emplazan a Ustec a conformarse con el acuerdo ya alcanzado —que se verá reflejado, en primera instancia, en las nóminas de los docentes de este próximo mes—, y a trabajar conjuntamente para "seguir avanzando". Mientras tanto, huelga. Hoy llega el turno de los profesores de niños de 0 a 3 años.