Varios operarios en las obras de la nueva estación ferroviaria de La Sagrera, en Barcelona EUROPA PRESS
Moncloa y Govern fijarán las grandes infraestructuras de la década en Cataluña con el consorcio de inversiones
Un plan plurianual marcará el rumbo del consorcio, que ejecutará obra pública mediante una sociedad mercantil propia
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La colaboración entre la Moncloa y la Generalitat a la hora de abordar grandes infraestructuras es la excepción, más que la norma. Lo ha puesto de manifiesto la presentación del consorcio de inversiones, cosa que se traduce en obras eternizadas y parcelas en las que no entra una grúa en años.
El Gobierno ejecutó 456,6 millones de euros el primer semestre de 2024, el 20% de los 2.276 millones presupuestados para Cataluña. La cifra tradicionalmente se sitúa por debajo del 50%, lo que trae de cabeza a los agentes económicos, en especial cuando lo comparan con los niveles de ejecución en Madrid.
El Cercle d'Economia, la Cambra de Barcelona, Pimec, FemCat y el RACC arroparon ayer al Govern y a Esquerra Republicana (ERC) en un acto celebrado en Barcelona, que eleva el pressing sobre Junts para que los neoconvergentes voten a favor de la tramitación del consorcio en el Congreso el 28 de abril.
Presentación del consorcio de inversiones en el Cercle d'Economia, a cargo de la 'consellera' Alícia Romero, en Barcelona
Los impulsores centrarán los próximos siete días en explotar los espacios de diálogo en Barcelona y en Madrid para mover al partido de Carles Puigdemont del no al sí.
Una misión complicada para la que todavía no existe garantía alguna de éxito, según reconocen las voces implicadas. Éstas se encomiendan a la ventana de oportunidad que supone dotar a la Generalitat de poder de decisión sobre las principales inversiones del Gobierno en Cataluña.
Las obras de la década
El pretendido organismo permitirá al Govern que hoy preside Salvador Illa fijar junto al Gobierno de Pedro Sánchez las prioridades en infraestructuras de la próxima década que dependen de las competencias de ambas administraciones.
Entre ellas figuran el Plan de Rodalies --con 8.037 millones de euros previstos--, la conexión de terminales del Aeropuerto de El Prat con el tren, el desdoblamiento de la vía para el transporte de mercancías por Lleida, y la línea ferroviaria que debe unir el arco metropolitano, de Sitges a Mataró, sin pasar por Barcelona.
Obras en la estación de la Sagrera, a 28 de agosto de 2024, en Barcelona
Plan de inversiones
Una vez constituido, los ministerios de Transportes y Hacienda, y los departamentos de Territorio y Economía iniciarán las conversaciones para alumbrar un Plan Plurianual de Inversiones. Un documento que recogerá las grandes actuaciones a acometer a diez años, como lo es hoy la estación de La Sagrera.
El enclave ferroviario que se levantará al norte de Barcelona arrancó su construcción en 2010 y, recientemente, ha tomado velocidad de crucero para abrir al tráfico de pasajeros de la alta velocidad española en 2032. Ese es uno de los "pocos" --insisten-- ejemplos que sirven de referencia para ambos ejecutivos.
El ejemplo de La Sagrera
Si bien Barcelona Sagrera Alta Velocidad (BSAV) maneja el presupuesto de la futura estación, de 1.500 millones de euros, el consorcio de inversiones tendrá una sociedad mercantil exclusiva para licitar, adjudicar y ejecutar las obras de las futuras infraestructuras del Estado.
Estará participada por el Gobierno y la Generalitat, y recibirá la consideración de medio propio del Estado. Frente a otros mecanismos, esta figura trae consigo procedimientos más ágiles que permiten acelerar la adjudicación de obra pública.
Personal de Servicios Ferroviarios trabajando durante una visita a la nueva fase de la estructura central de la cubierta de la estación de La Sagrera, a 12 de marzo de 2024
"Que sea reconocido como medio propio recorta mucho los plazos", ha incidido el director general de ERC, Lluís Salvadó, exdirector general del Puerto y el negociador de los independentistas con el Govern en materia de infraestructuras.
Así, pues, el Gobierno transferirá los recursos necesarios para que el consorcio planifique las inversiones y las derive a su sociedad. "Es el instrumento que debe permitir a Cataluña ser más competitiva", celebró por su parte la consellera de Economía y Finanzas, Alícia Romero.
Primeros proyectos, en 2027
Otros proyectos que inspiran al consorcio son la construcción de los accesos por carretera y por tren al Puerto de Barcelona --que movilizó un protocolo y un convenio de financiación-- y las encomiendas de gestión por las que el Gobierno cedió a la Generalitat las obras por los nuevos accesos de la AP-7 y AP-2, la Ronda Norte que se proyecta en el Vallès y la pacificación de la N-II en el Maresme.
El organismo tendrá una representación paritaria y su creación pasa necesariamente por el Congreso de los Diputados. La proposición de ley de ERC recibió la semana pasada el informe de conformidad por parte del Ejecutivo y, si supera la toma en consideración, iniciará una tramitación que se demorará del orden de tres o cuatro meses hasta la votación definitiva.
El Congreso de los Diputados
Fuentes conocedoras aclaran que el consorcio es un proyecto "a medio plazo". Este año se creará en el Congreso y se dotará de unos estatutos, pactados en una futura comisión bilateral entre la Generalitat y el Gobierno para la que aún no hay fecha. Se espera que asuma los primeros proyectos y empiece a coger músculo el próximo año, y que funcione a pleno rendimiento más allá de 2027.