Lo que no hay manera de que suceda en Barcelona ha ocurrido en Tarragona.
La dirección de Junts ha tomado una decisión respecto a su candidato a la alcaldía de la ciudad en las próximas elecciones municipales con el que evitarse, como pretendían, un proceso de primarias.
El elegido, según confirman fuentes del partido a nivel local, es el exconcejal de CiU en la ciudad Fede Adán, actualmente presidente de la Asociación contra el Cáncer y catedrático de Derecho Procesal en la Universitat Rovira i Virgili, que habría aceptado el encargo en los últimos días.
Dos aspirantes enfrentados
Era un nombre habitual en las quinielas y no está vinculado a ninguna de las dos candidaturas que llevaban meses preparándose para batirse internamente; una de ellas con el actual líder municipal, Jordi Sendra, al frente, y la otra alrededor del abogado outsider Roger Baiges.
Dos figuras que —el primero por sus malos resultados en las pasadas elecciones, y el segundo por enviar una carta al partido exigiendo primarias, lo que le valió una buena bronca del secretario general Jordi Turull en una reunión privada— no entraban en los planes de Carles Puigdemont.
Tercera vía
Fue precisamente a raíz de la intención manifestada por ambos de luchar por el puesto que la cúpula de Junts se implicó en buscar a una tercera vía con potencial recorrido electoral que disipara, también, el enfrentamiento interno, surgido principalmente a raíz del apoyo del actual grupo municipal a los presupuestos del gobierno del socialista Rubén Viñuales.
Y de ahí que, entre otros, se contactara con Adán, a quien el líder de Junts conoce perfectamente, porque fue director del 112 cuando éste fue presidente de la Generalitat.
Muy cuestionado
Formó parte del Govern hasta que, de la mano de su superior Jordi Jané, entonces conseller de Interior, dimitió meses antes de la celebración del referéndum ilegal de independencia.
Muchos leyeron este paso al lado como un desmarque político del clímax del procés, que llevó a buena parte de aquel Ejecutivo a la cárcel y a fugarse al extranjero para evitarla.
Y consideran que, más allá de que "no es independentista", el hecho de que sea hermano de Montse Adán, primera teniente de alcalde del gobierno local socialista, le invalida para asumir el cargo de líder de la oposición en el ayuntamiento, como podría suceder según las encuestas.
"Salir del fuego para caer en las brasas", se puede leer al respecto en un grupo de WhatsApp de la candidatura de Baiges a la que ha tenido acceso este medio.
Poco margen para los militantes
El margen de maniobra para impedir el nombramiento a dedo, como pretenden este grupo de militantes y también los que apoyan a Sendra es, en cualquier caso, muy limitado.
Junts se aseguró en su último congreso que, en este tipo de casos, la dirección tuviera la última palabra. Y así será más allá de las elecciones al comité local que se celebran la próxima semana donde Elisabet Taulats —del equipo de Baiges— y Belén Riola —apoyada por Sendra— aspiran al cargo.
Adán, a la espera de que el partido lo confirme de forma oficial, empezará la campaña para 2027 en los próximos meses.
Y el objetivo, en una localidad donde en su día Convergència tuvo un papel muy importante, es, precisamente, recuperar el peso perdido en los últimos años, con hasta seis líderes distintos en los últimos 20 años que no han sabido, nunca mejor dicho, dar con la tecla.
