Fotomontaje de Juanma Moreno y Salvador Illa, presidentes de la Junta de Andalucía y la Generalitat de Cataluña respectivamente

Fotomontaje de Juanma Moreno y Salvador Illa, presidentes de la Junta de Andalucía y la Generalitat de Cataluña respectivamente

Política

Juanma Moreno acelera el acuerdo presupuestario en Cataluña

El presidente andaluz convoca elecciones el 17 de mayo, antes de lo previsto, y obligará a María Jesús Montero a abandonar el Gobierno "en los próximos días", lo que podría despejar algunas de las exigencias de ERC para apoyar las cuentas del Govern

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El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno Bonilla, anunció ayer por la noche de forma sorpresiva que disolverá el Parlamento regional este mismo martes y que convocará elecciones el 17 de mayo, semanas antes de lo que en un principio estaba previsto.

Había margen hasta el 19 de junio, pero la coincidencia de la romería del Rocío, la visita del Papa León XIV a España --del 6 al 12 de junio-- y el inicio del Mundial de Fútbol --el 11 de junio-- habrían acabado forzando esta nueva fecha, que tendrá consecuencias inmediatas en la estructura del Gobierno de España. Y también será determinante para el devenir de la legislatura catalana, que se ha dado margen hasta el final de este período de sesiones para aprobar unos nuevos presupuestos de la Generalitat o convocar elecciones.

Montero, fuera

La actual vicepresidenta del Gobierno y ministra de Hacienda María Jesús Montero, que será la candidata socialista a la Junta de Andalucía, tendrá que dejar sus funciones antes de lo previsto para centrarse en la campaña, que arrancará de forma oficial a principios de mayo, pero deberá preparar in situ a partir de Semana Santa; por lo que la remodelación interna que preparaba Pedro Sánchez para principios de mayo se adelantará a "los próximos días".

Pese a que el Govern catalán siempre ha evitado señalar a su compañera de filas socialista como un obstáculo para el cumplimiento de sus acuerdos de investidura con ERC, sí lo han hecho los propios republicanos en múltiples ocasiones. La última, la semana pasada, cuando comunicaron al president Salvador Illa que no pensaban aprobar las cuentas si no se lograba la cesión del IRPF a la Generalitat --uno de los pactos suscritos en verano de 2024, que dependían de la cartera de Montero-- y pidieron retirar los presupuestos del Parlament.

ERC insiste en "ganar soberanía"

Illa aceptó --la alternativa era quedarse sin ello-- a cambio de un suplemento de crédito que ERC se comprometió a convalidar, y de un documento en el que éstos aseguran que desligarán las negociaciones por el traspaso del IRPF y las presupuestarias. Firmaron, en este sentido, "negociar para aprobar" las cuentas antes del verano, pero sin renunciar explícitamente a volverse a oponer si no consideran suficientes los avances en carpetas que dependen también del Congreso de los Diputados o del propio Gobierno.

ERC, es más, ha insistido en los últimos días en que lo que piden es "ganar espacios de soberanía". Y, en este sentido, siguen pendientes tanto el nuevo modelo de financiación, que debe plantearse próximamente en un Consejo de Política Fiscal y Financiera y tramitarse en las Cortes Generales para debatir su aprobación, como el traspaso del IRPF, donde hay serias discrepancias entre la cartera ministerial que todavía ocupa Montero y la conselleria que lidera Alícia Romero.

Nuevo Gobierno

En este sentido, en Cataluña ya se espera a conocer quién sustituirá a la líder andaluza en las negociaciones, que serán claves en la legislatura catalana. Podría no ser el único cambio en el Gobierno, pues también se ha especulado en los últimos días con la posible salida del mismo de los ministros de Sumar, que, tras quedarse sin representación en Castilla y León, ya debaten junto a otras formaciones políticas una nueva marca de cara a las próximas elecciones, que creen poder impulsar mejor alejándose del PSOE.

En cualquier caso, estos cambios --también podrían afectar a otros ministros socialistas-- facilitarían que el Govern y ERC no esperen a junio o julio para desencallar los presupuestos si los republicanos se empeñan en mantener las cuestiones que dependen exclusivamente del Gobierno en la ecuación, como parece que pretenden, pese al acuerdo con Illa de la semana pasada.

Estos plazos coinciden, asimismo, con los planteados por la consellera Romero, que idealmente hablaba ayer de presentar las cuentas catalanas en abril.

Negociación con ERC

Antes del anuncio de Moreno Bonilla, el Govern ya tenía previsto empezar a negociar con el partido de Oriol Junqueras en las próximas semanas. Asumen, en clave estrictamente catalana, que no será fácil; pero saben que ERC, cuyo candidato sigue inhabilitado y no ha conseguido, por ahora, el segundo indulto que reclamaba, tampoco quiere elecciones. En esta línea, el Govern es optimista de cara a aprobar las cuentas. Y el adelanto electoral en Andalucía deja, se admita o no, más margen para negociar.

Illa espera un nuevo ministro o ministra, en este sentido, con quien sea más sencillo desencallar los acuerdos que le permitan agotar la legislatura, que sigue siendo el principal objetivo del PSC. La meta que les llevó a retirar unas cuentas del Parlament, por primera vez en la historia, con el objetivo de evitar la derrota, y lo que les empuja a prometer "flexibilidad" con ERC en relación a las distintas partidas con las que afrontar los retos de la ciudadanía en los próximos años.