La 'consellera' de Economía y Finanzas de la Generalitat de Cataluña, Alícia Romero, en su despacho del Distrito Administrativo en la Zona Franca de Barcelona Barcelona
Alícia Romero: "Confío en la palabra de ERC, tendremos presupuestos en verano"
La 'consellera' confía en ejecutar al menos el 80% por el aplazamiento de las cuentas, y recuerda que la Agencia Tributaria de Cataluña no puede efectuar contrataciones masivas hasta la cesión del IRPF
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Hace siete días que el president Salvador Illa anunció la única salida posible para los presupuestos de la Generalitat de Cataluña, que el Consell Executiu aprobó el 27 de febrero de acuerdo con un plan que dejó de contar con la complicidad de ERC.
La cuestión se enmarañó con las exigencias del presidente de los republicanos, Oriol Junqueras, para la cesión de la gestión del 100% del IRPF a Cataluña. Y, con el Govern socialista atado de manos al no tener competencias sobre ello, el proyecto volvió al escritorio de Alícia Romero, a cambio de sentar a los independentistas a negociar.
En su despacho del Distrito Administrativo de la Zona Franca de Barcelona, la consellera de Economía y Finanzas de la Generalitat recibe a Crónica Global para repasar los retos que se le abren frente a sí en los próximos meses; también los que aún colean.
Entre estos, las nuevas demandas de ERC, el papel de la vicepresidenta y ministra María Jesús Montero, las curvas que aún debe tomar el nuevo modelo de financiación catalana, el pulso de los profesores pese al pacto educativo, las ayudas por la guerra en Oriente Medio, y el escaso tiempo de los departamentos para ejecutar las cuentas.
-Nunca antes se habían retirado unos presupuestos en el Parlament de Cataluña. ¿Fue un error de cálculo presentarlos?
-No. La obligación del Govern es presentar presupuestos. Llevábamos muchos meses trabajando en ellos, teníamos unos socios que nos habían dicho que querían unos presupuestos para este año, cerramos un acuerdo con los Comuns, que son muy exigentes, y también con los agentes sociales y económicos, que tampoco es sencillo.
-¿Entonces?
-Habían pasado dos meses del año, decidimos presentarlos e iniciar una tramitación a la que se pudiese incorporar ERC. Nosotros planteamos el debate a la totalidad el 11 de marzo y nos pidieron retrasarlo una semana, como hicimos. Entraba en nuestra lógica tener más tiempo para negociar estos presupuestos. Luego ellos decidieron que no y, por el bien de Cataluña, creímos que había que hacer esto.
-Consecuencias de negociar con un socio complicado como ERC…
-Todos los partidos defendemos nuestros intereses. Es tan complicado o tan sencillo como cualquier otro. Lo que pedimos es responsabilidad, porque el país necesita estabilidad en estos momentos tan inciertos. Pedimos lo que nosotros dimos en 2023, cuando aprobamos los presupuestos del Govern de Pere Aragonès sin haber negociado su investidura, y el año anterior nos habían excluido de la mesa de negociación.
-¿Por qué lo hicieron?
-Por responsabilidad, porque Junts acababa de salir del Govern y se necesitaba estabilidad hasta el final de la legislatura. En 2024 no se aprobaron y se convocaron elecciones, pero nosotros también estuvimos a favor ese año. Así que pedimos lo que nosotros dimos en el pasado para abordar los retos que tenemos, como el de las renovables o el de la energía en general, que son elementos clave en el actual contexto internacional.
-El acuerdo firmado con ERC dice que ellos se comprometen a "negociar para aprobar los presupuestos", no que vayan a hacerlo. Del 0 al 100%, ¿cómo de convencida está de que habrá nuevas cuentas en el próximo mes de julio?
-Al 100%, porque confío en la palabra de ERC: “negociar para aprobar”. Lo ha dicho también Oriol Junqueras. Confío plenamente en que tendremos nuevos presupuestos antes de que termine el período de sesiones. Trabajaremos intensamente como siempre, nada es sencillo, pero creo que lo conseguiremos.
-¿Cuánto han condicionado las elecciones andaluzas y que la vicepresidenta y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, sea la candidata del PSOE para que Moncloa rechazara el traspaso del IRPF a la Generalitat?
-Cero. Insisto mucho en esto, pero es que no es verdad. Nuestro principal objetivo era tener un modelo de financiación que respondiera al acuerdo de investidura entre ERC y PSC. Y esto lo hemos conseguido trabajando con la vicepresidenta Montero y su equipo. Si ella no hubiera querido, como algunos dicen, no lo hubiéramos tenido, y ha sido la primera convencida en que había que mejorar la financiación de las comunidades autónomas, y de que no tenemos recursos suficientes para abordar las competencias transferidas del Estado.
"Estamos un poco lejos y hay que acercar posiciones. Quizás hemos corrido demasiado" [sobre el traspaso del IRPF a la Generalitat]
-¿Qué debe pasar en el próximo Consejo de Política Fiscal y Financiera con el nuevo modelo de financiación?
-Esperemos que en las próximas semanas se pueda presentar en un Consejo de Política Fiscal y Financiera y que pueda iniciar su trámite en el Congreso de los Diputados, donde quedará en manos de los grupos parlamentarios. Debe superar las enmiendas a la totalidad para que se pueda mejorar durante su tramitación. Interpelo sobre todo a Junts en este sentido, para que permitan que lo debatamos.
Si el modelo mejora en la tramitación parlamentaria, fantástico; pero creo que los partidos estamos para ser útiles en la sociedad. Tenemos que trabajar para convencer a la mayoría de investidura de Pedro Sánchez y que aprueben este modelo.
-¿Y con el IRPF?
-Hace falta más tiempo. Siempre hemos dicho que esto sucederá, pero se debe madurar. Hay negociaciones con el Gobierno de España, conocidas por ERC, pero no están cerradas. Ya lo dijo la vicepresidenta Montero: estamos un poco lejos y hay que acercar posiciones. Las prisas no son buenas consejeras y quizás hemos corrido demasiado en este tema.
Lo más importante es que se apruebe el nuevo modelo de financiación y, luego, ya llegará el IRPF, que no podrá hacerse efectivo hasta que la Agencia Tributaria de Cataluña esté preparada.
-En paralelo de los presupuestos.
-El acuerdo de investidura no condiciona que se vayan cumpliendo los acuerdos para aprobar los presupuestos. Por eso pedimos que se desligue una cosa de la otra mientras seguimos cumpliendo los acuerdos, como hemos hecho en carpetas como la nueva financiación, la empresa mixta de Rodalies o el consorcio de inversiones.
"Interpelo a Junts para que nos permita debatir el nuevo modelo de financiación en el Congreso"
-El acuerdo firmado con ERC dice que "se comprometen a negociar para aprobar los presupuestos", no que se comprometan a aprobarlos. Con el IRPF aparcado, ¿tienen la garantía de que, si no se aprueba la nueva financiación, no se levantarán de la negociación?
-Esto no ha estado nunca encima de la mesa. Yo estaba en la negociación de investidura y recuerdo que acordamos que impulsaremos este modelo, pero no está en nuestras manos que se apruebe en el Congreso. Se tiene que negociar y tenemos que seducir. Estoy haciendo una ruta por Cataluña para explicar este modelo a los alcaldes, a los agentes sociales y económicos. Nos gustaría que nos acompañara todo el mundo y que ERC hiciera también esfuerzos en esta línea.
-¿También los alcaldes de Junts le insisten en que se apruebe el nuevo modelo?
-Todos los alcaldes dicen que, si hay más dinero para Cataluña, bienvenido sea. Es para invertir en el ámbito de educación, sanidad, derechos sociales… Para hacer escuelas, residencias o mejorar el transporte escolar. Todos quieren más recursos. Si vienen 4.700 millones de euros, que vengan, y si podemos conseguir más, mejor.
Poco a poco, se va avanzando. Si pedimos la luna es difícil que nos la den y nos quedaremos sin nada. Este modelo es bueno. Trae recursos y ganamos en soberanía fiscal. Hay que hacer lo posible para aprobarlo.
-El portavoz de ERC aseguró el pasado lunes que quieren “nuevos espacios de soberanía” a cambio de los presupuestos. ¿Les han dicho concretamente cuáles?
-No. No nos lo han dicho. Ahora empezaremos las reuniones y nos tendrán que decir. Nosotros estamos de acuerdo en ampliar el autogobierno. Si son cosas que no dependen solo del Govern es más complejo, porque hay que negociar y no tenemos demasiado tiempo. Veremos qué exigen y cómo podemos responder a sus demandas.
Alícia Romero, 'consellera' de Economía y Finanzas de la Generalitat de Cataluña
-¿Qué se ha hecho hasta ahora con la Agencia Tributaria de Cataluña (ATC)?
-Muscularla para que cumpla mejor su función actual. Tenía dos plataformas tecnológicas que no interoperaban entre ellas, lo que es un desastre. No teníamos algunos perfiles profesionales necesarios, como informáticos u otros. Tenía 30 inspectores, que son muy pocos. Era un ente poco autónomo y, en definitiva, había que corregir algunos elementos.
Modificamos la ley a finales de agosto y esto nos ha permitido ajustar la ATC a las necesidades reales de este siglo. La Agencia Tributaria española es excelente y nosotros tenemos que estar a este nivel.
-¿Tiene sentido tiene muscular la ATC antes de aprobar la cesión del IRPF?
-Es evidente que no podemos contratar a miles de personas todavía si no tenemos una delegación y una legitimidad legal, pero sí podemos ir musculando la ATC. Cuando llegue el traspaso habrá que hacer una transformación mucho más ambiciosa, pero poco a poco. Hemos preparado un Plan Director para saber cómo actuar a partir de entonces.
-Usted siempre dice que será flexible en la negociación con ERC en lo estrictamente presupuestario. ¿Qué líneas rojas tiene el Govern? ¿Qué partidas no quieren tocar bajo ningún concepto?
-La línea roja es la ley. No hay más margen que este. Todos los consellers saben que si había una previsión pero ERC no lo ve claro y prefiere hacer otra cosa con esos recursos, se cambiarán las partidas. Negociar es ceder. Si uno quería hacer una cosa, pero ERC pide otra, haremos la otra. Si se pueden hacer las dos cosas, excelente; pero si no, priorizaremos tener presupuestos. Tenemos una propuesta presupuestaria, pero igual que pasó en la negociación con los Comuns, cambiará cuando ERC nos ponga sus planteamientos sobre la mesa. Esta es la riqueza de la negociación.
"Estamos de acuerdo en ampliar el autogobierno. Si son cosas que no dependen solo del Govern es más complejo, porque hay que negociar y no tenemos demasiado tiempo"
-Precisamente los Comuns piden que las cuentas de 2026 sean suficientemente buenas para que también sirvan en 2027. Técnicamente, ¿esto tiene sentido?
-Si conseguimos un presupuesto en 2026, en 2027 habrá que prorrogarlo. Siempre es mejor prorrogar el de 2026 que el de 2023.
-Pero no podrán incorporar proyectos nuevos para el 2027.
-Esto es evidente. Tendremos dificultades para hacer según qué cosas. Siempre es mejor tener presupuestos. Las instituciones, como las empresas, deben tener presupuestos. Es esencial, porque el Govern marca sus prioridades para cada año y diseña su horizonte, pero no siempre puede ser.
-Uno de los grandes argumentos contra la retirada de los presupuestos para intentarlo de nuevo en unos meses es que hay mucho menos tiempo para ejecutarlos (seis o cinco meses). ¿Qué nivel de ejecución cree que pueden alcanzar?
-El año pasado aprobamos el último suplemento de crédito en el mes de junio, y hemos llegado al 97,2% de ejecución por departamentos, que es una muy buena cifra. Pero esto significa que tensionas mucho la administración. Economía ha hecho este año 2.300 expedientes de modificación presupuestaria, casi el doble que en 2019, también con prórroga. Esto genera ineficiencia.
Ejecutar no es sencillo en prórroga presupuestaria. Cuanto antes se aprueben mejor, esto lo sabe también ERC.
"No podemos contratar a miles de personas para la ATC si no tenemos la delegación del IRPF"
-¿La Generalitat tiene capacidad para conseguir un alto nivel de ejecución?
-Esta semana se ha aprobado un decreto ley de medidas donde se incluyen algunos trámites de agilización presupuestaria para que los distintos departamentos puedan desarrollar expedientes y que no tenga que pasar todo por Economía, que ralentiza los procesos. Por encima de un 80-85% sería un buen nivel de ejecución.
-¿Y respecto a la ejecución de las inversiones?
-Estamos muy satisfechos también. Hemos invertido y ejecutado 3.400 millones de euros en inversiones. En el presupuesto anterior se prevén 4.200 millones de euros, lo que es tres veces superior a la ejecución de 2016, 2017, 2018 y 2019. Son cifras buenas.
-Si el Govern no consigue aprobar los presupuestos en julio, ¿deben convocarse elecciones?
-No estamos en este escenario. Antes comentaba que estoy convencida al 100% de que se aprobarán los nuevos presupuestos, y con este porcentaje el Govern no puede contemplar otro escenario. En este sentido, el president ha sido muy claro. Creemos en la palabra de ERC, confiamos en ellos y empezaremos esta semana a trabajar en la negociación. No hay otro escenario que no sea tener presupuestos.
"Por encima de un 80 ó 85% sería un buen nivel de ejecución de los presupuestos" [sobre los seis meses que tendrá el Govern para ejecutar las cuentas]
-La diputada de Junts Mònica Sales asegura que su partido no puede sentarse con el Govern porque no les tienen en cuenta. ¿Lo comparte? ¿Hay margen para acercar posiciones con el principal partido de la oposición?
-Creo que Junts está en un rincón, en este sentido. No están en ningún tablero de juego. Con el tema del conflicto en Irán, sí hemos hablado. Ellos han hecho propuestas, algunas las hemos aceptado y otras no. Hemos trabajado de forma constructiva y positiva y nos gustaría que siempre fuera así.
Pero nosotros tenemos dos socios prioritarios para presupuestos, que son ERC y los Comuns, y Junts es incompatible con algunas de las propuestas de nuestros socios, e incluso con las nuestras. Nosotros, por ejemplo, no eliminaremos el impuesto de sucesiones. Estamos abiertos a hablar con todo el mundo, pero nuestros socios prioritarios son los Comuns y ERC.
-Ayer aprobaron un primer paquete de ayudas al tejido económico para paliar los efectos de la guerra en Irán. ¿Cree que hay riesgo de recesión?
-Hay que ver cómo avanza todo. De momento parece que la inflación aguanta al 3% y el Banco Central mantiene sus tipos de interés al 2%. Los datos económicos siguen siendo buenos. Los ingresos suben, la actividad económica sigue funcionando y el paro baja. De momento, no parece que haya visos de una recesión.
Pero lo que tenemos que hacer las administraciones es prepararnos para que esto no pase, como ha hecho el Gobierno de España con este paquete de 5.000 millones de euros para hacer frente a la crisis en el ámbito energético, y como hicimos ayer en la misma línea.
-¿Cuál es el detalle de este paquete de medidas?
-Es un paquete de medidas que cuenta con tres bloques. Uno con ayudas para el tejido económico: ayudas, financiación bonificada y algunos elementos de fiscalidad, así como asesoramiento a empresas para analizar y abrirse a otros mercados internacionales. Luego hay otro relativo a las familias. Es difícil saber el impacto que esto tendrá en las familias porque aún es inminente, pero sí creamos una línea de 30 millones de euros para ver qué convocatorias podemos generar. Quizás el bono social eléctrico… pero la partida ya está generada.
Alícia Romero, 'consellera' de Economía y Finanzas de la Generalitat de Cataluña
-Habla del bono social eléctrico, ¿se contemplan también ayudas al alquiler, por ejemplo, u otras posibilidades para las familias?
-Las ayudas al alquiler crecían mucho en los presupuestos. Estamos trabajando en las distintas convocatorias. El Govern ha presentado una propuesta para prorrogar dos años más el alquiler, que es una buena noticia. Pero vamos a ver cómo impacta esto. Los 30 millones de euros ya están movilizados.
-¿Y la tercera partida?
-Hace referencia al mix energético: hay que acelerar las energías renovables, financiación al privado, tanto al autoconsumo como a empresas, puntos de carga, reforzar la energética pública... Seguimos a la cola de España y necesitamos ponernos las pilas para tener energía más barata y que nuestras empresas sean más competitivas, básicamente.
-¿Y esto cómo puede afectar a los presupuestos? ¿Cómo se incluirá?
-A los grupos parlamentarios les dije que todas las propuestas no caben en un suplemento de crédito. Hay que esperar a la negociación y a que se aprueben los presupuestos. Las ayudas se pueden configurar de muchas maneras. Hay algunas que tendrán que ir al Institut Català de Finances, otras al departamento de Empresa y Trabajo, otras a Derechos Sociales…
Este primer paquete cabe en el suplemento, pero es una parte pequeña. Si queremos hacer cosas más ambiciosas hay que esperar a un presupuesto y negociarlo.
"Junts está en un rincón, en este sentido. No están en ningún tablero de juego"
-Sobre el acuerdo educativo que moviliza 2.000 millones de euros, y al que el sindicato Ustec·Stes y CGT le dan la espalda... ¿Entiende la posición de los profesores movilizados?
-Yo empatizo con todo el mundo. Están en su derecho de reivindicar lo que consideren. Estoy de acuerdo en que el aula de hoy no es el aula de hace 15 o 20 años. Hoy es mucho más complicado por la llegada de personas, las nuevas necesidades educativas, los problemas con el catalán o las nuevas tecnologías. La situación es compleja y yo lo entiendo. Quizás no les hemos dado suficiente formación para atender todas estas necesidades. Con ratios considerables, esto es difícil.
Pero lo que hemos hecho en los acuerdos con CCOO y UGT es reducir ratios, poner más recursos para la escuela inclusiva, intentar desburocratizar el trabajo del profesorado, etcétera. Hay un acuerdo a nivel educativo que también ha firmado la Ustec, y lo que no han firmado son las condiciones laborales, las mejoras retributivas.
-¿Se puede mejorar?
-Siempre puede ser mejor, pero nosotros tenemos que cumplir unas reglas de gasto. Hemos llegado a un acuerdo muy ambicioso, con 510 millones de euros para mejoras retributivas, un 30% más del complemento de los profesores. En los últimos 20 años no se había aumentado. Pasaríamos de estar terceros en la cola a terceros por delante en comparación con otras Comunidades Autónomas.
Se puede reivindicar más, pero es un gran acuerdo.
-¿Utilizarán los espacios de diálogo que tienen con los profesores para mejorarlo?
-En la mesa de negociación siempre estamos. Si hay que hablar, hablaremos. Pero el pacto ya está cerrado con CCOO y UGT, que son sindicatos mayoritarios también en el ámbito de la educación. Hemos hecho un esfuerzo presupuestario muy importante.
"El acuerdo educativo siempre puede ser mejor, pero tenemos que cumplir unas reglas de gasto"
-El PSC votó en contra de desencallar el Hard Rock la semana pasada en el Parlament. ¿Es un proyecto prioritario para este Govern?
-Es un proyecto importante para el Govern que generará puestos de trabajo y riqueza en el Camp de Tarragona, en este caso en un ámbito complementario al turismo que ya hay. Un turismo de reuniones y congresos que está generando tanta riqueza en Barcelona, por ejemplo, y que deja conocimiento. El Mobile World Congress es el mejor ejemplo.
-¿Creen, pues, en el proyecto?
-Sí. Hicimos una modificación fiscal a petición de ERC y los Comuns, ya aprobada, y ahora hay que ver si los inversores que ganaron el concurso para desarrollar el proyecto siguen interesados o si hay algún cambio en este sentido.
-¿Qué tiene que pasar?
-Se están haciendo todas las tramitaciones urbanísticas, y ya veremos. Es una apuesta, estamos invirtiendo mucho allí: el TramCamp, el Palau de Justícia, escuelas, vivienda… No se puede decir que nosotros no creamos en este proyecto, pero no depende solo de nosotros.
-¿El Govern tiene previsto rebajar o suprimir algún impuesto en esta legislatura?
-En estos momentos no nos lo planteamos. Hemos eliminado 22 tasas, que tienen más carga administrativa de lo que generan en recaudación. Pero no nos lo planteamos. Estamos abiertos a escuchar a todo el mundo. ¿Suprimir el impuesto de sucesiones? No. ¿Bajar el IRPF? Ya lo hicimos hace unos meses a los tramos inferiores a 33.000 euros, que afectaba al 67% de los contribuyentes. Por ahora no nos lo planteamos, lo iremos estudiando e iremos viendo. No decimos que no a nada en este sentido.
-¿El Institut Català de Finances prevé financiar la compra de terrenos por parte de promotores privados para agilizar la construcción de vivienda?
-Sí. Cambiamos la ley del ICF en 2024 para que pudieran financiar a privados, porque antes solo se podía hacer al tercer sector o a fundaciones. Lo que necesitamos es poner todas las herramientas posibles para que los privados también construyan. A través del BEI estamos recibiendo muchos recursos para construir viviendas. Es verdad que tú puedes ofrecer financiación y que no te interese porque los tipos de interés están bajos. Pero en cualquier caso esto está sobre la mesa.