Los golpes se suceden en el Parlament y las encuestas, junto al calendario electoral del próximo año, apremian al progresismo catalán a mover ficha contra la extrema derecha, personificada en Cataluña por los incómodos Sílvia Orriols e Ignacio Garriga.
La estrategia de Salvador Illa (PSC) ya viró respecto a su predecesor en la presidencia de la Generalitat, Pere Aragonès (ERC). Sin levantar el cordón sanitario, el socialista no elude el enfrentamiento y desmonta las afirmaciones de los líderes de Aliança Catalana y de Vox.
Intercambio de golpes
"Queremos lejos a políticos como usted, que utilizan a un Ahmed honrado para blanquear a 400 Mohameds condenados por violación en nuestras cárceles", dijo Garriga este miércoles, lo que generó el reproche del presidente de la Cámara, Josep Rull.
Illa, que poco antes había recibido a Ahmed Mansur, un estudiante galardonado que "vino de Ghana atravesando cinco países", tildó a Vox de emisario del presidente de los EEUU, Donald Trump. La misma respuesta que profirió a Orriols unos minutos después.
Las encuestas oficiales le son sumamente favorables a la alcaldesa de Ripoll, aupada hasta debatirse la tercera posición con Junts en el Parlament. Vox, según el último barómetro del Centre d'Estudis d'Opinió, tampoco habría alcanzado su techo.
En este contexto, en la plaza Sant Jaume valoran opciones que vayan más allá de elevar el tono en las discusiones parlamentarias y fortalecer las políticas en materia de vivienda y seguridad, los dos principales problemas percibidos por la ciudadanía y que alimentan a los ultras.
Agència de Migracions de Catalunya
Una de dichas opciones lleva 16 años cogiendo polvo. El Parlament creó la Agència de Migracions de Catalunya en 2010 con los votos del PSC, ERC, ICV-EUiA y CiU. Pese a aquella mayoría de 117 síes, el ente nunca echó a andar y hoy sigue sin estatutos, estructura, ni fondos, pero lo cierto es que permitiría al PSC abrir la carpeta de la inmigración y hacerlo de la manera más orgánica.
El grupo asesor del Comité de Expertos para la Transformación y la Innovación Social (CETIS) recomendó el pasado lunes rescatar del cajón este organismo, que "debería servir para superar la fragmentación actual y dar coherencia a las políticas que hoy dependen de varios departamentos y niveles administrativos".
La 'consellera' de Derechos Sociales e Inclusión, Mònica Martínez Bravo; el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, y el titular de Presidencia, Albert Dalmau, en su llegada a un Consell Executiu del Govern
Deshojar la margarita
El Ejecutivo del PSC ya ha demostrado su compromiso por la escucha de los expertos a los que encomienda sus análisis, pero aún no se ha decidido a resucitar dicha agencia. Y no parece que vaya a hacerlo, al menos a corto plazo.
El combate de la extrema derecha es una de las obsesiones del president, y así lo expresa tanto en público como en privado por la amenaza que supone para la convivencia de barrios y ciudades. Y que el Govern recrudezca su guerra depende del comportamiento de Aliança en las encuestas.
Voces internas explican a este medio que hoy impera la prudencia para evitar posibles pasos en falso que alimenten las expectativas de Orriols, ya que los cálculos que manejan los socialistas señalan un estancamiento de Aliança. Aunque la estrategia podría cambiar.
También coinciden en que el rescate y posterior despliegue de una agencia que reduzca las tensiones propias de la inmigración supondría un golpe sobre la mesa en el debate migratorio liderado por la ultraderecha, en la que ya se han introducido Junts y PP.
A la espera de mayores competencias
La consellera Mònica Martínez Bravo valoró como "muy interesante" la aportación de los especialistas acerca de la Agència de Migracions de Catalunya y se comprometió a estudiarla "en tiempo y forma". Pero la supeditó a una pretendida delegación de competencias de manos del Gobierno en sus negociaciones con Junts.
En la práctica, no supondría ninguna competencia nueva, sino mejorar la acogida e integración de inmigrantes, así como acompañar a los ayuntamientos en su atención a los recién llegados, evitar situaciones de vulnerabilidad y reducir la saturación en trámites varios, como el padrón, la atención sanitaria o la escolarización.
Aun así, "si hay avances en las competencias en temas migratorios para Cataluña, [la puesta en marcha del organismo] sería un paso obvio", agregó la titular de Derechos Sociales e Inclusión en la presentación del informe del CETIS.
El diputado de Vox, Ignacio Garriga, quejándose a los Mossos en un acto en Sabadell contra las clases gratuitas de árabe en escuelas públicas
"Modelo innovador"
La ausencia de su despliegue arroja que "el Govern ha renunciado durante más de 15 años a ejercer un modelo innovador de gobernanza previsto en la ley", a juicio de Markus González, quien ya pidió "reabrir el debate" en la revista del Institut d'Estudis de l'Autogovern de diciembre de 2025.
Para el catedrático de la Universitat de Barcelona, es evidente "la necesidad de disponer de suficientes recursos personales, materiales y presupuestarios, así como de una estructura gubernamental adecuada a la importancia real y política de la inmigración". Los expertos empujan a Illa, así, a mojarse.
