Plataforma per la Llengua da un paso más en sus campañas de delación y acoso a comercios que no rotulan en catalán.
La entidad ultranacionalista ha expresado este domingo su apoyo a los ataques contra las sedes de una cadena de trasteros en Cataluña, cuyas sedes han aparecido vandalizadas con pintadas y decenas de pegatinas por tener rótulos en castellano, lengua cooficial de la autonomía.
El castellano, una "irresponsabilidad lingüística"
"No perdáis detalle de esta acción de activismo contra una empresa con una manifiesta irresponsabilidad lingüística", espeta en sus redes sociales esta organización subvencionada por numerosas administraciones públicas de la región, además de Valencia y Baleares; entre ellas, numerosos ayuntamientos y la Generalitat de Cataluña.
Plataforma per la Llengua se jacta de los ataques contra varios locales de El Trastero Verde en Barcelona, llevados a cabo por "algunos simpatizantes" en los barrios de Gracia, Sant Gervasi, Sarrià y Camp de L'Arpa. Y lo ilustra adjuntando fotografías de dichas acciones.
"¡En catalán!"
En ellas se aprecia cómo algunos de esos comercios han sufrido pintadas con lemas como "En català!" -"¡en catalán!"-, "prou catalanofòbia comercial!" -"¡basta de catalanofobia comercial!-, tachones en la rotulación del comercio, y decenas de pegatinas sobre ellos con consignas del mismo estilo.
Y ello, a pesar de que, incluso, algunos de esos comercios tenían los rótulos en catalán, como por ejemplo "Lloguer de trasters" -"alquiler de trasteros"-.
Dan las "gracias" a los atacantes: "¡Es imprescindible!"
Plataforma per la Llengua ha aplaudido esos actos en su perfil de X, dando las "gracias a todos los vecinos que luchan para que se respeten sus derechos lingüísticos". "¡La defensa del catalán a pie de calle, sin complejos, es imprescindible!", añade.
Asimismo, la autodenominada "ONG del catalán" recuerda que, en abril de 2025 recogió "más de 240 quejas en Barcelona" en una de sus múltiples campañas de delación, que incluían alguna contra esta cadena. Denuncias que, según explica, trasladó a la Agencia de Consumo de la Generalitat, la cual les respondió diciendo que trasladaba "expediente" a la Oficina de Información del Consumidor de Barcelona.
Presumen de que su acoso funciona
En este sentido, cabe recordar que, el pasado noviembre, Plataforma per la Llengua presumió en sus redes sociales de que su acoso y amedrentamiento a comercios que tienen su rotulación en castellano surten efecto, demostrando con imágenes que algunos de ellos han acabado por cambiar el idioma de sus sedes al catalán.
Dicha organización y su presidente, Òscar Escuder, han instado en numerosas ocasiones a las administraciones locales a multar a aquellos negocios que no se pliegan a sus exigencias, remitiéndose a la Ley de Política Lingüística de la Generalitat.
Entidad 'millonaria' en subvenciones
Plataforma per la Llengua es una entidad privada que se financia en buena medida gracias a las subvenciones de todo tipo de instituciones públicas en Cataluña, Valencia y Baleares. Entre ellas, el Govern catalán, que en sus Presupuestos de 2023 le dedicó una partida de 516.000 euros. En el último lustro, la Generalitat le ha concedido más de tres millones de euros.
Tan sólo en 2020, poco después de trascender que algunos de sus simpatizantes habían vigilado la lengua que hablan los niños en las escuelas de Cataluña, Plataforma per la Llengua obtuvo 955.000 euros en ayudas. La mayor parte de ellas, procedentes del Ejecutivo catalán --en aquellas fechas, gobernado por Junts y ERC--, que le concedió 760.000 a través de sus convenios.
Los últimos datos de transparencia de Plataforma per la Llengua de 2024 muestran que cuenta con una plantilla de medio centenar de empleados.
