Junts entró en octubre una proposición de ley en el Parlament para suprimir el impuesto de sucesiones y donaciones. “La gente paga sus impuestos, pero el país se le deshace en las manos y no disponen de hospitales, ni colegios de calidad, ni trenes”, le afeó al president Salvador Illa el entonces líder del grupo parlamentario, Albert Batet.
La rebaja fiscal defendida por los neoconvergentes pasa por bonificar hasta el 99% del mencionado tributo y eliminar el gravamen que pesa sobre los grandes patrimonios, como defienden también en el Congreso. Fían su supervivencia a la imposición de la imagen de Cataluña como un "infierno fiscal", exacerbando el malestar de trabajadores y autónomos.
2.000 millones
La financiación singular y los 4.700 millones de euros que traerá consigo --que engrosarían la capacidad presupuestaria de la región en un 12%-- no son, pues, los únicos recursos de los que el partido de Carles Puigdemont pretende que la Generalitat prescinda.
Estos dos impuestos aportan a las arcas catalanas unos 2.000 millones de euros, cerca de la mitad de los recursos que movilizará el nuevo reparto autonómico pactado por la Moncloa y el Govern con ERC. Concretamente, 1.914 millones en 2024; 1.153 procedieron de herederos y 761, de grandes fortunas establecidas en el territorio, que suponen el 1% de la población en Cataluña.
Los diputados de Junts, Mònica Sales (i) y Salvador Vergés (c), durante una sesión de control al Govern en el Parlament
Rebaja fiscal
El actual Ejecutivo socialista, junto a sus socios progresistas, rechaza esta política impositiva en plena transformación de los servicios públicos vinculados a la movilidad como Rodalies, o a derechos sociales y a sanidad, heredados de la Generalitat que el espacio de Junts gobernó durante más de una década.
Precisamente, su puesta en práctica supondría lo equivalente a suprimir dos presupuestos anuales del Hospital Vall d'Hebron. O lo que es lo mismo, la recaudación del impuesto de sucesiones y donaciones y del de patrimonio corresponde con los recursos que este necesita para llevar a cabo su actividad durante dos años.
Imagen del hospital Materno-Infantil de Vall d'Hebron
Infrafinanciación
El centro hospitalario más importante de Cataluña opera bajo un presupuesto de 980 millones de euros, no sin acusar la infrafinanciación crónica que comparte con otros tantos servicios públicos, debiendo reducir el número de camas disponibles en verano para recortar gastos.
De hecho, el sistema sanitario catalán en su conjunto sufre una diferencia de entre 2.000 y 3.000 millones euros entre lo que se presupuesta para el ejercicio y el montante que al final se acaba gastando.
Servicios públicos
Es por ello que los presupuestos que el president Illa tiene listos para negociar con sus socios parlamentarios reservan una partida de 16.000 millones para el Departamento de Salud, un 33% más que las cuentas fallidas de su antecesor, Pere Aragonès, y que las prorrogadas desde 2023.
Fuentes del Departamento de Economía instan a Junts a explicar "cómo piensan financiar la educación, la sanidad o los servicios sociales" con su ansiada rebaja fiscal. "¿Qué dejarán de pagar? ¿Ambulatorios? ¿Comedores escolares? ¿Cerrarán escuelas?", insisten, no sin recordar que el Govern de Quim Torra eliminó bonificaciones para subir el impuesto de sucesiones en 2020.
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa; el conseller de la Presidencia de la Generalitat, Albert Dalmau, y la consellera de Economía y Finanzas, Alícia Romero, durante una reunión con los agentes sociales y económicos, en el Palau de la Generalitat, a 9 de enero de 2026
Rebaja fiscal
El Ejecutivo socialista rechaza la política fiscal de Junts, asimismo, porque "podría favorecer las rentas altas y aumentar la concentración de la riqueza", lo que "castiga la igualdad de oportunidades y la equidad generacional". También recuerdan que el impuesto de sucesiones es progresivo en Cataluña y no se aplica para herencias inferiores a 50.000 euros.
La conselleria de Economía y Finanzas de Alícia Romero encuentra precisamente en la fiscalidad progresiva un modelo que pretende explotar para generar confianza institucional, a la luz de cualificaciones crediticias como Fitch, Moody's y Morningstar DBRS. Estas se sostienen por una reducción del déficit en 2.648 millones o la recuperación del superávit corriente por vez primera desde 2007.
No lo ha hecho, sin embargo, en la ley de acompañamiento a los presupuestos, tramitada esta semana y remitida al Consell del Treball Econòmic i Social de Catalunya (CTESC) para que la valide. El texto mantiene sin cambios los grandes tributos, aunque elimina 19 tasas para evitar duplicaciones y sobrecarga administrativa.
El exconsejero de Economía, Jaume Giró, en el pleno de constitución de la Cámara de Comercio de Barcelona
Cataluña, ¿infierno fiscal?
El equipo de Illa rechaza la máxima de la derecha conforme la región sea un infierno fiscal. Además de los herederos de Convergència, el último en hablar en estos términos ha sido el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, en Barcelona este lunes.
Voces de la plaza Sant Jaume recogen las palabras del exconseller de Junts Jaume Giró, quien defendió hacer de Cataluña un infierno fiscal para defraudadores, "ya que esa es la justicia tributaria de los países avanzados". Y se sorprenden, además, de que Junts coquetee con la política de la Comunidad de Madrid, el territorio que más impuestos renuncia a cobrar en España.
