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La exconsellera de Igualdad y Feminismos de ERC, Tània Verge, abandonará su escaño en el Parlament y la política institucional a finales de este mes para regresar a la vida académica y al activismo.

Catedrática de Política y Género en la Universitat Pompeu Fabra, la dirigente republicana pondrá fin a una etapa marcada tanto por su perfil ideológico combativo como por las polémicas que han acompañado su trayectoria.

“Decidí seguir como diputada porque creía que había iniciativas que no habíamos podido culminar. Ahora siento que esta etapa ha terminado”, ha explicado Verge al anunciar su renuncia.

Guerra interna en ERC

Su salida se produce tras haber sido una figura incómoda dentro de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) y una de las voces más críticas con el actual presidente del partido, Oriol Junqueras.

Fichaje independiente de ERC al inicio de la legislatura de Pere Aragonès como presidente de la Generalitat, Verge fue la primera consellera de Feminismos del Govern.

Desde entonces, se situó de manera clara en el bloque opositor a Junqueras, firmando el manifiesto que reclamaba un relevo en la dirección del partido.

De esta manera, apoyó la candidatura de Nova Esquerra Nacional, liderada por Xavier Godàs y Alba Camps —quién ocupará ahora su escaño—, con el respaldo de Marta Rovira. La pugna interna culminó en 2024 con la victoria de Junqueras por un ajustado 52% de los votos.

Dimisiones

Más allá de la guerra interna en ERC, su paso por el Govern estuvo rodeado de controversias. Durante su etapa al frente de la cconselleria, dimitieron varias figuras clave de su equipo: entre ellas, la jefa de gabinete, Marina García Soler, la responsable de prensa, Isabel Muntané, y dos directoras del Institut Català de la Dona, Neus Pociello y Èlia Soriano, alimentando la percepción de un departamento inestable.

Iniciativas polémicas

En el plano político, Verge protagonizó algunas de las iniciativas más discutidas del Ejecutivo de Aragonès.

En 2024 impulsó, junto al Consejo Catalán de Colegios Farmacéuticos, la campaña para garantizar el acceso gratuito a productos menstruales.

Imagen de los productos menstruales que repartía el Govern EP

Esta medida generó un fuerte rechazo en parte de la población, que la consideró “innecesaria” y poco justificada, argumentando que no respondía a una demanda real ni aportaba beneficios claros para la mayoría de los ciudadanos.

Asimismo, el Tribunal Catalán de Contratos del Sector Público (TCCSP) anuló parcialmente el contrato de suministro de bragas menstruales, copas y compresas reutilizables impulsado por la Generalitat. El órgano invalidó uno de los lotes de la adjudicación, al detectar irregularidades en el procedimiento.

Investigación a una multinacional

Dos años antes, lideró el plan contra la presión estética sobre las mujeres y abrió una investigación a una multinacional de moda que opera en Cataluña por ofrecer únicamente tallas pequeñas.

Verge defendió esta actuación al calificarla como una respuesta política a “la violencia de los cánones estéticos”.

Otras controversias

Su discurso feminista la situó también en el centro del debate mediático. Celebró la condena al exfutbolista Dani Alves como el fin de “la impunidad de las violaciones sexuales”.

También cargó duramente contra Luis Rubiales por el beso a Jennifer Hermoso, al que calificó como un ejemplo de “cultura de la violación”.

Las polémicas no cesaron tras su salida del Govern. En 2025, Verge amplificó la denuncia verbal de Ana Polo por un presunto abuso sexual cometido por el locutor Quim Morales.

Esto le costó críticas por un supuesto “doble rasero”, y reabrió en redes un agrio debate sobre feminismo, inmigración y delitos sexuales, con ella nuevamente en el foco.

Ahora, al dejar el Parlament, Verge se despide de la primera línea política dejando tras de sí un legado tan influyente como controvertido, y confirmando un perfil que nunca rehuyó el conflicto, ni dentro ni fuera de su partido.