La carrera por la alcaldía de Barcelona se pone divertida. A poco más de un año de las elecciones municipales, asumidas como "determinantes" por el conjunto de las formaciones, la incertidumbre respecto a los candidatos que las pelearán es completamente inusual.
También en el seno de los Comuns, que tras ocho años de gobierno y pasar a la oposición en 2023, enfrentarán en febrero sus primarias en la ciudad. Una plaza donde el hiperliderazgo de Ada Colau fue incuestionable durante diez años, y que ahora se abrirá a votación.
En ella, el excéntrico guionista, humorista y escritor Roberto Enríquez Higueras –conocido artísticamente como Bob Pop– se muestra decidido a desbancar al candidato oficialista Gerardo Pisarello, que contó con el apoyo de la exalcaldesa y del resto de la cúpula local en la presentación de su candidatura en diciembre.
Acto oficial
El polifacético artista madrileño, afincado en Cataluña desde hace más de 20 años, aunque de forma intermitente, lleva tiempo en la órbita de la izquierda. Tanto a nivel mediático como político, donde se dedicó a amenizar varios mítines tanto de Comuns como de Podemos.
Hasta el pasado mes de octubre, cuando pese a cambiar el reglamento interno para poder presentarse de nuevo, Colau renunció. Bob Pop decidió entonces que era su momento. La hora de postularse, como hará oficialmente hoy en un acto en la Barceloneta.
"Bob Pop, alcalde de Barcelona. ¿Por qué no?", reza la convocatoria. Y todavía sin pareja de baile –el partido obliga a los candidatos a ir en tándem, hombre y mujer–, llama a apostar por una opción que, en sus palabras, viene a devolver el divertimento a la política. Al contrario de un Pisarello del que, dice, "representa la teoría y no la práctica; la ficción y no la realidad".
Por ahora, no hay propuestas
"Yo estoy en la calle. Y es la calle la que quiero tomar y cambiar", aseguró ayer. Aunque, por ahora, sólo ha habido referencias a la "imaginación" y a la "creatividad" para mejorar la vida de la gente. Ningún programa detallado, ni ninguna propuesta concreta.
"Tengo muchas ideas, pero no me gustaría plantearlas sin hablar antes con el equipo del partido, si gano las primarias, para saber qué podemos hacer y qué no", matizó al respecto. "Quiero tener la seguridad y la certeza de que es posible implementarlas", añadió.
El buen humor será, pues, uno de los ejes principales de su campaña. Una inédita propuesta que se escapa de la tónica actual de la izquierda, en guardia por el auge de la ultraderecha, y que es inevitable comparar con la de otros cómicos –sin ir más lejos, el presidente ucraniano Volodímir Zelenski– que entraron en política. Aunque con resultados diversos.
"Sin opciones"
El sentir mayoritario de la cúpula de los Comuns, en cualquier caso, es que no tiene opciones de competir con Pisarello, profesor de Derecho Constitucional y veterano tanto en el Ayuntamiento de Barcelona –de la mano de Colau– como en el Congreso de los Diputados, donde ejerce como secretario primero de la mesa en la presente legislatura.
Destacan las "buenas intenciones" del cómico, que padece esclerosis múltiple desde 2019 y ha abanderado el movimiento LGTBI en sus múltiples proyectos televisivos. Pero admiten que en muchos círculos su candidatura es considerada como prácticamente un meme.
Pop, en este sentido, es consciente de que parte en desventaja. Pero los problemas internos de la formación –especialmente, en cuanto a perfiles que se han bajado del barco, como Janet Sanz– alimentan la posibilidad de un giro de guion que no garantiza el exconcejal hispanoargentino.
Polémicas
Si Pisarello protagonizó un sinfín de polémicas durante su etapa en el consistorio, no son pocas las que también rodean al actor, despreciado por el independentismo por llevar "tantos años" en Cataluña y no haber aprendido a hablar correctamente el catalán. Algo que a él, según ha reconocido en varias ocasiones, le incomoda.
No obstante, protagonizó un programa en TV3 llamado Bob in translation, donde perfeccionaba el idioma junto a una coach.
El runrún más reciente respecto a su figura llega, en cualquier caso, de su propia parroquia, que le acusa de ser un producto de competidores como Podemos y un agente desestabilizador para la cúpula. Ésta deposita sus esperanzas de volver a gobernar en la línea continuista de Pisarello.
Meses intensos
Los próximos meses no solo serán intensos en el seno de los Comuns. El PSC seguirá apostando por el alcalde Jaume Collboni y el PP mantiene su confianza en Daniel Sirera, pero el resto de grupos todavía no han tomado la decisión.
El caso más representativo es el de Junts, que sin quererlo deberá afrontar unas primarias. Pero ni ERC, ni Vox, ni siquiera Aliança Catalana, que sigue a la espera del publicista Lluís Carrasco, han oficializado su propuesta para los próximos comicios.
