Dolors Montserrat, del partido popular español, y Manfred Weber, presidente del partido

Dolors Montserrat, del partido popular español, y Manfred Weber, presidente del partido FOTOMONTAJE CG

Política

La oficialidad del catalán en Europa divide al PP

Un sector más pragmático del partido no cierra la puerta a posibles entendimientos con Junts y mantiene un perfil bajo que podría ser útil en futuras negociaciones en Madrid para debilitar a Sánchez

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La oficialidad del catalán en la Unión Europea sigue encallada. Mientras que España encierra en un cajón su oficialidad en la UE -que necesita la aprobación de los 27 Estados miembros-, la iniciativa de hablarlo en el Parlamento Europeo coge más fuerza al ser más fácil su aprobación. Ante la nueva legislatura, el Gobierno insistió por carta a la presidenta Roberta Metsola que permita el uso tanto del catalán como del gallego y el vasco. 

El uso de la lengua catalana fue una de las condiciones de Junts para investir a Pedro Sánchez como presidente del Gobierno. El PSOE aceptó y, desde entonces, los posconvergentes se han convertido en uno de los socios más incómodos de la legislatura.

El ala pragmática busca entendimiento

Unas “concesiones” del Gobierno a los independentistas que los populares utilizan como su caballo de Troya. Sin embargo, mientras hacen campaña contra los traspasos de competencias, en Europa mantienen un perfil más bien bajo sobre el uso del catalán. “Es un tema muy sensible”, aseguran fuentes europarlamentarias a Crónica Global.

Las mismas fuentes señalan una división interna en el partido. Si bien la oposición del PPE a la medida sigue existiendo, hay una ala más pragmática que no descarta abrirse a la negociación. Reconocen la relevancia política de Junts, sobre todo en Madrid, y abogan por lograr un cierto entendimiento con los sectores moderados como parte de la derecha catalana tradicional, una herencia de la antigua Convergència i Unió.

Mientras, hay otro sector que rechaza frontalmente cualquier concesión que pueda percibirse como una baza a Sánchez y a los independentistas, sugieren las fuentes europarlamentarias consultadas.

Futuras negociaciones en Madrid

Que el PP mantenga un perfil bajo en Europa tiene sus implicaciones en el Congreso. Los de Feijóo quieren evitar confrontarse con un partido que podría ser útil en futuras negociaciones en Madrid para debilitar a Sánchez, como ya se ha visto en anteriores ocasiones.

Fuentes consultadas especulan que la intención es reservar esta opción como un recurso por si en algún momento se necesita tener algo a cambio. Desde Junts aseguran a Crónica Global que no han mantenido ningún contacto sobre este tema con los populares.

Más allá de los populares españoles, para muchos conservadores europeos la cuestión del catalán en el Parlamento Europeo es una cuestión más simbólica que práctica.

Pérdida de apoyos

Desde el punto de vista del Partido Popular Europeo, el principal temor es que la polémica sobre la oficialidad del catalán se convierta en un elemento que, más que beneficiarles, les termine pasando factura.

Las fuentes europarlamentarias indican que parte de los populares teme que un rechazo rotundo a las lenguas cooficiales pueda generar un desencanto entre sus votantes, sobre todo en Galicia.

“Me pregunto cómo personas como Feijóo no querrían que se hablara gallego en el Parlamento Europeo. No sé hasta qué punto lo podrían explicar a los respectivos territorios”, apunta una de las fuentes consultadas a este medio.

Sin mayoría en el Parlamento

Otro factor a tener en cuenta, y que explica por qué el PP ha optado por no entrar en el choque frontal, es que los conservadores no tienen la capacidad de bloquear la medida, lo que les impide evitar su posible aprobación.

Los de Feijóo no tienen mayoría en la Mesa de la Eurocámara en esta nueva legislatura. Así las cosas, a pesar de su oposición, sería suficiente con que los miembros de la Izquierda y los liberales se alinearan a favor y consiguieran el respaldo de los socialdemócratas. 

El panorama ha cambiado. Si antes los liberales estaban influidos por Ciudadanos y se oponían, ahora Ciudadanos ha desaparecido y los socialistas tienen una vicepresidencia más. “La clave de todo la tienen los liberales, que tienen la capacidad de decantar la balanza”, asegura una de las fuentes consultadas. 

Pendiente de un grupo de trabajo

Aunque la situación puede parecer más favorable para el catalán, lo cierto es que todavía le queda un largo camino por recorrer. Metsola pidió en octubre un informe al grupo de trabajo sobre multilingüismo sobre el posible uso de las lenguas cooficiales en los plenos de la Eurocámara.

Tras varios encuentros, no se llegó a una conclusión. Por esto, se prevé una nueva reunión este abril.