“Preocupación por el legado convergente”. Fuentes cercanas a Jordi Pujol aseguran que el expresidente ha mantenido contactos con otros dirigentes con los que “comparte una visión política” para analizar la deriva de Junts per Catalunya (JxCat). Entre ellos Artur Mas, Xavier Trias y Jaume Giró.

Pujol sigue siendo un referente para un amplio sector posconvergente que sigue sintiéndose huérfano desde que las siglas de CDC pasaron a la historia para convertirse en PDECat y JxCat.

Xavier Trias, Jaume Giró y Jordi Turull (de izquierda a derecha), referentes de la Convergència clásica, en la Diada / JXCAT

La ruptura de esta última formación con ERC y su consiguiente salida del Govern ha coincidido con la enfermedad del expresidente quien, no obstante, está al corriente de esos acontecimientos. Se ha visualizado el choque entre el sector más radical de Junts, liderado por Laura Borràs, y el que apuesta por pasar página del convulso procés. Partidos escindidos de CDC, formaciones de nueva creación y movimientos incipientes se disputan el legado de Pujol. Incluso ERC y su giro pragmático es interpretado como un asalto a ese espacio convergente.

Preocupación

Desde el entorno del expresidente catalán se confirma esa “preocupación” sobre la evolución de Junts y el legado del veterano convergente. “El president recibe a mucha gente, es un referente, aunque hace tiempo que renunció a ponerse al frente de cualquier movimiento”, explican. Determinadas fuentes aseguran que, incluso tras sufrir un ictus el mes pasado, el veterano dirigente se ha mantenido al día de las novedades políticas que culminaron con la salida de la Generalitat de los neoconvergentes.

Artur Mas, cuyos allegados aseguran que ya se encuentra “en retirada”, ha participado en esas conversaciones con Pujol, su padre político, así como con Trias y Giró, la gran apuesta de la old Convergència para acceder a la alcaldía de Barcelona y a la presidencia de la Generalitat, respectivamente.

Compartir una misma visión política

Los cuatro comparten una visión política, pero en los últimos días no se han intensificado esos contactos”, afirman voces cercanas. Tanto Trias como Giró y Mas manifestaron públicamente su rechazo a que el partido saliera Govern, en la línea de lo defendido por los consellers de Junts, alcaldes y ediles. No es ajeno a ese malestar el hecho de que las polémicas internas del partido acaparen el foco mediático. El expediente abierto a Francesc de Dalmases, hombre de confianza de Borràs, por agredir verbalmente a una periodista, es el penúltimo ejemplo.

La decisión de Jordi Turull, secretario general de Junts, de someter la permanencia de la formación en el Govern, vista por algunos dirigentes como un farol que se le fue de las manos, ha puesto al partido al borde del cisma. En el Consell Nacional celebrado el pasado sábado, Turull intentó visualizar que no hay fractura. Pero en los últimos días se han producido movimientos que subrayan esa inquietud interna.

Movimientos internos

Tal como publicó este medio, exconsejeros y ex altos cargos contrarios a romper con ERC han mantenido encuentros en los últimos días con vistas a la creación de un movimiento dentro del partido. El ex secretario general de Economía de la Generalitat Jordi Cabrafiga es uno de los principales impulsores. "Efectivamente, hice campaña por el sí conjuntamente con otras personas. Nos tratamos de organizar y coordinar", declaró a Crónica Global.

Jordi Cabrafiga, exsecretario general de Economía de la Generalitat / GENCAT

Más recientemente, el PDECat registró el 11 de octubre la marca Espai CiU como partido político. Como presidente figura Mateu Comalrena, miembro de la ejecutiva del partido heredero de CDC, y la sede está en el despacho de Genís Boadella, diputado del PDECat en el Congreso. El partido contaría con el apoyo de Convergents, liderado por Germà Gordó, y con el PNC, con Marta Pascal al frente.

Ambas formaciones participaron en las negociaciones de una nueva confluencia catalanista, Centrem, cuya secretaria general, Àngels Chacón, renunció a este liderazgo.