David Madí, exdirigente de CDC y presidente de Aigües de Catalunya / EP

David Madí, exdirigente de CDC y presidente de Aigües de Catalunya / EP

Política

David Madí vuelve al ruedo postconvergente

Tras la salida de Aigües de Catalunya, el empresario y mano derecha de Artur Mas será pieza clave en la reorganización de Junts tras los resultados de la consulta sobre la permanencia en el Govern

7 octubre, 2022 11:33

Es el hombre que siempre estuvo ahí. El muñidor de pactos y negocios convergentes. Sin embargo, la salida de David Madí (Barcelona, 1971) de Aigües de Catalunya le sitúa de nuevo en el ruedo postoconvergente. Quien fue mano derecha de Artur Mas y dirigente de CDC, está llamado a tener un papel fundamental en la recomposición de Junts per Catalunya (JxCat) que, al margen de los resultados de la consulta sobre la continuidad en el Govern, afronta un nuevo cisma.

Madí pasó a un segundo plano tras la deriva independentista de Mas, lo que no significa que se abstuviera de estar presente en los conciliábulos y sanedrines que se convocaban de cara al referéndum del 1-O. El empresario, que formaba parte del grupo de los llamados cachorros convergentes con prisas por dar carpetazo a la etapa de Jordi Pujol y avanzar en un soberanismo menos acomplejado --fue abanderado junto a otros compañeros de aquel Catalonian is not Spain de los Juegos Olímpicos de 1992--, nunca escondió su apuesta por lograr la independencia, pero no a cualquier precio.

Cerebro del agitprop convergente

La llegada de activistas y arribistas políticos sin experiencia, atraidos por la transversalidad social defendida por Carles Puigdemont, propició el desmarque de Madí, cerebro del agitprop convergente, inteligente y audaz --temido azote del gobierno tripartito--, lo que no significa que haya cometido resbalones. La supuesta alteración de encuestas cuando era secretario de Comunicación durante el mandato de Mas le obligó a dimitir. Siguió mandando, y mucho, pero desde la sombra. Por su despacho pasaban y sigue pasando periodistas, políticos y empresarios que el rinden pleitesía.

David Madí en una imagen de archivo a la salida de la Ciutat de la Justícia de Barcelona / David Zorrakino - Europa Press

David Madí en una imagen de archivo a la salida de la Ciutat de la Justícia de Barcelona / David Zorrakino - Europa Press

Desmarque procesista aparente. Porque, si bien se salvó de imputaciones judiciales relacionadas estrictamente con el 1-O, su presunta implicación en el caso Voloh, en el que se investigó el supuesto desvío de fondos públicos para financiar Tsunami Democràtico, demostró hasta qué punto, Madí sigue situado en el epicentro de todo movimiento mediático y político soberanista. Las grabaciones de la Guardia Civil no tienen desperdicio. Él siempre ha asegurado que ese poder que se le atribuye es más una leyenda urbana que una realidad, que obviamente asesora a quien se lo pide, pero que ya no está en el meollo de la política catalana. 

Si lo está en el business friendly postconvergente --caso ambulancias, del que ha dado buena cuenta Crónica Global-- y lo estará en la recomposición de Junts. Sea cual sea el resultado de la consulta --se sabrá hoy viernes a partir de las 17 horas--, el partido está abocado a una fractura donde, de nuevo, las dos almas de CDC se verán enfrentadas y necesitadas de ese codiciado asesoramiento de David Madí.