Carles Puigdemont ha abandonado su mutismo. Y no precisamente para referirse a la crisis económica y social del coronavirus, al caso Palau o a la situación de Nissan. Lo ha hecho para asegurar a su parroquia más aguerrida que se arrepiente de haber congelado la declaración de independencia de Cataluña (DUI) el 10 de octubre de 2017. La ofensiva del expresidente Puigdemont cuenta con tres frentes, el que lidera él mismo, el Consejo para la República, la Comisión de Investigación del artículo 155 y la Oficina de Derecho Civiles y Políticos.

Se trata de tres órganos creados a la medida de su gobierno en la sombra y que no pretenden otra cosa que dejar en evidencia los acuerdos de ERC con el Gobierno de Pedro Sánchez. Envalentonados con una encuesta de Electomanía que otorgaba un cierto rearme a Junts per Catalunya --el jarro de agua fría vino después con un sondeo de Gesop--, los neoconvergentes piden paso ahora en la escenario político nacional, poniendo condiciones a su apoyo a la prórroga del estado de alarma durante un mes.

Los republicanos están al límite, pero no se atreven a romper todavía con sus socios de gobierno, quienes, tal como explicó Crónica Global, quieren posponer las elecciones catalanas hasta el otoño, esperando convertir el debate de la inmunidad de Puigdemont y la inhabilitación de Torra en una tormenta perfecta para su campaña, mientras endosa a ERC la gestión del post-Covid. A los republicanos no les ha pasado desapercibido las declaraciones de miembros del entorno del Consejo para la República, vinculados asimismo a Acció per la República, formación que, durante toda la pandemia, se ha dedicado a cuestionar la gestión de ERC, que tiene las competencias en salud y acción social.

El "error histórico" de no aprobar la DUI

Tras semanas de mutismo, Puigdemont se despachó ayer con un acto de arrepentimiento respecto a la DUI suspendida el 10 de octubre de 2017.

"El 10 hice algo muy duro, doloroso y lo asumo como un error histórico, congelar la declaración de independencia. Lo hice porque había datos, indicios y elementos probatorios de una voluntad real del Estado de iniciar un proceso de diálogo, que venía avalado por mucha gente de fuera de España", ha explicado en una entrevista a LaMordaza.com.

El "error histórico" de no aprobar la DUI / TWITTER

El fugado en Waterloo arremetía así contra un Estado, léase, un Gobierno que, a su juicio, da la espalda a la autodeterminación catalana, abundando así en la idea del “diálogo vacío” que reprochan a ERC desde que el partido de Oriol Junqueras apoyó la investidura de Sánchez a cambio de constituir un órgano de negociación sobre el conflicto secesionista.

Contra el Rey, Sánchez y Rajoy

En paralelo, JxCAT publicaba ayer sus conclusiones sobre la comisión de investigación del 155 creada en el Parlament. En las mismas, se propone reprobar al rey Felipe VI, al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y a su antecesor en el cargo, Mariano Rajoy, por su papel durante la aplicación del artículo 155 de la Constitución. La reprobación se hace extensiva a todos los miembros del Ejecutivo de Rajoy; al entonces delegado del Gobierno en Cataluña, Enric Millo, y al exlíder de Ciudadanos Albert Rivera.

“La hipocresía y la demagogia de Junts per Catalunya no tiene freno. Reclama que el Parlament repruebe al PSOE del 155, después de haber pactado con el PSC la Diputación de Barcelona. Solo tienen un objetivo: intentar debilitar a ERC. Pero no lo lograrán”, escribía ayer Joan Tardà, exportavoz de ERC en el Congreso, en su perfil de Twitter. De nuevo, acusaciones de “traidor”, precisamente lo que teme Esquerra, a la que la oposición política catalana insta a romper con JxCAT. Le recuerdan, asimismo una reciente encuesta de Electomanía, según la cual, JxCAT ganaría las elecciones autonómicas a ERC por una décima.

La alegría duraría poco porque, anoche, una encuesta de GESOP para El Periódico confirmaba la tendencia de CIS y CEO, según la cual, el partido de Junqueras ganaría los comicios autonómicos.

Y aunque las encuestas poca luz pueden arrojar sobre el futuro de Cataluña en un momento tan convulso como el actual, lo cierto es que varios dirigentes neoconvergentes dan credibilidad a ese sondeo.

Y mientras el Consejo para la República y la Comisión del 155 hacen su trabajo, el tercer "chiringuito" independentista, Oficina de Derechos Civiles y Políticos, intenta aprovechar una consulta abierta efectuada por la Comisión Europea a diversas instituciones para colar su propaganda contra España en base a un informe que se basa exclusivamente en denunciar la existencia de “presos políticos” y de una “cúpula judicial española politizada”.