El consejero de Políticas Digitales y Administración Pública de la Generalitat, Jordi Puigneró, reconoce que "si por desgracia hubiera salido un caso de coronavirus en el Mobile World Congress (MWC), esto hubiera sido el fin para todos". En un desayuno informativo celebrado este jueves en la sede de Foment del Treball, ha lamentado también que la organizadora del salón, GSMA, suspendiera la edición que debía celebrarse en Barcelona entre el 24 y el 27 de febrero.

El consejero recuerda que en esta edición estaba "todo controlado", ya que no había huelgas convocadas como en años anteriores. "Este año lo teníamos todo perfecto. Era el MWC más tranquilo de la historia y aparece un fenómeno exterior”, subraya en referencia con el coronavirus. Desde entonces, el Covid-19 “empieza a hacer caer piezas de dominó y trae este miedo escénico", asegura Puigneró.

Escenarios posibles

Puigneró ratifica las palabras del consejero delegado de GSMA, John Hoffman, que afirma que, ante el abandono de las empresas se contemplaron tres escenarios: cancelar, posponer y seguir con el Mobile, con "la mitad de espacios vacíos". Defiende que este último caso hubiese dado una "imagen fatal". Posponerlo suponía, a su juicio, un problema a Fira de Barcelona y su calendario de congresos y desconocían si las empresas expositoras volverían a sufragar el gasto de su participación.

"Al final, la cancelación era la única manera", defiende el consejero. Aun así, y siguiendo el mensaje lanzado en las últimas semanas, asevera que todas las administraciones y la GSMA se han conjurado para que el MWC 2021 sea el mejor de toda la historia.

Tasa Google

En otro orden de cosas, Puigneró critica la llamada tasa Google aprobada por el Gobierno que, a su entender, “está hecha desde la improvisación”. “Yo me habría esperado a tener directrices más claras de Europa", recrimina. La medida es un nuevo impuesto sobre determinados servicios digitales que gravará aquellas empresas con ingresos anuales totales de, al menos, 750 millones de euros y con ingresos en España superiores a los tres millones de euros.

“No sé si deberíamos buscar otros mecanismos", advierte el consejero que ha recordado que la tasa no entra en vigor hasta finales de año. El Gobierno tiene previsto ingresar 1.000 millones de euros con esta tasa que gravará el 3% de los servicios de publicidad en línea, servicios de intermediación en línea y la venta de datos generados a partir de información proporcionada por el usuario durante su actividad o la venta de metadatos.

Petroleo

El responsable de Políticas Digitales de la Generalitat adelanta que la gestión de las tecnologías digitales y de los datos serán determinantes en el futuro: "los datos serán el petróleo del siglo XXI". Tras repasar el modelo chino y americano, uno más controlado por el Estado y el otro liberlizado, apuesta porque Europa encuentre “un tercer modelo donde los datos estén gobernados por los ciudadanos".

"Catalunya aspira a ser el Silicon Valley del sur de Europa” defiende Puigneró, quien asegura que el territorio “está haciendo los deberes para competir en esta carrera digital”. Por su parte, el presidente de Foment, Josep Sánchez Llibre, presente en el acto ha defendido que los datos deberían ser "un derecho constitucional de los ciudadanos" en Europa, y que las nuevas tecnologías son fundamentales para la competitividad empresarial.