La delegada del Gobierno en Cataluña, Teresa Cunillera, recuerda a los partidos independentistas que "quedan diez días de febrero" y "hay tiempo" para que la mesa de diálogo entre el Ejecutivo y la Generalitat antes de fin de mes. En su encuentro con Quim Torra, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunció que la reunión se produciría en el febrero.

El mensaje va dirigido especialmente para los miembros de Esquerra Republicana de Cataluña (ERC), que este lunes apremiaban al Gobierno a convocar la citada mesa. En este sentido, la delegada ha advertido, en una entrevista este miércoles en Rac1, que "no sirve de nada gesticular sin sentarse". Aun así, urge a las partes a empezar a hablar lo antes posible.

Discrepancias

Cunillera entiende que, para empezar el diálogo, solo hace falta que el Gobierno y la Generalitat decidan quiénes serán sus respectivos representantes en la mesa. Una vez establecidos ya se puede fijar hora y lugar para la cita. Por su parte, el primer secretario del PSC, Miquel Iceta, defiende que la mesa de partidos se celebrará “cuando los partidos en el Gobierno se pongan de acuerdo”.

Opinión similar mantiene el presidente del Parlament, Roger Torrent, que, en una entrevista en la Cadena Ser, ha insistido en fijar un calendario de manera urgente, lanzando un nuevo dardo a JxCat. El republicano hace un nuevo llamamiento a los posconvergentes a no poner “excusas” al diálogo a las que pueda aferrarse el PSOE en alusión implícita a al mediador. Insta a sus socios en el Gobierno catalán a priorizar la necesidad de que la mesa de negociación para empezar a trabajar. La delegada del Gobierno, en cambio, esquiva pronunciarse al respecto de la citada figura. Se limita a recordar que "el acuerdo con ERC dice lo que dice", y no incluye la previsión de esta figura.

Sin líneas rojas

Cunillera tampoco quiere hablar de “líneas rojas” en referencia al "derecho a la autodeterminación" requerido por los independentistas. Subraya que la prioridad es activar la mesa de diálogo y posteriormente debatir sobre cuál será el contenido de las conversaciones. "Si no te sientas no sabes de qué puedes hablar", insiste.

La delegada admite que el diálogo costará, “claro que sí”, pero "no se puede especular sin sentarse”. “El día que nos sentemos y cada uno diga la suya, avanzaremos”, concluye.