Esquerra Republicana ha tomado una doble decisión: mantener una retórica clara, fuerte, para que el PSOE se mueva y se llegue a un acuerdo que permita la investidura de Pedro Sánchez, pero abriendo la puerta a facilitar esa aproximación. Por ello, propone un encuentro en los dos partidos, con una mesa de negociación con un calendario concreto, pero deja de lado la reunión entre gobiernos, el español y el catalán. Eso debería suceder tras la investidura, y si se produce algún gesto antes, “no es necesario” que figure el presidente Quim Torra.

Los republicanos dejan de lado a Torra de esas negociaciones, pero buscan que los dirigentes de Junts per Catalunya se sientan implicados, que no puedan argumentar que se les ha querido marginar. ¿Cuál es el problema? En un encuentro entre “miembros del gobierno” de España y de la Generalitat, si se produce, no estaría Pedro Sánchez, y, por tanto, tampoco sería necesario la presencia de Torra. Así lo ve Pere Aragonès, que recuerda los encuentros de diciembre de 2018, en el Palau de Pedralbes, en los que participaron él mismo y la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo.

Pedro Sánchez con Carmen Calvo (PSOE) y Pere Aragonès con Oriol Junqueras (ERC) / CG

Poco realista

Esquerra aprieta el acelerador, pero cree que se podrá llegar a un camino intermedio en el que el PSOE pueda transitar. Un encuentro entre gobiernos, con la participación de Torra, es poco realista para los propios dirigentes republicanos, que conocen las reservas de Sánchez y de todo el PSOE respecto a la propia figura del presidente de la Generalitat.

La idea es que “sería positivo” que se produjera ese encuentro, pero si se apuesta por otros formatos, no pasaría nada. “No es descartable que pase, pero tampoco es necesario”, ha señalado Aragonès en Ràdio 4 respecto a la posible presencia de Torra en una negociación entre los dos ejecutivos.

La presión de Torra

El PSOE y ERC iniciarán las negociaciones este jueves en el Congreso, con la previsión que duren unas semanas, con lo que el objetivo de Pedro Sánchez de constituir su ejecutivo en Navidad se vería truncado. Los republicanos piden que el PSOE entienda también su posición en Cataluña, e insisten en una mesa de partidos que pueda dibujar un escenario a medio plazo para solventar “un conflicto político”.

Sin embargo, el propio Torra presiona a Esquerra y al PSOE, exigiendo ese encuentro entre los dos gobiernos, con el lamento de que Pedro Sánchez no quisiera conversar con él, tras las elecciones del 10 de noviembre.