Un golpe de efecto preelectoral con el que ERC para los pies a Carles Puigdemont. La propuesta de resolución sobre el derecho a la autodeterminación permite visualizar una unidad independentista nueve días después de la sentencia del Tribunal Supremo sobre el referéndum del 1-O. Una propuesta con las palabras muy medidas, que contenta a Junts per Catalunya, ERC y CUP ante unas elecciones generales en las que los secesionistas medirán sus fuerzas. Sin embargo, esa iniciativa no se debatirá hasta después del 10N.

La Mesa del Parlament, con mayoría independentista, eludió ayer convocar a la Junta de Portavoces para evitar que éstos introdujeran en el orden del día del Pleno que comienza hoy esa resolución. Y si bien es cierto que los letrados del Parlament aconsejaron no tramitarla, la reacción del Gobierno español ha sido, hasta ahora, muy tibia. Ahora tiene la excusa perfecta para mantener su negativa a dialogar con Quim Torra, mientras mantiene los puentes con ERC y los Comuns --que no pusieron demasiadas pegas a la propuesta de resolución--, aunque de forma más discreta.

Contradicciones

El aparente nuevo pulso de los secesionistas parece envalentonar a Quim Torra, que reclama diálogo a Pedro Sánchez mientras promueve una investigación policial sobre la actuación contra los “violentísimos disturbios” --según palabras del juez de guardia que tomó declaración a los radicales detenidos--, en un nuevo ejercicio de contradicción dialéctica. En la línea de plantear una mesa de negociación sin condiciones, pero sin renunciar a la autodeterminación.

El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, y el presidente de la Generalitat, Quim Torra / EP

Torra, que se quedó solo en su propuesta de referéndum para esta legislatura, necesitaba de un revulsivo electoral. ERC también, tras los abucheos recibidos por Gabriel Rufián en la manifestación secesionista del pasado sábado. De ahí que haya accedido a secundar una nueva cortina de humo, en este caso mediante una declaración de principios que, en su punto número 10, reivindica textualmente “el derecho de los diputados y las diputadas a poder debatir sobre todos los asuntos que interesan a la ciudadanía, incluidos el derecho a la autodeterminación, la monarquía o la soberanía”. Dice debatir, no votar. “Es una defensa de la libertad de expresión”, precisan fuentes soberanistas.

¿Victoria pírrica de ERC?

"Ningún partido indepe quiere ser tachado de traidor. ERC aparecía como moderado e interlocutor del PSOE y han actuado de cara a la galería para desmarcarse de esa posición. Todo antes del 10N", aseguran desde el PSC. Todo, incluida las gran crisis de gobierno de Junts y Esquerra, aplazada hasta después de las generales.

¿Victoria pírrica de los republicanos? El Tribunal Constitucional, de oficio --como ya hizo recientemente-- o a instancias del Gobierno de Pedro Sánchez, podría advertir de nuevo de las responsabilidades penales que conlleva aprobar resoluciones independentistas. “El independentismo sabe, por experiencia, que las provocaciones en el mejor de los casos no sirven para nada" y en el peor de los casos lo que hacen es "provocar dolor en quien lo hace y al conjunto de la sociedad catalana", dijo ayer el presidente en funciones desde un mitin en Cádiz, tras conocer el registro de la propuesta.

Sánchez avisa al Parlament de las consecuencias de un nuevo pulso / EUROPA PRESS

"Cualquier persona que sobrepase la frontera de la ley encontrará la respuesta firme y serena del Estado democrático. Esa regla vale para todos, sea quien sea y se viva donde se viva”, dijo.

El presidente del Parlament, Roger Torrent / EFE

De momento, la Mesa ha dado luz verde a la tramitación de la iniciativa. Y el presidente del Parlament, Roger Torrent, quien hasta ahora había evitado caer en la trampa de la desobediencia impuesta desde Waterloo por Carles Puigdemont, aseguró ayer de forma solemne que asumiría las consecuencias.

Los puentes se mantienen, pero más discretamente

El recorrido de esa propuesta no ha hecho más que empezar, y realmente supone un balón de oxígeno para los partidos secesionistas, muy presionados en la calle por un activismo que exige firmeza y pasos adelante. Por eso, el vicepresidente Pere Aragonès ha puesto sordina a sus contactos con la vicepresidenta en funciones, Carmen Calvo, mientras que los de Rufián y la portavoz socialista en el Congreso, Adriana Lastra, “nunca se han roto”, aseguran las citadas fuentes.