El Gobierno quiere cerrar las llamadas “embajadas” catalanas distribuidas por Europa. El Ejecutivo ha pedido al Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) que proceda al desmantelamiento de las delegaciones en Alemania, Suiza y Reino Unido por considerarlas “lesivas para los intereses del Estado” y estar “al servicio de un proyecto secesionista inconstitucional”.

El Ministerio de Asuntos Exteriores ha solicitado a la Abogacía del Estado que pida la "paralización de la actividad" de estas delegaciones ya que son las que están realizando "con singular intensidad" labores en favor de los objetivos del procés.

Competencia exclusiva del Estado

El departamento dirigido por Josep Borrell afirma que ha recurrido, a través de la Abogacía del Estado, ante el TSJC el cierre de las “embajadas” por contravenir la legislación que establece la competencia exclusiva del Estado en materia de relaciones exteriores. Exteriores ya había interpuesto un contencioso administrativo contra el restablecimiento de las delegaciones en Reino Unido e Irlanda, Alemania, Estados Unidos, Italia, Suiza y Francia.



El pasado 27 de junio también recurrió la apertura de las "embajadas catalanas" en México, Argentina y Túnez por considerar que son "instrumento fundamental" para promover las tesis del secesionismo y "denigrar" la imagen internacional de España.

Cierre cautelar

Exteriores ha informado de que este lunes ha decidido pedir el cierre cautelar de las tres oficinas de Berlín, Londres y Ginebra por la "singular intensidad" de las labores que realizan en favor de los objetivos del procés secesionista de Cataluña.

 

Para el Ministerio, el restablecimiento de estas oficinas persigue un "fin inconstitucional como es la creación de una estructura de Estado, al servicio de un proyecto de transición nacional de carácter secesionista inconstitucional, con grave perjuicio para la política exterior de España".