La alcaldesa de Barcelona en funciones, Ada Colau, ha defendido este sábado que es la única que puede liderar un gobierno “progresista, de izquierdas y transversal” para la capital catalana. Reconoce que aún no ha cerrado ningún pacto con ERC y PSC, pero ha explicado que los vetos que persisten entre ambas formaciones habilitan a BComú para presentar y sacar adelante la investidura que se votará en una semana.

Colau insiste en acordar el mandato para los próximos cuatro años con los partidos liderados por Ernest Margall y Jaume Collboni. Defiende que el nuevo tripartito sería la opción que daría más “estabilidad” al aunar una mayoría de 28 concejales de los 41 que están representados en la corporación local, pero también esgrime otro argumento. Según su punto de vista, los vecinos de Barcelona mandaron un mensaje claro en las urnas el pasado 26 de mayo, que la capital catalana es una “ciudad progresista que pide políticas valientes”. “Más allá de la fragmentación y la pluralidad del contexto político complejo, existe una mayoría de fuerzas de izquierda”, ha remarcado al principio de su intervención.

Vetos cruzados entre ERC y PSC

La líder de los Comuns afea los vetos cruzados entre ERC y PSC. De hecho, considera que la falta de entendimiento entre los republicanos y los socialistas es la principal justificación de que ella se mantenga en la alcaldía. “No quieren hablar entre ellos pero sí que quieren hacerlo con nosotros”, ha indicado Colau.

“Me parece inconcebible y no lo pensamos normalizar”, ha aseverado. La líder de BComú apunta a que “nadie cuenta con una mayoría suficiente para gobernar sólo” y señala como “evidente” que todos los partidos deberán “salir de su zona de confort” para cerrar acuerdos a largo plazo y estables. “No aceptamos vetos cruzados ni que nadie diga con quién se puede hablar y con quién no”, ha declarado, una afirmación que va dirigida a Maragall.

Críticas a Maragall

Colau ha mostrado la confianza que tiene en si misma en la comparecencia ante los medios desde la sede de BComú. Ha cargado contra el líder de los republicanos por afearle que se sentara a negociar con el PSC un posible plan de mandato --ha exigido una rectificación en este sentido-- y le ha contestado el órdago que le lanzó sobre un presunto acuerdo con la plataforma que encabeza Manuel Valls, el alcaldable de Ciudadanos que se ha desmarcado de la línea del partido naranja.

El candidato de Esquerra Republicana a la alcaldía de Barcelona, Ernest Maragall / EFE

“El señor Valls tiene su posicionamiento y yo no pacto ni acuerdo nada porque no compartimos modelo de ciudad”, ha sentenciado la alcaldesa en funciones. Eso sí, ha remarcado que hace esta aseveración desde el “respeto y la cordialidad” y ha recordado que siempre ha cerrado la puerta a acuerdos con la derecha. Lanza otra pulla a los republicanos al recordarle sus pactos con JxCat, otra de las formaciones con la que no está dispuesta a negociar la investidura.

Colau ha recordado a ERC que sí, lidera la lista más votada en la ciudad tras las elecciones del 26M, pero por una “pequeña ventaja de votos” porque se llegó a un “empate técnico” de 10 concejales. No ha entrado en las declaraciones que ha hecho su aún teniente de alcalde en funciones, Jaume Asens, horas antes respecto a un posible apoyo de BComú a Maragall como alcalde. Este escenario no ha aparecido en las valoraciones de la líder del partido.

Independentismo

Las críticas a los socialistas de Jaume Collboni han sido de menor intensidad. Se han dirigido básicamente en su negativa a sentarse para explorar la reedición del tripartito con los republicanos. Colau ha asegurado que los Comuns no renuncian al “plan que aspiramos de ciudad porque ERC y PSC mantengan sus vetos”.

El candidato del PSC a la alcaldía de Barcelona, Jaume Collboni / EFE

También advierte de que su formación no se convertirá en “ningún trofeo” para otros partido. La alcaldesa en funciones ha pasado de puntillas en su comparecencia ante los medios en la otra lectura política del resultado de la investidura que se votará el 15 de junio, la que se hace en clave independentista. Ha eludido hacer ninguna declaración en este sentido y se ha limitado a recalcar que el gobierno progresista y de izquierdas que aspira a liderar debe impulsar políticas centradas en Barcelona y que prioricen la ciudadanía del municipio.

Escenarios alternativos

Con todo, Colau podría llegar a retener la alcaldía de Barcelona con el apoyo de PSC y Valls, que la considera un mal menor que un gobierno de la capital catalana centrado casi de forma exclusiva en promover la república. Incluso en algunos mentideros se ha llegado a especular con una eventual abstención de PP, un escenario en el que la formación liderada por Josep Bou no ha entrado.

BComú insiste en el tripartito para mantenerse en el poder. Con todo, a una semana del inicio de la legislatura hay varios escenarios abiertos.