La huelga de hambre de Jordi Sànchez, Jordi Turull, Josep Rull y Raül Romeva es una estrategia de JxCat para forzar a ERC a aceptar una candidatura independentista unitaria en las próximas elecciones autonómicas y municipales.

Al menos eso es lo que cree el líder de ERC, Oriol Junqueras, quien --según ha revelado hoy Salvador Sostres en Diari de Girona-- tuvo un enfrentamiento verbal subido de tono el viernes pasado con el periodista y directivo del diario Ara Antoni Bassas por este motivo.

Cuminal, Homs, Pina, Llombart y Álvaro

El choque se produjo durante una visita de Bassas a la cárcel de Lledoners (Barcelona), en la que están internados siete de los nueve dirigentes independentistas en prisión preventiva por su participación en el intento de secesión unilateral de octubre de 2017.

Tres de los locutorios estaban ocupados. El director de Comunicación de la Generalitat, Jordi Cuminal; el exportavoz del Govern Francesc Homs y el abogado Jordi Pina conversaban con Rull y Turull en uno de ellos. Otro lo ocupaban los periodistas Jofre Llombart (RAC1) y Francesc-Marc Álvaro (La Vanguardia), a un lado del cristal, y Sànchez al otro. Y en el tercero hablaban Bassas y Junqueras.

Los políticos presos en Lledoners / ÒMNIUM CULTURAL

Los presos del 'procés' en la cárcel de Lledoners / ÒMNIUM CULTURAL

"Chantaje" a ERC

"De pronto, Junqueras empieza a mover los brazos como si fuera un molino de viento y a exclamar, con la manifiesta expresión del disgusto", asegura Sostres. El enfado respondía a su disconformidad con la huelga de hambre que empezarían al día siguiente --el sábado pasado-- Turull y Sànchez. Y que sería anunciada en un acto en el que, además de PIna y del doctor Padrós, participaría el propio Bassas.

Junqueras entendió que se trataba de "un chantaje" a ERC, más que una acción de protesta contra el Tribunal Constitucional. Y le reprochó a Bassas que entrase en ese juego convergente.

"Miserable"

"Antoni [Bassas] le escucha y se encoge. Se hace cada vez más pequeño hasta que el final sucumbe y se borra de la fiesta del día siguiente. No quiere incomodar a ERC, no quiere tener de enemigo a Junqueras. Demasiado dinero en juego", añade Diari de Girona.

La crónica indica que los "visitantes" convergentes, al saber que Junqueras no se sumaría a la huelga de hambre, le tildan de "miserable", "Pétain" y "español". Y asegura que los más "agresivos" fueron Cuminal y Homs.