Pedro Sánchez, durante su intervención en la sede central del PSC en Barcelona

Pedro Sánchez, durante su intervención en la sede central del PSC en Barcelona

Política

Sánchez quiere reforzar la relación con el PSC, pero rechaza una consulta de ámbito catalán como la que propone Iceta

El nuevo líder del PSOE, que asiste el sábado al congreso que proclamará a Miquel Iceta como líder de los socialistas catalanes, quiere reforzar la relación con el PSC pero no irá más allá de una reforma constitucional federal con "el refrendo de todos los españoles".

17 julio, 2014 12:51

Aún es pronto para saber por dónde irá el recién elegido secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, en muchos aspectos de la política, aunque por las declaraciones que ha hecho hasta el momento se puede augurar que se mantendrá en la ortodoxia de la socialdemocracia. No se esperan cambios radicales, pero él, que conoce mejor que nadie las conclusiones de la Conferencia Política de noviembre del año pasado, porque fue encargado explicárselas a las agrupaciones, marcará sus prioridades y su impronta personal a esas alternativas políticas.

Pero hay algo en lo que ya se pronuncia con claridad meridiana: el polvorín catalán. El mismo miércoles explicó en unas breves declaraciones su posición al respecto: "La declaración de Granada, la reforma constitucional, la España federal y el refrendo de todos los españoles. De ahí no me voy a mover y lo saben muy bien los socialistas catalanes", insistió.

Sánchez, que estará este sábado en la apertura del congreso del PSC, quiere estrechar las relaciones con los socialistas catalanes -ya lo dijo en su discurso de elección el pasado domingo-, pero no está dispuesto a transigir con ningún tipo de consulta que se realice únicamente en el ámbito catalán. Es decir, que respetando mucho al nuevo primer secretario del PSC, Miquel Iceta, no comparte su propuesta de hacer una consulta para que los catalanes se puedan pronunciar sobre su futuro, tal y como defendió Iceta que señaló incluso qué pregunta se debía hacer en ese referéndum: "¿Quiere que el Govern negocie con las instituciones del Estado un acuerdo que garantice el reconocimiento del carácter nacional de Cataluña, un pacto fiscal solidario y el blindaje de las competencias en lengua y cultura?".

Iceta, que seguramente es uno de los socialistas catalanes que más cercanía ha tenido siempre con el PSOE, es considerado por algunos barones territoriales como un "político muy válido, inteligente, brillante y astuto" pero también "demasiado imaginativo, muy ocurrente". Es a esta última faceta a la que atribuyen su propuesta de consulta alternativa a la que quiere convocar el president Artur Mas para el 9 de noviembre.

Trato especial en fiscalidad, lengua y cultura

No obstante, el propio Sánchez, en su campaña para las primarias internas, defendió en Barcelona que la reforma de la Constitución debería recoger un trato fiscal especial para Cataluña, el reconocimiento de Cataluña como nación y la atribución de competencias lingüísticas y culturales exclusivas. Nada muy diferente de lo que viene diciendo el PSOE desde que hace un año formalizara en Granada su propuesta territorial, pero sí fue más allá de que la Constitución reformada reconozca "la singularidad de Cataluña" al decir que reconozca a Cataluña como nación. No volvió a citarlo porque pensó, seguramente por las reacciones internas, que se había equivocado. Así, al menos, lo expresan personas de su entorno más próximo que también afirman que Sánchez será más moderado con la cuestión catalana que lo fue el propio Alfredo Pérez Rubalcaba.

Así que su intención es recoger velas. Sobre todo en el tono. Porque, según cuentan, su objetivo es tratar de recuperar el PSOE de Felipe González, de reconciliarse primero con los votantes socialistas del resto de España, y está convencido de que si el PSOE se empieza a visualizar como una alternativa de gobierno clara frente al PP, también los votantes socialistas de Cataluña le apoyarán. Es una manera diferente de verlo. Porque hasta ahora siempre se decía que sin el voto de los socialistas catalanes el PSOE no podría volver a gobernar en España y Sánchez parece pensar que si recupera el apoyo en el resto de España, el de los votantes socialistas catalanes llegará de manera natural.