Jordi Martí, en un acto del PSC en junio de 2013

Jordi Martí, en un acto del PSC en junio de 2013

Política

El crítico Jordi Martí deja la Ejecutiva del PSC y reconoce "incomodidad" con la cúpula

El número uno del Grupo Socialista en el Ayuntamiento de Barcelona deja sus cargos orgánicos en el partido. Una decisión que, según ha dejado traslucir, responde en parte a su desencuentro con la cúpula del PSC respecto a un posible referéndum por la independencia de Cataluña. No obstante esto, la dimisión era previsible: lo exige el reglamento de las primarias para las municipales de 2015, a las cuales opta Martí.

3 diciembre, 2013 14:29

El presidente del grupo municipal socialista en el Ayuntamiento de Barcelona, Jordi Martí, candidato a las primarias del partido para elegir al alcaldable en las próximas elecciones municipales, y alineado con el sector crítico nacionalista del PSC, ha presentado esta mañana al primer secretario de la formación, Pere Navarro, su dimisión de todos los cargos orgánicos que ocupaba en el partido: miembro de la Ejecutiva Nacional y secretario de Cultura.

Martí ha justificado ante Navarro su decisión en su deseo de centrarse en las primarias que su partido celebrará de cara a las elecciones municipales del 2015. No obstante, fuentes del partido citadas por Europa Press se han encargado de apuntar que su dimisión responde igualmente a la "incomodidad" que le generaba el desencuentro con la dirección del partido con respecto al debate independentista.

Martí, a pesar de ser el sucesor del ex alcalde Jordi Hereu como número uno socialista en el consistorio barcelonés, se ha alejado drásticamente en los últimos meses de la línea de Nicaragua -y de la línea de la dirección de federación de Barcelona, que organiza las primarias, y que encabeza Carles Martí-, después de que se haya significado en varias ocasiones contra las posiciones de la cúpula socialista en cuanto al denominado "derecho a decidir".

Los desencuentros de Martí con Nicaragua

Además de en algunos artículos críticos, el desencuentro de Martí con la línea de la dirección se ha puesto de manifiesto sobre todo en dos ocasiones. En febrero, el pleno del Ayuntamiento aprobó una declaración de respaldo a la "declaración de soberanía" aprobada unos días antes en el Parlamento autonómico; en la votación del pleno municipal, todos los concejales socialistas votaron en contra, excepto Martí -número uno del Grupo-, que se abstuvo. En julio, el pleno municipal aprobó que el Ayuntamiento se adhiriera al Pacto Nacional por el Derecho a Decidir, y lo hizo con el voto en contra de todos los representantes socialistas, con la excepción, de nuevo, de Martí, que en esta ocasión se ausentó del pleno para no emitir ningún voto.

Según las mismas fuentes, Martí ha esperado a formalizar su dimisión a que pasara la convención que el PSC de Barcelona celebró el pasado sábado. Precisamente en aquel evento, con la compañía del líder del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, se reafirmó la posición de los de Pere Navarro con respecto al "derecho a decidir", y el primer secretario general de los socialistas catalanes declaró su "pasión" por la Constitución española.

A pesar de que Martí haya dejado traslucir que su dimisión tiene que ver con esta "incomodidad" respecto a la dirección del partido, no hay que olvidar que era necesaria para seguir adelante en la carrera de las primarias. Y es que el borrador del reglamento de la elección, presentado hace un mes, deja bien claro que los candidatos a las primarias deberán dejar sus cargos orgánicos en el partido antes de iniciarse el proceso -probablemente, en enero-. Desde este punto de vista, es significativo que la "incomodidad" de Martí no le haya llevado a dimitir como líder del Grupo Socialista en el Ayuntamiento, un cargo representativo, y no orgánico.

Los posibles aspirantes

Martí, que sucedió al ex alcalde Jordi Hereu al frente del grupo municipal del PSC tras la derrota de este en las municipales de 2011, fue el primer candidato que anunció claramente que se presentaría a estas primarias. Posteriormente le siguieron la concejal Carme Andrés y el militante Manel Fernández.

También suenan en las quinielas, aunque no han confirmado sus intenciones, otros cuatro nombres. Dos de ellos se sitúan en una línea acorde con la de la dirección, y podrían ejercer el papel de candidato oficialista. Se trata del portavoz del partido, Jaume Collboni, y del diputado en el Congreso Albert Soler, recientemente nombrado coordinador de los diputados y senadores del PSC en las Cortes.

Por último, también han surgido los nombres de la diputada autonómica Rocío Martínez-Sampere y de la ex parlamentaria autonómica Laia Bonet. Las dos pueden considerarse como más alejadas de la cúpula del PSC. Sobre todo, Bonet, considerada como integrante del ala nacionalista del partido, que con la llegada de Navarro al poder en Nicaragua pasó de ser portavoz adjunta en el Parlamento autonómico a quedarse sin escaño. Pero también Martínez-Sampere ha tenido sus desencuentros con la cúpula. Especialmente, en enero pasado, después de desobedecer la consigna de la dirección de votar contra la "declaración de soberanía" en el Parlamento autonómico.

En cuanto a las posibilidades de cada posible candidato, no hay nada claro. Al menos, según una encuesta publicada en octubre por La Vanguardia, que situaba al aspirante mejor colocado, Laia Bonet, con un exiguo 15% de las preferencias de los encuestados, y añadía que el 60% de los simpatizantes socialistas no optan por ninguno de ellos. Con todos estos matices, no obstante, la encuesta no era muy halagüeña para la posición de la cúpula: después de Bonet se situaban los otros dos críticos, Martí (9,2%) i Martínez-Sampere (8,2%), relegando a Collboni al último lugar (4,1%). La encuesta no preguntaba por los candidatos y posibles aspirantes que han surgido después, Andrés, Jiménez y Soler.