Gerard Mateo y Diego Fuoli
Lo que oculta el “Pedro Sánchez” de Diego Fuoli
"Bienvenido sea todo el ruido para distraer acerca de los escándalos de corrupción que atenazan al Gobierno y al entorno del presidente"
Diego Fuoli ha metido la pata hasta el fondo. Con su “gracieta sin maldad” contra Pedro Sánchez ha empañado la celebración del ascenso del Sabadell a segunda división.
Su disculpa también deja mucho que desear. Es evidente que se desenvuelve mejor con las manos (23 porterías a cero esta temporada con el Sabadell). Nadie le discute su talento.
El Sabadell salta de categoría por méritos propios. Pero los titulares se enfocan en unas palabras fuera de lugar. No era el momento. El club destaca por mantener a raya la política.
El particular festejo de Fuoli en el balcón del ayuntamiento socialista ha decepcionado a más de un aficionado que lo tenía idolatrado. Ha generado mucha animadversión.
Y destapa la doble vara de medir de esta sociedad.
El “Pedro Sánchez” de Fuoli esconde muchas cosas y ha destapado otras tantas. Como la polarización por culpa de los políticos, que enredan más que arreglan.
Es hasta gracioso que sus señorías se rasguen ahora las vestiduras cuando son las primeras que se faltan al respeto en el Congreso.
Pero el “facha” Fuoli –sospechosamente, las redes se han llenado de comentarios en este sentido, lo que sugiere una acción teledirigida– les ha venido bien.
Bienvenido sea todo el ruido para distraer acerca de los escándalos de corrupción que atenazan al Gobierno y al entorno del presidente.
Por otra parte, salen al escenario todo tipo de creadores de opinión que se llevan las manos a la cabeza porque un tipo al que no conocían hace 10 días se ha cargado la fiesta de una afición en la que caben todas las ideologías.
Son los mismos que jaleaban a los políticos independentistas cuando, lejos de respetar la pluralidad de la ciudadanía, estaban dispuestos a romper el país y la sociedad.
No se atrevían con ellos, ni siquiera a cuestionarlos, no fuese que tuviesen problemas, más allá de que comulgaban con sus ideas y con sus actos.
Con Fuoli no hay riesgo alguno. Total, seguro que vota a los fascistas de Vox, el enemigo de cualquier demócrata. Al contrario. Atizar al portero da visitas y oyentes.
Y, por último, cabe abrir otro melón. ¿Qué debe hacer el Sabadell con Fuoli? ¿Lo mantiene por su rendimiento o le rescinde el contrato por sus actos?
No ha cometido ningún delito grave. Solo ha hecho (nefasto) uso de la libertad de expresión.