El director de Crónica Global, Ignasi Jorro, y un fotomontaje de Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo en las jornadas del Cercle d'Economia

El director de Crónica Global, Ignasi Jorro, y un fotomontaje de Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo en las jornadas del Cercle d'Economia

Zona Franca

Las lecciones del Cercle

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La reunión anual del Cercle d'Economia cerró ayer otra edición de alto voltaje político. Pese a ser un encuentro de vocación industrial y financiera, no termina de escapar de los avatares de la política institucional y parlamentaria.

En esta ocasión, los protagonistas han sido el presidente del PP y líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, y el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. El primero intervino en un clima en el que se esperaba su respuesta a la oferta de Junts de visitar a su líder huido a Waterloo, Carles Puigdemont, de cara a armar una posible moción de censura que terminara con el Gobierno actual.

El segundo tomó el atril del Palacio de Congresos de Catalunya —lleno hasta la bandera, más que con Feijóo la jornada anterior— cuando se aguardaba que abordara los múltiples casos de presunta corrupción que han florecido en el entorno del Ejecutivo progresista y en el seno del PSOE.

A los dos líderes políticos, la presidenta del Cercle, Teresa García-Milà, les dirigió las cuestiones que ocupan y preocupan al empresariado: la presión fiscal, la lacra del ausentismo desbocado, la competitividad o falta de ésta, la necesidad de invertir en defensa o los colosales retos que suponen para España la inmigración y las dificultades de acceso a la vivienda.

De nuevo, ambos representantes, hábiles, sortearon estas cuestiones, colocando los mensajes que querían enviar al empresariado. Feijóo, insistían los empresarios en los corrillos, "estuvo mejor". Les tendió la mano en materia de fiscalidad y seguridad jurídica, y les recordó a los patronos que ellos "no pactarían con una empresa investigada por corrupción".

Eso sí, fuera del auditorio, los prohombres de Barcelona echaban de menos cosas. El también expresidente autonómico apenas mencionó el problema enquistado de Rodalies, alzó un no en materia de financiación singular, y no hizo ningún gesto al respecto. Feijóo estuvo presidenciable, pero desconectado del patriciado catalán.

Sánchez sí conectó. Prometió que la financiación singular para Cataluña se sustanciaría, y soltó una bomba de agrado de los presentes: el inicio de la tramitación de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) de 2027. Al salir del auditorio, lo explicaba a Crónica Global un prohom de la ciudad nada sospechoso de socialista: Sánchez puede estar cercado por la supuesta mala praxis de algunos altos cargos de su partido. Pero es infinitamente más hábil que su rival, sabe leer mejor la situación y envía los mensajes adecuados a un auditorio que pide cariño.

El jefe del Ejecutivo, explicaron desde el Cercle, se preparó "muy bien" su discurso a pie de la avenida Diagonal. Sabía lo que se jugaba. Así que vino, habló y convenció.

Otra vez, la electricidad política acalambró al influyente foro. La dialéctica Sánchez-Feijóo protagonizó la parte mollar del encuentro, y eso que hubo ponencias de altísima altura. Marc Murtra, presidente de Telefónica, supo argumentar la necesidad de regular menos para competir mejor. Juvencio Maeztu (Ikea) sedujo a los presentes con el humanismo empresarial que ha aprendido en la multinacional sueca.

Mohan Kumar, diplomático indio, fue la gran sorpresa del cónclave anual, apeando argumentalmente del estrado al esperado representante del Partido Comunista Chino (PCCh).

Extra muros, el Cercle volvió a reunir a lo más granado del empresariado regional. No faltaron las patronales y las cámaras, o las principales consultoras y agencias de comunicación y márketing de la urbe, así como los influenciadores que facilitan negocio en la segunda mayor ciudad española.

Lo que no tengo tan claro es si ponentes y presentes sabremos responder a la pregunta de si la autonomía estratégica de Europa es un mito o una realidad —lema de la Reunión de este año—. Porque, de nuevo, lo más comentado volvió a ser la política.