Ramón de España y el alcalde de Badalona, Xavier García Albiol
Qué malo es García Albiol, ¿verdad?
"Irídia la ha tomado con el alcalde de Badalona por haber publicado la foto de un delincuente marroquí que le había robado el bolso a una señora de 81 años, haberlo calificado de escoria humana y haber asegurado que, si dependiera de él, lo habría enviado de vuelta a casa a nado"
Nunca me he fiado de la asociación Irídia, presunta defensora de los derechos humanos, que quiere buscarle la ruina al alcalde eterno de Badalona, Xavier García Albiol, por presuntos delitos de odio. Puede que se deba al hecho de que una de sus fundadoras fuese la madre de Rodrigo Lanza, el psicópata chileno y emparentado con Pinochet que dejó hemipléjico de un macetazo a un guardia urbano de Barcelona durante el desalojo de una casa okupada y después, no contento con su acción justiciera en pro de los parias de la tierra, asesinó en Zaragoza a un señor que lucía unos tirantes con los colores de la bandera española (como si hubiese mutado en agente de la Fashion Police). Creo que la buena señora debería haberse preocupado por los derechos humanos de las víctimas de su hijito antes de ampliar convenientemente el foco de sus preocupaciones.
Irídia la ha tomado con García Albiol por haber publicado la foto de un delincuente marroquí que le había robado el bolso a una señora de 81 años, haberlo calificado de escoria humana y haber asegurado que, si dependiera de él, lo habría enviado de vuelta a casa a nado.
Todos sabemos que el señor García Albiol tiene cierta tendencia a las declaraciones campanudas, pero de ahí a acusarle de delitos de odio y de racismo, yo diría que hay demasiada distancia.
A Irídia no le parece bien que Albiol citara el país de origen del chorizo porque, según ellos, estigmatizaba a todo un colectivo nacional (yo creo que solo estigmatizaba al chorizo en cuestión). Tampoco le gustó que publicara un tuit con la cara del mangante (que era, por cierto, para echarlo al mar, pero dentro de un barril sellado).
Al parecer, atropellar a una anciana para robarle no es bonito, pero es mucho más feo dar a conocer el careto del que se la llevó por delante para sustraerle el bolso.
Sí, de acuerdo, García Albiol es un poco bruto y bastante primario, pero en el caso que nos ocupa, yo diría que lo único que hizo fue describir una realidad al tildar al delincuente de escoria humana. ¿De qué otra manera se puede definir a un tipejo que abusa de la tercera edad por puro afán de lucro personal? ¿Acaso estamos hablando de un ciudadano modelo? Juraría que no.
A Albiol le gusta posar de sheriff de Badalona, y sus votantes se lo agradecen. Y el hecho de no ser un político excesivamente sutil no quita para que el asalta viejas sea un personaje repugnante al que nunca debería habérsele permitido la entrada en España.
¿Qué pretende realmente Irídia con esta clase de querellas absurdas? La gente y los gobiernos se ciscan a diario en los derechos humanos, por lo que trabajo no le va a faltar a tan noble asociación. ¿Es necesario salir en defensa de un sujeto tan ruin como el robabolsos de Badalona? Bueno, si se trata de tomarla con la derechona, supongo que sí. Y de echarle una mano a la oposición al PP en Badalona, que buena falta le hace, ya que el presunto Atila de la localidad es prácticamente invencible en las elecciones (y el breve paso de la CUP por la alcaldía fue el desastre predecible).
Tampoco es casual (entre sus vocales figura el abogado procesista Andreu Van den Eynde) que Irídia suela seleccionar sus casos entre aquellos que afectan al sector lazi de la población, lo cual le hace coincidir en sus demandas con la ANC, Omnium y demás instituciones patrióticas.
Es poco probable que Albiol tenga muchos motivos de preocupación, entre otras cosas porque la querella acaba de ser admitida por la fiscalía, pero no es seguro que tire adelante. Entre otros motivos, por el derecho que existe a la libertad de expresión y que incluye también al alcalde pepero a la hora de soltar sus exabruptos.
Pero supongo que hay que mantenerse activo para justificar las subvenciones. No descarto una visita a Ceuta de los cerebros rectores de Irídia para detectar delitos de odio del malvado Estado español contra los pobres náufragos que nos envió Mohamed VI para amargarles la vida a sus ciudadanos, esa pandilla de fachas.