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La independencia de Cataluña y los mercados: temor contenido

José Carlos Díez
5 min

El pasado martes participé en el décimo aniversario de la gestora Janus Henderson en España. Es una de las mayores gestoras de fondos del mundo (manejan 350.000 millones de dólares de ahorradores en decenas de países). En España muchos ahorradores pueden optar por sus fondos que ofrecen muchos bancos y aseguradoras. En el debate participaba Martin Wolf, economista jefe del Financial Times, que hizo una excelente presentación del escenario macro global, y dos gestores de la empresa. Los inversores tienen un comportamiento bastante procíclico, y el elevado crecimiento del PIB y del empleo en España ayudan a tener una muy buena percepción de nuestro país. No sucede lo mismo (o no es tan positivo) su visión sobre los efectos de la independencia de Cataluña en los mercados internacionales.

El paro sigue elevado en nuestro país, pero eso parece no ser ya una preocupación para los inversores. La fragmentación del Parlamento y el temor que generó Podemos en 2015, coincidiendo con su liderazgo en las encuestas y la llegada de Syriza al poder en Grecia también parece haberse diluido.

El único temor es el tema de la independencia de Cataluña, pero es mínimo. De hecho, la ventaja de los mercados financieros es que tenemos una encuesta en tiempo real y diaria, ya que sus expectativas quedan reflejadas en los precios de los activos. Las acciones en bolsa de los bancos catalanes son los que más riesgo asumirían en una hipotética independencia con salida de la UE y del euro. De momento, se han mantenido estables el mes de septiembre a pesar de la tensión y registran fuertes subidas desde principio de año.

La prima de riesgo de la deuda pública española ha mantenido una estabilidad sorprendente durante todo 2016 y 2017, a pesar de la ausencia de Gobierno y la tensión en Cataluña. Y los bonos de la Generalitat emitidos antes de 2010 (que cotizan en mercados secundarios) siguen sin tener compradores pero tampoco hay ventas masivas. Éstas podrían haber provocado probabilidades de impago implícitas muy elevadas, como sucedió en Grecia, Portugal, Irlanda y España durante sus respectivos rescates.

El temor de los mercados financieros a que pudiera producirse la independencia de Cataluña es mínimo

Bill Gross, conocido como Mr. Bono por ser uno de los gestores más influyentes del mundo en renta fija, dio un escenario de estabilidad del bono a 10 años americano entre 2,1% y 2,6%, y Martin Wolf anticipó un escenario de mayor crecimiento mundial y un crecimiento del 2,5% para España en 2018.

Mi posición es que si cumplen ambos escenarios y hay estabilidad financiera, España seguirá creciendo y creando empleo por encima de la media de la Eurozona. En una crisis de deuda, las tres variables determinantes son: precio del colateral en España vivienda, tipos de interés y accesibilidad al crédito para refinanciar la deuda.

Gracias a la intervención del BCE en España, el precio de la vivienda vuelve a subir aunque aún está lejos de 2007. Los tipos de interés han bajado a mínimos históricos próximos al 0% y muy por debajo del crecimiento del PIB nominal. Además, el acceso al crédito está normalizándose.

En Cataluña el precio de la vivienda sube, especialmente en Barcelona y en exceso sobre todo en alquileres. Pero la Generalitat de Cataluña no tiene acceso al crédito desde 2010, los tipos de interés de su deuda está próxima a los bonos griegos y muy por encima del crecimiento del PIB nominal. Además, y como han advertido las agencias de rating, en caso de efectuarse la independencia de Cataluña, la probabilidad de impago aumentaría significativamente (y ya es elevada).

Por esa razón, el escenario más probable es que no haya independencia, aunque nadie sabe cómo evolucionará el conflicto a partir de la próxima semana. Todos debemos asumir que existen cisnes negros. Wolf dijo que estaba de acuerdo conmigo. Veremos.

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¿Quién es... José Carlos Díez?
José Carlos Díez

Se licenció en la Universidad de Alcalá de Henares, donde es profesor e investigador. Ha sido economista jefe de Intermoney y ha escrito los best sellers 'Hay vida después de la crisis' y 'La economía no da la felicidad, pero ayuda a conseguirla'. Su blog 'El economista observador' le ha hecho muy popular, una fama que ha amplificado con sus intervenciones televisivas.