Pásate al MODO AHORRO
Guillem Bota opina sobre las últimas declaraciones de Oriol Junqueras

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Pensamiento

Aquí todo se hace por Cataluña

"Yo mismo, estoy escribiendo este artículo por Cataluña"

Publicada

Dice Junqueras que fue a prisión por Cataluña y no para que Ada Colau se le cuele ahora en las listas electorales de ERC. Modestamente, creo que no fue a la cárcel por una cosa ni por otra, sino por tonto. De haber sido un poco espabilado -hay que ver lo obtuso que puede llegar a ser todo un profesor universitario- no habría seguido a Puigdemont en sus delirios y no habría pisado la trena, como un Santi Vila cualquiera.

Si realmente ingresó en la cárcel por Cataluña, se lo podía haber ahorrado, porque Cataluña está exactamente igual que estaría si el bueno de Junqueras no se hubiese comido unos cuantos años de prisión. Me duele tener que ser yo quien se lo diga, señor Junqueras, pero si fue a la cárcel por Cataluña, perdió miserablemente el tiempo y, lo que es peor, a los catalanes nos importó un bledo entonces y nos lo sigue importando ahora.

Personalmente, eso sí, me enorgullece formar parte -aunque parte pequeñita- de esta Cataluña por la que Junqueras se sacrificó. Que todo un orondo alto cargo del Govern estuviera entre rejas por mí, no deja de halagar, de haberlo sabido le habría mandado un bocadillo a prisión, de bien nacidos es ser agradecidos.

Aunque no acabo de entender qué falta me hacía a mí que Junqueras pasara unos años a la sombra, porque la verdad es que mi vida no varía ni un ápice con este hombre en libertad o entre rejas, en fin, él sabrá. A la inmensa mayoría de catalanes le importa bien poco si Junqueras duerme en una celda, en un hotel o en su casa, a mí mismo me dirían que sigue en la cárcel y lo creería sin dudar, tan insignificante es el líder republicano que su vida me pasa desapercibida.

Es de esperar que tenga más suerte con lo de Ada Colau que con lo de la cárcel, que no le sirvió de nada, ni siquiera para perder peso, que es lo mínimo que se le exige a una reclusión. Como se le cuele en el partido la exalcaldesa de Barcelona, será un fracaso más en su carrera política, y empezará a crearse una comprensible fama de gafe.

Pase que purgara prisión en vano -tan en vano que uno le pregunta a cualquier joven por Junqueras y le responde que es una marca de colchones-, pase que no termine de llegar el ansiado indulto por más que ERC vaya casi de la mano con el PSC, pero que encima Ada Colau pretenda liderar el partido que Oriol considera de su propiedad, eso ya sería demasiado. Y no será que a Junqueras le falten tragaderas, como salta a la vista.

A Junqueras lo que en realidad le duele es que, mientras él estaba en la cárcel -inútilmente, cabe insistir-, Colau ocupaba tan ricamente la alcaldía de Barcelona; que mientras él comía rancho, Colau asistía a piscolabis institucionales; que mientras él vestía a rayas -suponiendo que los presos sigan vistiendo así- Colau lucía modelitos; que mientras él salía un rato al patio, Colau se paseaba por Barcelona como si fuera suya, que lo era. Lo que debería haber hecho Colau en su momento, era ir hasta la cárcel y preguntarle a Junqueras qué demonios estaba haciendo allí.

- Estoy aquí por Cataluña, pero no para que tú un día lideres mi partido- le habría respondido el preso número 1714. Y Ada habría tomado nota, como está mandado.

No fue así, y ahora Junqueras se ve obligado a declararlo públicamente. Tampoco es que sea una novedad, a los líderes catalanistas les va mucho eso de hacer las cosas por Cataluña, ahí está Companys gritando “per Catalunya” antes de ser fusilado, o Jordi Pujol dirigiendo y hundiendo Banca Catalana, entidad que también tenía como lema “Per Catalunya”.

Yo mismo, estoy escribiendo este artículo por Cataluña. No iba a ser menos Junqueras, aquí todo se hace por Cataluña, lo bueno que tiene la pobre es que nunca se queja, si pudiese hablar diría que la dejasen en paz.