Misa de Pascua en Barcelona Europa Press
Feliz Pascua de Resurrección
"Hay partidos políticos que confunden el respeto a las minorías con el desprecio a las mayorías"
Al menos el 60% de los residentes en España se declaran cristianos, siendo la confesión católica la más frecuente (90% de los cristianos españoles). Algo más del 4% profesan la religión musulmana. El 0,2%, la hindú.
El artículo 16.3 de nuestra Constitución declara la aconfesionalidad del Estado, si bien también indica que los poderes públicos tienen el deber de cooperar “con la Iglesia católica y con las demás confesiones”. Este deber de cooperación hace que hablemos de un Estado laico positivo, que no puede ser ni negativo ni mucho menos hostil con las religiones.
Además, se reconoce un hecho innegable, la religión católica es mayoritaria y es la que tiene más arraigo en la cultura de nuestro país. No es casualidad que muchas de nuestras tradiciones tengan su origen en la religión católica. Es, simplemente, un legado de nuestra historia, lo mismo que las culturas de otros países están marcadas por otras religiones.
Hay partidos políticos que confunden el respeto a las minorías con el desprecio a las mayorías. Ocurre con las razas, con la condición sexual y, también, con la religión. Es mucho más frecuente escuchar a algunos políticos españoles decir Ramadan Mubarak o Feliz Diwali que felicitar con absoluta normalidad la Navidad o la Pascua de Resurrección.
Yo suelo transmitir mis mejores deseos para el Ramad´sn, el Diwali o la Pascua judía a mis amigos que profesan otras religiones, y ellos me felicitan la Navidad y la Pascua de Resurrección. Se trata, simplemente, de un acto de respeto. Que alguno de nuestros políticos solo felicite a las minorías no es respeto, sino otra cosa.
Probablemente vivamos un efecto péndulo, de un Estado confesional a uno que quiere esconder la religión, pero lo que hemos de hacer es normalizar la convivencia, de entrada, no avergonzándonos ni de nuestra historia ni de nuestra cultura ni tradiciones.
La Patum, el ou com balla, las alfombras de flores del Corpus Christi en Sitges, carnaval, Sant Jordi, Sant Joan, Sant Esteve, Navidad, la Castanyada... son días clave en nuestro calendario y en nuestras tradiciones, y carece de sentido ignorarlos potenciando los festejos de otras culturas que son bienvenidas, pero no son las nuestras.
Los buñuelos, la mona de Pascua, los panellets, o el turrón son parte de nuestras raíces y su origen también se entronca con la tradición religiosa.
La Sagrada Família no es una atracción turística, es una basílica diseñada por un arquitecto creyente que reflejó en su obra maestra toda la simbología cristiana. La corona una cruz, no una media luna o una menorá. La Virgen de Monserrat no es una atracción turística ni un icono nacionalista, es una advocación mariana, lo mismo que la Virgen de Misericordia o de la Cinta o de la Mercè. Es absurdo negar lo evidente.
Europa probablemente tiene más pasado que futuro, pero al menos hemos de estar orgullosos de su legado y de lo que nos une. Es absurdo medir con los ojos de hoy la historia. Lo mismo que hoy nos escandalizamos del humor de la década de 1980, dentro de unos años lo que hoy consideramos natural será objeto de escarnio.
Hemos de acoger a quien viene, sin duda, pero ello no tiene que implicar renunciar a lo nuestro. Feliz Pascua de Resurrección.