Pásate al MODO AHORRO
Guillem Bota, con la 'consellera' de Feminismo Eva Menor de fondo

Guillem Bota, con la 'consellera' de Feminismo Eva Menor de fondo

Pensamiento

Hace falta un nuevo consejo asesor, da igual lo que asesore

"No olvide usted pasar un recibo de las dietas, convenientemente infladas, que por algo pagamos entre todos"

Publicada
Actualizada

A veces el subconsciente juega malas pasadas, pero en otras ocasiones le señala a uno el camino.

Cuando salió en la prensa que la Generalitat va a crear un “Consejo Asesor Feminista para garantizar la transversalidad de género” (sic), me trabuqué y leí “consejo ascensor”.

Una vez aclarado el entuerto, sin embargo, me di cuenta de que posiblemente sea eso, de que un consejo de nombre tan imposible no puede ser otra cosa que una forma de ascender. Política o económicamente, tanto da, aunque mucho mejor si es en ambos apartados.

En la nota oficial donde se daba cuenta a los ciudadanos de la creación de ese consejo que esperaban con verdadera ansia -en ágapes familiares, reuniones de vecinos, lechos de amantes y ceremonias fúnebres no se hablaba de otra cosa en los últimos meses- no faltaba ninguna de las expresiones que han de trufar hoy en día toda notificación administrativa o gubernamental: herramienta de asesoramiento, compromiso adquirido, hoja de ruta, marco de despliegue, ámbitos clave, violencias machistas y otras expresiones igualmente vacuas que denotan que detrás del redactado ha habido una persona que sabe en qué mundo vive, un individuo -o individua, si es que por ahí ha empezado a trabajar el consejo ascensor, digo asesor- que ha pasado por alguna de esas academias que forman a futuros jefes de prensa.

-En el ejercicio de hoy, me vais a redactar una nota de prensa utilizando las expresiones “agenda 2030”, “equidad”, “transversal”, “debate conjunto”, “excelencia”, “plan de choque”, “nueva etapa”, “minuto cero”, “movilidad” y “mesa de diálogo”

- ¿Una nota de prensa sobre qué tema exactamente, profesor?

- Eso da igual, con que no se entienda un carajo, es suficiente.

Uno comprende que decirles a los ciudadanos que el nuevo consejo ascensor, digo asesor, servirá para colocar a más mujeres en la Generalitat, no queda moderno, y además, el responsable de elaborar la nota bien tiene que demostrar que pasó por la academia.

Queda más fino explicar que se va a intentar “garantizar la transversalidad de género” que “garantizar que haya más mujeres”, no vayan ustedes a comparar, aunque tampoco es seguro que esa vaya a ser la función del nuevo órgano.

De hecho, lo bueno de las redacciones ambiguas es que lo mismo sirven para una cosa que para la otra, e incluso sirven como justificante si el nuevo órgano, como la mayoría de nuevos órganos, al final resulta ser una completa inutilidad.

- Oigan, hace un año que funciona el Consejo Asesor Feminista y no ha hecho absolutamente nada.

- Pues claro, eso es lo que anunciamos al crearlo. ¿No leyó usted la nota oficial? Ahí lo ponía bien claro.

Un consejo asesor siempre viste. Uno puede ser un piernas en lo suyo, lo mismo da si es conseller del Govern, empresario o un simple viajante de comercio, que si procura crear un consejo asesor, la gente le va a ver de otra manera, como si de verdad fuese una persona preparada, trabajadora y diligente.

A falta de consejo asesor, sirve también una mesa de diálogo, un comité consultivo, un órgano orientador o un panel de expertos, la cuestión es que los demás crean que uno hace algo, que se preocupa por ejercer bien el cargo.

Después, una vez llegado el día que al consejo le toca reunirse -basta con un par de veces al año, tampoco es cosa de ponerse a trabajar a destajo- se trata, primero, de posar para la foto, y después, ya a puerta cerrada, sentarse alrededor de una larga mesa de madera noble, bien surtida de zumos, café y bollería, a soltarse perogrulladas unos a otros. Y hasta la próxima. No olvide usted pasar un recibo de las dietas, convenientemente infladas, que por algo pagamos entre todos.