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Rosa Cañadas

Rosa Cañadas

Pensamiento

España en pausa: el coste de la inmovilidad

"El problema vuelve a ser estructural: es difícil planificar a década vista en un país que encadena bloqueos presupuestarios y legislativos"

Publicada

Hace un año, analizaba en mi artículo “Entre Trump y el Magreb” los desafíos que el eje Trump–Magreb planteaba para España. Hoy, al releer aquellas líneas, la sensación no es de satisfacción por el “acierto”, sino de preocupación: España permanece demasiado quieta mientras el tablero internacional se reconfigura a gran velocidad.

Lo que entonces eran señales de alerta, hoy son hechos.


La realidad que ya está aquí

1) Defensa y presión transatlántica: del 2%… al 5%

La exigencia del 2% del PIB en gasto militar ha pasado de ser una advertencia a una realidad ineludible. España ha respondido más por compromiso con la OTAN que por una visión estratégica propia de soberanía defensiva.

Y la realidad ha ido más allá: el debate ya no es “si llegamos al 2%”, sino cómo se sostiene un plan creíble a diez años en un marco que eleva el listón y exige continuidad, inversión y capacidades.

España intenta defender flexibilidad y una senda propia, pero el problema vuelve a ser estructural: es difícil planificar a década vista en un país que encadena bloqueos presupuestarios y legislativos.


2) Sáhara: el tablero se mueve… y Madrid es más escenario que actor

En 2024 señalaba que el respaldo estadounidense a Marruecos en el Sáhara reforzaría a Rabat y complicaría el equilibrio con Argelia. Hoy la diplomacia del Sáhara se ha acelerado y ha vuelto al centro.

Hay un hecho político de enorme carga simbólica: se negocia en Madrid bajo impulso de Estados Unidos y coordinación de Naciones Unidas, y España no aparece con el protagonismo proporcional a su geografía, sus intereses y su historia.

El dato que debería preocuparnos no es el fondo (el Sáhara), sino la forma: la diplomacia decisiva se está articulando con otros al mando.


3) El eje París–Rabat: ventaja estratégica y competitiva

Mientras España busca un equilibrio cada vez más difícil, Francia ha movido ficha con determinación, consolidando su relación con Marruecos y su postura sobre el Sáhara. Esto no es solo diplomacia; es una ventaja competitiva real.

El apoyo político francés se traduce en economía e industria, reforzando posicionamiento e influencia. Eso no significa que España haya “perdido” Marruecos: nuestra relación comercial sigue siendo sólida y España continúa siendo un socio central. Pero la tendencia es clara: el peso relativo se disputa, y la influencia se compra con proyectos, financiación y visión de largo plazo.


4) Proteccionismo: el “America First” no ha esperado a nadie

Las amenazas a sectores clave como el aceite de oliva y la industria agroalimentaria ya están sobre la mesa. En 2024 advertía que el proteccionismo podía golpear especialmente a sectores sensibles. Hoy el marco comercial se ha endurecido y se consolida un clima que reintroduce incertidumbre, costes y debate sectorial.

España, por su composición exportadora, tiene una exposición evidente en agroalimentario. Y no hace falta un golpe quirúrgico para generar daño: basta con que la incertidumbre se convierta en el precio de entrada.


El problema: la inmovilidad de España

Lo más crítico de este año no ha sido el cambio del entorno, sino nuestra reactividad. Mientras Washington, París y Rabat ejecutan planes a largo plazo, en España:

Seguimos gestionando crisis en lugar de liderar oportunidades. La falta de consenso interno actúa como un lastre que impide proyectar una política exterior sólida y previsible. La inercia estratégica nos está convirtiendo en espectadores de decisiones que afectan directamente a nuestra energía, nuestra seguridad y nuestras exportaciones.

La geopolítica no es estática. Si España no recupera la iniciativa en el Magreb y no define una postura clara frente al nuevo ciclo, seguiremos condicionados por las agendas de terceros.

¿Estamos a tiempo de corregir el rumbo, o la polarización interna ya ha comprometido nuestra capacidad de respuesta exterior?