Pensamiento

El pacto que nace muerto

20 enero, 2015 08:18

El acuerdo entre CiU y ERC ha tardado 48 horas en saltar por los aires. Se alcanzó el acuerdo porque la falta de unidad de las fuerzas secesionistas provocaba mucho más que una ruptura, era todo un suicidio político que podía alejar indefinidamente cualquier posibilidad de alcanzar el objetivo final: la independencia. Ante este fiasco, las fuerzas soberanistas alcanzaron su pacto del miedo. Se evitaba la ruptura y se daba el pistoletazo de salida a una campaña de ocho largos meses trufada de “actos de soberanía”. Ahora los nacionalistas quieren ganar en las urnas lo conseguido en las calles. Hasta ahora no lo han conseguido.

El acuerdo sobre Cataluña no afecta a los ayuntamientos lo que presagia una masacre fratricida entre los republicanos y el partido de Mas

La indefinición de los puntos del acuerdo más allá de la fecha de las elecciones es omnipresente. Según el documento, en caso de victoria nacionalista, no se proclamaría la República catalana sino que se anunciará “el inicio del proceso hacia la proclamación de Estado”. Bien, este punto ha muerto. Oriol Junqueras anuncia en El Paíssu intención de ir más allá si gana las elecciones. Josep Rull, el número dos de CDC, no se atreve a tanto pero también saca pecho “la independencia no se negocia si somos mayoría”.

No es el único punto que ha nacido muerto. El acuerdo sobre Cataluña no afecta a los ayuntamientos lo que presagia una masacre fratricida entre los republicanos y el partido de Mas. ERC apunta a gobiernos de izquierdas con la aspiración de desbancar a la derecha nacionalista que ha ganado durante décadas en centenares de pueblos de Cataluña.

La conclusión es que el acuerdo ha sido un simple salvavidas para Mas y para Junqueras. Los dos siguen compitiendo por liderar el movimiento secesionista. Sin acuerdo, todos perdían. Mas y Junqueras los primeros y su “proceso” corría peligro después de tres años de propaganda constante. Ahora quieren ganar de forma incontestable. Pues bien, la primera en la frente. El bloque soberanista, incluidas las CUP que reniegan del pacto entre ERC y CiU, pierden 4 diputados según una encuesta de La Razón. Y todavía, a estas alturas de la fiesta, Duran no ha dicho esta boca es mía. De momento sigue con Mas. La pregunta es hasta cuándo y si impulsará su movimiento en las urnas.

Lo cierto es que esta semana tendremos presupuestos aunque sirvan para poco y que iniciamos una larga, épica y pesada campaña electoral sólo para salvar los muebles de Mas y Junqueras. Se adelantan las elecciones pero el país se retrasa un poco más.