Ya tenemos un primer informe técnico ¿ruptura de la vía?, lo que nos debería permitir reflexionar sobre qué medidas deberían tomarse por parte del operador ferroviario y del gestor de las infraestructuras, así como las recomendaciones para que no vuelva a ocurrir.

Vaya por delante mi opinión sobre que la prioridad de la operación de un sistema ferroviario de Alta Velocidad (AV) no puede ser solo factores comerciales u operacionales: tiempo de recorrido, pasajeros transportados, frecuencia de trenes, velocidad de circulación, confort…La prioridad principal y dominante debe ser por encima de todo la seguridad. ¡Lo importante no es llegar en hora sino sobre todo llegar!

Lo primero que llama la atención es que los que recortaron todo tipo de inversiones, aplicando políticas de austeridad, denuncien ahora un insuficiente mantenimiento de la red. Un dato para retener es que el actual Gobierno de Coalición es el que más ha invertido en este sector.

Por otra parte, el entusiasmo generado por la liberalización del sector ferroviario debería haber tenido en cuenta unas mayores exigencias de seguridad y mantenimiento como consecuencia de una explotación intensiva de la red de AV.

En este momento, es imprescindible analizar con rigor lo ocurrido en estos últimos años: Iryo y Ouigo, las dos operadoras que compiten con Renfe, han exigido con apoyo empresarial la reducción de los cánones de Adif, lo que ha supuesto “ajustes de costes".

La primera reflexión en la tragedia ferroviaria de Adamuz sería subrayar que, a pesar del gravísimo accidente ferroviario en la red de AV de Renfe, el tren sigue siendo el medio de transporte más seguro en España y en Europa.

La principal prioridad debe ser siempre la seguridad, por encima de factores comerciales. Sugiero analizar los datos que evidencian las bajas tasas de accidentes y mortalidad en el ferrocarril frente a otros medios.

Desde 1990, los accidentes mortales de tren han disminuido de forma sostenida en Europa, como consecuencia de las mejoras continuas en los sistemas de seguridad y regulación. En el conjunto de la UE, los accidentes mortales por cada 1.000 km de vías en 2023 fueron de 2,5, estando España y Finlandia entre los más bajos (1,0).

Según informes de seguridad de la ERA (Agencia Ferroviaria de la Unión Europea), el tren sigue siendo uno de los modos de transporte más seguros para pasajeros.

Según Eurostat, España tiene uno de los índices más bajos de fallecidos por accidentes ferroviarios en la UE. Habría que tener en cuenta que la visibilidad de un accidente ferroviario, especialmente cuando hay muchas víctimas, tiende a crear una percepción de inseguridad.

Sin embargo, la realidad de los datos y las estadísticas nos indican que es sin duda el medio más seguro de los transportes terrestres. Además, el FF.CC es motor de innovación y potenciador de la movilidad sostenible, instrumento de planificación territorial, cohesión social, equilibrio ecológico...

Analizar brevemente algunas características técnicas y operacionales de la flota de Alta Velocidad en España, en especial la de los trenes accidentados, nos podría permitir acercarnos con más rigor a dicha problemática: Los Alvia Serie 120 fabricados en España por las empresas (CAF y Alstom) no son AVEs puros, prestan servicios de alta velocidad híbridos que pueden circular tanto por la red de alta velocidad como por la red convencional, permitiendo ofrecer viajes directos entre ciudades que no están completamente conectadas por AVE.

Los Iryo son AVEs fabricados por el consorcio Hitachi Rail/Bombardier circulan con el modelo ETR1000 (conocido comercialmente como Frecciarossa 1000).

El operador Iryo está participado mayoritariamente por la empresa pública italiana Ferrovie dello Stato/Trenitalia. Presenta muy buenos indicadores de disponibilidad en la red ferroviaria italiana.

Los otros trenes que también circulan por vías gestionadas por Adif Alta Velocidad, serían el AVE Serie 103 Velaro, operados por Renfe y fabricados por Siemens Mobility, circulan especialmente en corredores muy densos como el Madrid–Barcelona.

Los AVE Ouigo España, filial del operador francés SNCF, que es una adaptación del TGV Euroduplex (de doble planta) para la red española. Los Avril serie 106 de Renfe que también circulan por vías de alta velocidad principalmente en servicios AVE y Avlo.

Finalizamos con un tema al que hemos destacado con especial prioridad: los sistemas de seguridad. Todos los trenes AVE que circulan por la vía de AV de Renfe/Adif, llevan instalado el sistema LZB (Linien Zug Beeinflussung) de protección automática de trenes, especialmente diseñado para líneas de alta velocidad y densidad. 

A diferencia de los sistemas puntuales (balizas), el LZB es un sistema de comunicación continua vía cable entre vía y tren: es el antecesor funcional del ERTMS (European Rail Traffic Management System), diseñado para mejorar la seguridad, interoperabilidad y capacidad de las líneas ferroviarias entre países europeos.

A pesar de la tragedia de Adamuz, el ferrocarril sigue siendo el medio de transporte más seguro. Los que defendemos al ferrocarril y queremos superar la psicosis del miedo que algunos infunden, nos encontramos a veces con decisiones administrativas contradictorias que provocan que la confianza en la Administración también descarrile.