Marc, 42 años, camionero español: Gano más de 3.000 euros al mes, pero estoy 3 semanas fuera de casa.

Marc, 42 años, camionero español: "Gano más de 3.000 euros al mes, pero estoy 3 semanas fuera de casa".

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Marc, 42 años, camionero español: "Gano más de 3.000 euros al mes, pero estoy 3 semanas fuera de casa".

Un sueldo de hasta cuatro mil euros pero tres semanas fuera de casa la otra cara que desvela Marc, un veterano camionero español

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Comenzar en el sector del transporte a principios de los años 2000 implicaba una dinámica totalmente diferente a la que conocemos en la actualidad.

En una entrevista concedida al pódcast Rutas de Éxito, Marc, un camionero español veterano de la ruta, rememoraba sus inicios entre los años 2001 y 2003.

Por aquel entonces, recorrer el continente europeo suponía desplegar mapas de papel sobre el volante y confiar en la orientación propia. "Ir a Portugal era ir con los mapas y a todos los sitios con mapas", evoca al recordar una época en la que el GPS ni siquiera existía en las cabinas.

A pesar de las dificultades técnicas de la época, el oficio le atrapó desde muy joven. Más allá del vehículo en sí, lo que verdaderamente le enganchó fue el compañerismo y la libertad que se creaba en cada parada. "Lo que me atrapó de este oficio fue el compañerismo y la libertad que tienes", confiesa sobre aquellos primeros viajes.

Para cualquier camionero español, esa capacidad de gestionar la jornada sobre la marcha marca un contraste absoluto frente a la monotonía de un trabajo tradicional de oficina.

La distancia entre la autoescuela y el muelle de carga

Sin embargo, esa experiencia acumulada a lo largo de las décadas también le permite señalar las carencias en la formación de las nuevas generaciones. Marc asegura que las maniobras impecables que se exigen en las pistas cerradas de las autoescuelas de poco sirven cuando toca enfrentarse a la realidad del tráfico diario.

"¿De qué te vale hacer la maniobra a la primera? De nada. Hay que enseñar que el chófer tiene que bajarse tres, cuatro o cinco veces", explica con pragmatismo.

En los polígonos industriales y muelles de carga, con tráileres aparcados a escasos milímetros, la precaución y la paciencia valen mucho más que la rapidez.

Su testimonio actúa además como un necesario ejercicio de pedagogía social hacia el resto de conductores con los que comparte la vía pública.

Resulta habitual comprobar cómo la prisa al volante genera impaciencia ante los vehículos pesados, olvidando a menudo el papel tan importante que desempeñan en la economía cotidiana.

"Todo lo que hay aquí se mueve por carretera", remarca Marc para recordar que desde los alimentos frescos del supermercado hasta las compras exprés de internet no llegan a las estanterías por arte de magia.

Lo que se cobra en el transporte internacional

La vertiente económica es otro de los puntos clave para comprender la situación real de este sector estratégico.

Frente a los discursos que oscilan entre la precariedad extrema y las cifras desorbitadas, Marc aporta datos concretos sobre lo que percibe un camionero español dedicado a la larga distancia. Según detalla, las nóminas actuales en el circuito internacional se sitúan "entre los 3.000 y los 4.000 euros mensuales".

Ahora bien, el veterano conductor enfatiza que esa retribución no es ningún regalo de las empresas, sino la compensación por un desgaste personal severo. "Nadie te regala nada. Son tres semanas fuera de casa, irte de noche y trabajar los fines de semana", puntualiza.

Al final, conciliar la vida familiar con pasar casi un mes entero durmiendo en la cabina de un camión a miles de kilómetros de tu país es el verdadero peaje que sostiene ese sueldo.

La estrategia detrás del tacógrafo

Más allá de la resistencia física, garantizar que las mercancías lleguen a tiempo exige una planificación logística al milímetro. Un profesional experimentado sabe que la clave para rentabilizar la ruta no está en pisar el acelerador, sino en dominar al detalle los tiempos que marca la ley.

"Muchos dicen me paro a las cuatro horas y media, pero no. Lo importante es saber trabajar con el tacógrafo", aclara sobre la gestión del tiempo al volante.

Saber anticipar las pausas permite, por ejemplo, evitar embotellamientos kilométricos en nudos logísticos tan conflictivos como la circunvalación de Milán.

Decidir parar tres horas antes de entrar en un gran atasco reduce el estrés, ahorra combustible y mejora la seguridad de todos en la carretera.

La historia de Marc demuestra, en definitiva, que detrás de cada camión hay un oficio técnico, sacrificado y absolutamente indispensable para el día a día de nuestra sociedad.