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Jesús Cintora, 49 años: "Mi infancia consistió en ir muchas horas con mi padre en el camión y ayudar a mi abuelo que era albañil"

El desconocido origen de Jesús Cintora en una casa sin agua caliente que marcó su vida para siempre

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Antes de convertirse en uno de los rostros más conocidos de la televisión española, Jesús Cintora creció en un entorno muy alejado de los platós.

Nacido en Ágreda (Soria), a los pies del Moncayo, el presentador de Malas lenguas pasó su infancia en la España rural de los años 70 y 80, marcada por la austeridad, el trabajo y una libertad que hoy recuerda con cariño.

Camión, obra y mucho trabajo desde pequeño

Cintora nunca ha ocultado sus orígenes humildes. Al contrario, considera que fueron precisamente esos años los que forjaron su forma de entender la cultura esfuerzo.

Así lo explicaba en una entrevista concedida a EL ESPAÑOL años atrás: "Mi infancia consistió en ir muchas horas con mi padre en el camión y ayudar a mi abuelo que era albañil".

Su padre, también llamado Jesús, compaginaba el trabajo de ganadero con el transporte, por lo que el presentador se familiarizó desde pequeño con los viajes camión, las madrugadas y las largas jornadas laborales.

Al mismo tiempo, ayudaba a su abuelo, peón albañil, una experiencia que le acercó de niño al valor del trabajo físico.

El propio Cintora reconoce que aquel tiempo libre, lejos de ser un sacrificio, tenía también su parte de disfrute: "Era aplicado en la escuela, pero el tiempo libre, más allá de la infancia en el pueblo que no la cambio por 20 parques de atracciones y 50 consolas, era de bastantes horas de camión y mucho trabajo en casa, especialmente en los veranos".

De la radio del camión al periodismo

Aunque de niño no soñaba con ser periodista, el interés por la profesión le llegó de la mano de su hermano mayor, gran lector de prensa deportiva.

En los trayectos junto a su padre, además, la radio siempre estaba encendida.

Años más tarde, esa cultura esfuerzo se convertiría en una de sus señas de identidad profesionales.

Cintora suele recurrir a la metáfora de la construcción para explicar su trayectoria: antes de llegar a ser oficial primera hay que empezar desde abajo, picando piedra.

"Si he llegado hasta aquí es porque he currado mucho desde que era pequeño, también he trabajado en la agricultura, en la ganadería...", asegura.

Sin agua caliente ni lavadora en casa

A esa cultura trabajo se sumaban unas condiciones de vida marcadas por la falta de comodidades.

En otra entrevista para este periódico, Cintora recordaba así el día a día doméstico: "Mi madre calentaba el agua en una lata de conservas para bañarnos", porque en casa no había agua caliente, ni lavadora, ni frigorífico, ni ducha.

"Nos bañaba en la misma pila en la que luego fregaba los cacharros" recuerda.

El nieto de 'La Milagros'

Su madre, Mari Luz, ama de casa y sostén de la familia, fue uno de sus principales apoyos, especialmente en los momentos más complicados de su carrera televisiva.

En su pueblo, Cintora sigue siendo, para muchos, "La Milagros", su abuela, fallecida a los 95 años en 2020.

Aquel niño que crecía entre camiones y andamios acabaría cogiendo un tren rumbo a Pamplona para estudiar Periodismo.

Como él mismo resume su origen: "Vengo de esa España rural que se esforzó y trabajó un montón para vivir dignamente, y eso no se me quita".