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La Comisión Europea ha puesto sobre la mesa una propuesta que directamente toca el bolsillo a todos: una subida del IVA para el sector de hoteles y hostelería.

El objetivo de Bruselas es cuadrar las cuentas públicas del Estado, pero la realidad es que esta medida nos obligará a pagar más cada vez que queramos salir a cenar fuera o planificar una escapada de vacaciones.

La petición de la Comisión

La propuesta que llega desde Bruselas plantea una revisión profunda del sistema impositivo para meter la tijera al déficit público del país.

El organismo internacional considera que España tiene un margen muy amplio para recaudar a través del consumo y aconseja retirar los beneficios fiscales de los que disfrutan ciertos servicios.

Esta sugerencia implica una subida del IVA al ir a un restaurante o al reservar una habitación de hotel, estando estos servicios protegidos por el tramo reducido del 10%. Las autoridades del continente insisten en que el país debe alinearse con el nivel de ingresos fiscales de otras potencias europeas.

El impacto en el consumo

La aplicación de este impacto fiscal supondría un incremento directo de once puntos en la factura final de los clientes que acuden a los bares de toda la vida.

Los ciudadanos notarían este encarecimiento en gestos tan cotidianos como el café de la mañana, el menú del día o cualquier celebración familiar.

Este cambio obligaría a los hosteleros a tomar una decisión difícil: trasladar la subida directamente al ticket final. Un encarecimiento de este medida podría enfriar los hábitos de consumo de los españoles en sus momentos de ocio y desconexión.

El riesgo para el empleo

El sector del turismo ya ha mostrado su enorme preocupación ante un escenario que puede frenar la llegada de visitantes y reducir la facturación de los negocios.

Al ser el principal motor de la economía española, una caída del consumo dentro del país pondría en jaque la viabilidad de muchas pequeñas y medianas empresas.

Los representantes del sector advierten de que una subida del IVA de esta magnitud afectaría directamente a la creación de empleo y a la estabilidad de las plantillas actuales. Perder competitividad frente a otros destinos del Mediterráneo que mantienen impuestos más bajos podría comprometer el crecimiento económico general.

El millonario coste del beneficio fiscal

La recomendación comunitaria pone sobre la mesa que mantener el tipo reducido actual tiene un coste enorme para las arcas del Estado.

De hecho, el tramo del diez por ciento del que disfruta la hostelería supone dejar de recaudar cada año el equivalente al 0,4% del PIB, una cifra que ronda los 7.000 millones de euros anuales.

Desde Europa argumentan que este beneficio fiscal no está cumpliendo una función social real, ya que quienes más consumen en estos establecimientos son las rentas más elevadas, considerando que una subida del IVA generalizada en el sector sería una medida más justa para equilibrar la balanza.

Qué puedes hacer ahora

Si tienes en mente organizar tus próximas vacaciones o estás planeando una celebración familiar, te aconsejamos que revises bien las condiciones para hacer reservas anticipadas con precio cerrado.

Seguir de cerca estas noticias te permitirá adaptar tus hábitos de consumo y anticiparte a cualquier subida en las facturas de tus establecimientos habituales.

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