Perro atado en la puerta de una tienda, ejemplo de la práctica de dejar perros atados en el súper

Perro atado en la puerta de una tienda, ejemplo de la práctica de dejar perros atados en el súper

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Ya ha entrado en vigor: dejar a los perros atados en la puerta del supermercado estará prohibido bajo la Ley de Bienestar Animal

El peligro de dejar a los perros atados en el súper y el castigo económico que recibirás por descuidar a tu mascota

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La estampa de encontrar perros atados en el súper o en las barandillas de las calles comerciales tiene los días contados en España. La normativa estatal prohíbe el abandono temporal de las mascotas en los espacios públicos sin supervisión presencial.

Esta medida busca erradicar una costumbre muy arraigada entre quienes aprovechan el paseo diario del animal para hacer recados. El texto normativo ya despliega todos sus efectos para garantizar la protección y la seguridad de los animales.

El concepto de supervisión presencial

La legislación actual en su articulo 27.d prohíbe mantener a los perros o cualquier animal de compañía atados en los espacios públicos sin control directo. La clave de la reforma radica en la obligación de que el cuidador esté presente para atender al animal.

La ley permite los perros atados en el súper si su dueño se encuentra justo a su lado o si al sitio a que entra tiene una cristalera que le permite observar continuamente al animal.

Lo que persigue el texto legal es erradicar el hábito de desatender al animal para entrar a los supermercados o hacer algunos recados

El impacto psicológico del abandono

Los especialistas en comportamiento animal advierten de las secuelas emocionales que sufren los perros al ser desatendidos en entornos urbanos. El tránsito de personas y el ruido ambiental provocan altos picos de estrés en la mascota.

El aislamiento temporal genera cuadros de ansiedad graves y una profunda sensación de desamparo. Las mascotas carecen de herramientas para comprender la ausencia de sus cuidadores en la vía pública.

Riesgos y reacciones imprevistas

La presencia de un animal retenido sin supervisión en la acera constituye un peligro potencial para las personas que caminan por la zona. Un perro asustado puede reaccionar con conductas agresivas ante el acercamiento de extraños o niños.

Al encontrarse amarrado a un elemento fijo, el animal no puede huir frente a estímulos amenazantes. Esta limitación física eleva la probabilidad de mordeduras o ataques defensivos a terceras personas en la calle.

El coste de las multas financieras

Las consecuencias económicas por saltarse esta prohibición ciudadana conllevan importes de elevado impacto. La ley califica el descuido de la mascota en la calle como una infracción de carácter leve.

Las multas oscilan entre los 500 y los 10.000 euros. El importe de la sanción administrativa se fijará en función de la gravedad del riesgo generado.

Agravantes por daños a terceros

La factura económica puede incrementarse de forma notable si la desatención del perro desencadena consecuencias graves. Las penalizaciones monetarias se elevan por encima de los límites ordinarios si ocurren accidentes en el entorno.

Si el animal causa desperfectos materiales o agresiones físicas a los transeúntes del comercio, la responsabilidad civil y administrativa recae por completo sobre la persona titular del animal.

Qué puedes hacer ahora

Si tienes un perro, planifica tus salidas diarias separando de forma estricta el horario de paseo del momento de hacer la compra. Opta por realizar tus gestiones en establecimientos con distintivo de acceso autorizado para mascotas.

Comprueba si los comercios de tu barrio disponen de espacios habilitados en el interior para la espera segura de los animales. Puedes evitar sanciones graves si dejas al can resguardado en casa antes de acudir al supermercado.