Un trabajador agotado

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Ya es oficial: multas de hasta 7.500 euros para las empresas que envíen mensajes o llamen a sus trabajadores fuera de su horario laboral

El Ministerio de Trabajo endurece las sanciones e impone penalizaciones a las corporaciones que rompan el derecho a la desconexión digital

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Terminar la jornada laboral y desconectar el teléfono móvil debería ser un derecho natural en un mundo hiperconectado.

Sin embargo, la barrera entre la vida privada y la profesional se ha difuminado tanto que muchos trabajadores sufren la invasión constante de sus momentos de descanso.

El Ministerio de Trabajo ha decidido abordar esta situación mediante un castigo financiero contundente que busca forzar un cambio en la cultura corporativa de nuestro país.

La medida pretende amparar la salud mental de los empleados y garantizar que el tiempo libre sea respetado de forma estricta.

El castigo financiero por saltarse la desconexión digital de la plantilla

La normativa española considera una infracción grave emitir comunicaciones de trabajo una vez finalizada la jornada diaria estipulada.

Las empresas que no respeten el descanso de sus plantillas se enfrentan a multas que oscilan entre los 750 y los 7.500 euros, una cuantía que puede ser aún mayor si la actitud de la dirección termina afectando la salud del empleado.

Este derecho a la desconexión está reconocido oficialmente en el artículo 88 de la Ley Orgánica 3/2018 de Protección de Datos, así como en el artículo 20 bis del Estatuto de los Trabajadores.

Ambos textos legales protegen la potestad del trabajador de no responder correos, llamadas o mensajes para proteger la conciliación familiar frente a la fatiga tecnológica.

De este modo, si sientes que eres de los que dice: mi jefe me escribe fuera de mi horario laboral de manera recurrente exigiendo tareas, debes saber que están cometiendo una conducta totalmente imputable y sancionable.

La ley vigila con lupa cualquier interferencia en los descansos obligatorios, incluyendo las vacaciones y el descanso diario de 12 horas entre jornadas para que no se vulnere el horario pactado.

Los canales de comunicación regulados y las excepciones por fuerza mayor

La regulación de la desconexión digital afecta de manera directa a herramientas cotidianas como WhatsApp, una de las aplicaciones donde más se vulneran los límites del horario.

Quedan totalmente prohibidos los mensajes grupales o individuales que exijan una respuesta inmediata o que adelanten tareas para el día siguiente fuera de la jornada laboral.

La única excepción recogida por el ordenamiento legal es que concurra una situación de fuerza mayor o una emergencia empresarial catastrófica e imprevisible.

Por tanto, los flujos organizativos ordinarios deben ceñirse estrictamente al tiempo de prestación de servicios pactado en el contrato o convenio colectivo.

Si la dirección de la compañía necesita transmitir información no urgente, tendrá que programar los envíos para que el trabajador los reciba al reincorporarse a su puesto.

Qué puedes hacer ahora

Si sufres comunicaciones constantes por parte de tus jefes al acabar tu jornada, empieza a recopilar capturas de pantalla de todos los mensajes recibidos con sus horas correspondientes.

No borres los registros de llamadas entrantes ni los correos electrónicos, ya que constituirán las pruebas documentales clave para fundamentar tu caso de forma sólida.

Informa de la situación de manera interna a los representantes de los trabajadores o al comité de seguridad y salud de tu centro para que exijan el cumplimiento del horario.

Si la dirección ignora los avisos internos, presenta una denuncia formal y anónima ante la Inspección de Trabajo para que se apliquen las multas pertinentes a las empresas infractoras.