Varios billetes

Varios billetes CG

+Economía

Confirmado por el Banco de España: esta es la cantidad de dinero que recomiendan tener en casa en caso de emergencia

La institución aconseja tener una cierta cantidad de dinero para hacer frente a imprevistos y cubrir gastos básicos

Otras noticias: Giro en la ley de Propiedad Horizontal: Tribunal Supremo ha dictado una sentencia que traslada el pago del IBI y las tasas de basura al inquilino

Leer en Castellano
Publicada

Noticias relacionadas

Durante años, el dinero en efectivo ha ido perdiendo protagonismo frente a métodos digitales. Las tarjetas, las aplicaciones bancarias y los pagos móviles han transformado los hábitos de consumo. Cada vez más ciudadanos optan por soluciones rápidas como Bizum o el pago sin contacto.

Sin embargo, el apagón del 28 de abril de 2025 en España alteró esa tendencia. Cuando los sistemas digitales dejaron de funcionar, los billetes y monedas se convirtieron en la única opción disponible. Miles de personas comprobaron entonces la fragilidad del ecosistema digital.

Un respaldo imprescindible

A raíz de ese episodio, el Banco de España ha lanzado una recomendación clara. La institución aconseja mantener entre 70 y 100 euros en casa para hacer frente a imprevistos. Esta cifra busca cubrir gastos básicos durante una situación de emergencia.

El Banco Central Europeo (BCE) respalda esta orientación, aunque sin fijar cantidades exactas. Según el organismo, es prudente disponer de efectivo suficiente para cubrir necesidades esenciales durante unas 72 horas. Países como Austria, Finlandia u Holanda ya aplican criterios similares.

Cambio de hábitos

Los datos reflejan un giro evidente en el uso del dinero. Según el Banco de España, solo el 42% de la población utiliza efectivo de forma habitual. Aunque sigue presente en pequeñas compras, su uso disminuye de forma sostenida.

En paralelo, los pagos digitales continúan creciendo. En la segunda mitad de 2024 aumentaron un 10,5%, superando los 9.300 millones de operaciones, según cifras del propio Banco de España. La rapidez y comodidad explican este avance.

Brecha generacional

El uso del efectivo también varía según la edad. Las personas mayores de 55 años siguen confiando en el dinero físico para su día a día. En cambio, los jóvenes priorizan herramientas como pagos móviles o transferencias inmediatas.

Además, la desaparición de oficinas bancarias influye en esta tendencia. El cierre de sucursales, especialmente en zonas rurales, dificulta el acceso al efectivo. Esta situación ha sido señalada tanto por el Banco de España como por informes del BCE sobre inclusión financiera.

El día que todo falló

El gran apagón evidenció las debilidades del sistema. Durante horas, los cajeros automáticos, terminales de pago y aplicaciones dejaron de funcionar. La caída eléctrica y de telecomunicaciones paralizó gran parte de la actividad económica.

Según estimaciones del sector financiero, las operaciones con tarjeta cayeron cerca de un 55%. Los pagos móviles prácticamente desaparecieron durante la jornada. Muchas sucursales tuvieron que limitar su operativa a lo esencial.

Dependencia tecnológica

El incidente puso de relieve una realidad: el sistema actual depende de una infraestructura tecnológica compleja. Electricidad, redes de datos y servidores forman una cadena vulnerable. Si uno de estos elementos falla, el sistema se resiente.

Ante este escenario, el Banco de España trabaja en soluciones alternativas. Entre ellas destaca un monedero digital sin conexión, pensado para funcionar incluso sin internet o suministro eléctrico. El objetivo es reforzar la resiliencia del sistema.

Mirando al futuro

A pesar del avance digital, las instituciones insisten en la importancia del efectivo. Tanto el Banco de España como el BCE coinciden en que sigue siendo un elemento clave como respaldo. No se trata de sustituir, sino de complementar.

El apagón dejó una lección clara: la diversificación en los medios de pago es esencial. Mantener una pequeña cantidad de efectivo no solo es una recomendación institucional, sino una medida de prudencia. En un entorno incierto, disponer de alternativas puede marcar la diferencia.