La banca española se enfrenta a un cambio histórico radical porque no podrá expedir tarjetas de crédito que no hayan sido previamente solicitadas por los consumidores.
Además de esta dura restricción, las entidades financieras tendrán totalmente prohibido ampliar las líneas de financiación y los límites de saldo sin que los clientes lo pidan.
Fin al endeudamiento
Esta contundente medida legal viene recogida explícitamente en el nuevo anteproyecto de Ley sobre Crédito al Consumo, que acaba de ser aprobado formalmente por el Gobierno.
El objetivo primordial del Ejecutivo con este blindaje legal es atajar una práctica muy extendida en el sector bancario y evitar situaciones de sobreendeudamiento severo en las familias.
El consentimiento expreso
El documento oficial redactado es sumamente claro y taxativo al respecto, señalando que se prohíbe toda concesión de crédito a los ciudadanos que no lo hayan pedido previamente.
De esta manera, cualquier tipo de ampliación de capital requerirá siempre el consentimiento expreso del consumidor, una frase que no deja ningún lugar a dudas a los inspectores.
Prácticas del pasado
Durante muchos años de agresividad comercial, los bancos han ampliado límites de tarjetas de forma automática o han activado nuevas líneas de crédito unilateralmente sin avisar.
En paralelo a estas polémicas subidas de saldo ocultas, las sucursales también ofrecían tarjetas nuevas como parte de paquetes comerciales engañosos o vinculadas a promociones cruzadas.
La Ley de Pagos
Hasta ahora, la conocida Ley de Servicios de Pagos ya obligó a las entidades a abstenerse de enviar instrumentos de pago físicos a los buzones que no hubieran sido solicitados.
La única gran excepción permitida por esa normativa anterior era el caso de las renovaciones por caducidad, pero ahora el Ejecutivo central ha decidido ir un paso más allá.
Ampliación unilateral
El Ministerio ha puesto el foco principal en impedir drásticamente la ampliación unilateral del crédito disponible que las entidades realizaban en las cuentas para fomentar el gasto irracional.
No obstante, es importante aclarar que esta nueva prohibición legislativa no excluirá las ofertas comerciales habituales, como pueden ser los famosos préstamos preautorizados en cajeros y aplicaciones móviles.
Publicidad financiera
El Ministerio de Economía ha matizado rápidamente este punto explicando que la estricta prohibición de conceder créditos sin solicitud no debe impedir que los prestamistas anuncien sus productos abiertamente.
Es decir, las grandes corporaciones bancarias podrán seguir ofreciendo su financiación de forma pública, pero nunca podrán activarla en la cuenta sin que el cliente haya dado su aceptación explícita.
Directivas europeas
Este ambicioso anteproyecto gubernamental traspone en realidad a nuestro marco legal dos directivas europeas de gran calado y regula toda la financiación al consumo en un sentido muchísimo más amplio.
La nueva norma estatal abarca desde los préstamos personales y los microcréditos hasta los modelos conocidos como buy now, pay later (compra ahora y paga después) muy utilizados en el comercio online.
Tarjetas 'revolving' y topes
Uno de los aspectos más destacados para los usuarios será la fijación de límites al coste del dinero para intentar frenar en seco la usura generalizada en las tarjetas revolving.
Además, la norma prevé establecer topes a los descubiertos y obligará a que el Banco de España supervise a las empresas que concedan crédito, incluyendo por primera vez a las grandes plataformas digitales.
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