El Santuario de Bellmunt, uno de los enclaves más emblemáticos de la comarca de Osona, busca nuevas personas que quieran implicarse en un proyecto de vida y trabajo en plena montaña.
Sus actuales responsables, Santi y Marina, han lanzado una llamada para encontrar colaboradores que deseen trasladarse al entorno rural y participar en la gestión de este singular espacio situado a 1.246 metros de altitud.
Ubicado en el término municipal de Sant Pere de Torelló, el santuario se alza sobre la cima de la sierra de Bellmunt, una de las atalayas naturales más espectaculares de Cataluña. Con vistas panorámicas sobre la Plana de Vic, el valle del Ges, el Bisaura y, en días despejados, incluso el macizo de Montserrat y los Pirineos.
Un santuario con siglos de historia
El lugar donde hoy se levanta el santuario tuvo primero una función defensiva. En la Edad Media existía allí el castillo de Sa Reganyada, documentado en el siglo XI y parte de una red de fortalezas que protegían el territorio.
Con el tiempo perdió su valor estratégico y el espacio pasó a tener un carácter religioso: ya en el siglo XIII se menciona una capilla dedicada a la Mare de Déu de Bellmunt.
A lo largo de los siglos, el santuario fue ampliándose y acogiendo a ermitaños que cuidaban el templo y recibían a peregrinos. Tras varios episodios de deterioro y destrucción, el complejo fue restaurado en el siglo XX y hoy alberga la iglesia, una hospedería y un restaurante, todo construido directamente sobre la roca de la montaña.
Un proyecto de sostenibilidad
Desde hace casi una década, Santi y Marina impulsan en Bellmunt un modelo que combina actividad turística, restauración y hospitalidad con criterios de sostenibilidad ambiental, social y económica.
El santuario cuenta con una pequeña hospedería y el restaurante La Prodigiosa, cuya propuesta gastronómica se basa en productos de proximidad y temporada, con platos como arroces, carnes a la brasa, cocas al horno o embutidos y quesos de Osona. Además de opciones vegetarianas y veganas.
La filosofía del proyecto busca preservar el entorno natural del parque y fomentar un turismo responsable, en un enclave que combina naturaleza, patrimonio histórico y gastronomía local.
De hecho, el santuario forma parte de iniciativas de sostenibilidad turística impulsadas en la provincia de Barcelona.
Se buscan personas
Tras casi diez años al frente de la iniciativa, sus responsables consideran que el proyecto está consolidado, pero necesitan ampliar el equipo para garantizar su continuidad a largo plazo.
Por ello, buscan personas --posiblemente un tándem o una pareja-- que quieran implicarse tanto a nivel personal como profesional. La propuesta implica vivir y trabajar en el santuario, asumir responsabilidades en la actividad diaria y contribuir a desarrollar el proyecto en un entorno rural y natural.
El perfil que buscan es el de personas versátiles, con iniciativa y capacidad de aprendizaje, dispuestas a comprometerse con una iniciativa compleja pero estimulante. La idea es sumar talento y energía para seguir consolidando Bellmunt como un espacio de acogida, naturaleza y cultura en lo alto de Osona.
Un enclave único
Más allá de su dimensión espiritual o turística, el Santuario de Bellmunt se ha convertido con el paso de los años en un símbolo del territorio. Su ubicación --'una ermita suspendida en el cielo', como la describió el poeta Jacint Verdaguer-- y su entorno natural lo han convertido en uno de los destinos de excursión más populares de la comarca.
Ahora, el futuro del proyecto pasa por encontrar nuevas manos que quieran continuar escribiendo su historia desde la cima de esta montaña.
