El Penedès es una de las regiones más reconocidas de Cataluña. Su nombre suena a catalanes, españoles y en todo el mundo gracias a su producción de cava y vino con denominación de origen.
Su tierra es fértil para el cultivo de la vid y su buena conexión con las principales capitales de Cataluña la convierten en un territorio lleno de oportunidades.
El único problema, como siempre, son las oportunidades inmobiliarias. Como en toda Cataluña y buena parte de España, el precio del metro cuadrado está por las nubes, pero cada tanto aparece una ocasión que llama la atención.
La última que se ha detectado es la venta de una antigua cava con aspecto de masía, con más de 1.500 metros cuadrados construidos, ubicada en el corazón del Alt Penedès.
Una antigua cava
Se trata de la antigua cava Can Rocabruna, también conocida históricamente como Masía Gran de Can Ribalta, una construcción de origen medieval que fue edificada en el siglo XVIII, en la que ahora se puede entrar a vivir o emprender un nuevo negocio.
El Penedès se ha convertido en un escenario ideal para el turismo rural sin excesos. Aquí hay balnearios y hoteles boutique que proponen al visitante una manera de conocer la zona sin renunciar a los lujos y comodidades. Aquí reina la calma.
Dónde está
Por eso, la oportunidad de adquirir una antigua cava a este precio es vista por muchos como una buena opción de negocio. O, quién sabe, un hogar apartado de todo en el que alejarse del bullicio.
La masía, original de 1742, se encuentra en Torrelavit, a menos de un cuarto de hora de Sant Sadurní d’Anoia y poco más de 20 minutos de Gelida y Vilafranca del Penedès.
Masía en venta
La finca cuenta con una extensión de 1.550 metros cuadrados, rodeada de naturaleza, viñedos y pequeños cursos de agua, lo que garantiza un entorno tranquilo y pintoresco.
Allí, en medio, se erige la enorme masía Can Rocabruna, con sus 900 metros cuadrados, de los que 875 son útiles, distribuidos en cinco amplias plantas.
Una finca bien ubicada
La finca todavía respira y mantiene su vínculo directo con la producción de vino y cava. Conserva elementos arquitectónicos originales, especialmente en las tres plantas inferiores que se utilizaban para la elaboración y almacenamiento de vino.
Su orientación sureste y su altura ayudan a disfrutar de abundante luz natural durante gran parte del día en el interior. Esto contribuye a reducir la factura de la luz y a mantener cálidas casi todas las estancias.
Habitaciones
En total, aquí se encuentran unas seis habitaciones, seis baños y otras cuantas grandes salas y dependencias con techos altos que recuerdan su pasado como cava.
No faltan las chimeneas, las terrazas, armarios empotrados y un garaje particular. Además, pese a requerir reformas, partes de las dependencias no están en mal estado.
En 2022, la masía inició un proceso de rehabilitación con la intención de reconvertirse en un hotel rural con encanto.
Los propietarios, una joven pareja, diseñaron un proyecto pensado para diez habitaciones y cuatro baños, con espacios comunes y actividades complementarias para huéspedes y visitantes.
Proyecto fallido pero posible
La reapertura estaba prevista para la primavera de 2023, pero finalmente no se llevó a cabo, aunque todo estaba pensado y casi preparado.
El proyecto original incluía experiencias vinculadas al mundo del cava y la gastronomía: catas de vinos y cervezas artesanas, talleres de chocolate y jamón, sesiones de yoga, pícnics entre viñedos y alquiler de salas para eventos.
Cava de una masía en venta
La intención era convertir la finca en un espacio turístico y gastronómico de referencia, combinando patrimonio histórico y actividades de ocio. Ahora, la finca está disponible para poder reanimar el proyecto o hacer algo distinto con ella.
De hecho, la masía ofrece un proyecto arquitectónico aprobado que permite aprovechar al máximo su potencial, ya sea como alojamiento rural, residencia privada, espacio de eventos o incluso como instalación vinculada a la producción de cava.
Precio de la masia
El precio de salida es otra de sus bazas. Con el mercado como está, disponer de una vieja cava medieval por 550.000 euros es, para muchos, una ganga.
A esto se le suma su buena localización: primero, los viñedos que la rodean y, después, su proximidad con dos de las principales capitales catalanas. Barcelona está a poco más de media hora y Tarragona a unos 45 minutos. Solo hace falta el dinero y la voluntad de vivir en una vieja cava.
