Imagen de la serie 'La trampa'

Imagen de la serie 'La trampa'

Cine & Teatro

'La trampa': Mi querida hermana pequeña

'La trampa', un thriller psicológico en miniserie escrito y dirigido por Isabel Kleefeld a partir de la novela homónima de Melanie Raabe

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La vida de la escritora Lisa Konrad (Frederike Becht) cambió dramáticamente cuando su hermana pequeña, Anna (Josephine Thiesen), fue brutalmente asesinada por un tipo al que Lisa vio de refilón mientras se daba a la fuga. El asesino nunca fue identificado y Lisa optó por un encierro voluntario en una mansión a las afueras de Munich, puesta a su disposición por su editor, de la que no ha salido en los diez años transcurridos desde el crimen.

Una noche, mientras dormita ante el televisor, asiste a una rueda de prensa de algún político y, entre los periodistas congregados, cree reconocer al asesino de su hermana en Robert Larzen (Hans Löw), un tipo aparentemente serio que lleva años dedicado al periodismo de investigación y de guerra. Lisa se propone atraparlo, aunque sea la última cosa que haga en este mundo.

Así empieza la miniserie alemana Die falle (La trampa, Netflix, seis capítulos), escrita y dirigida por Isabel Kleefeld a partir de la novela homónima de Melanie Raabe (nada que ver con el crooner germánico Max Raabe, principalmente porque el auténtico nombre de este es el menos glamuroso Matthias Otto), que puede conseguirse en español por cortesía de Grijalbo (primero) y Debolsillo (después).

Poster 'La trampa'

Poster 'La trampa'

Narrada con un ritmo algo moroso, pero con la solidez germánica de un Volkswagen, La trampa es una aproximación a la venganza muy diferente de la que suele observarse en las series norteamericanas. Entre otros motivos, porque la agorafobia que sufre Lisa, quien no puede salir al jardín sin arriesgarse a sufrir un leve patatús, le impide los desplazamientos.

Podría ir en taxi a la comisaría más cercana para informar de su descubrimiento, pero con lo pesada que se puso en su momento con el asesinato de su querida hermana, lo más probable es que nadie le hiciera el menor caso.

La escritura como venganza

Consciente de que la venganza es un plato que se sirve frío, Lisa escribe una novela sobre la brutal muerte de Anna en la que ella aparece levemente camuflada bajo el personaje de su hermana, que es pintora y también vive en un casoplón del que no se atreve a salir.

Cuando la termina, le envía el manuscrito a Larzen y le invita a convertirse en el único periodista que le va a hacer una entrevista, la primera en toda su carrera literaria. Larzen acepta la invitación, se presenta en su casa y…Hasta aquí puedo leer para no incurrir en el funesto spoiler.

La trampa es, de hecho, un mano a mano entre Lisa y Robert. Por el camino, Lisa descubrirá que su hermana pequeña no era el ser ingenuo y bondadoso que ella creía recordar, sino un personaje ligeramente más retorcido de lo que aparentaba al que idealizó tras su desagradable final.

En los mejores momentos de la trama, el espectador no sabe por quién tomar partido: el recuerdo de Lisa parece fiable, pero las explicaciones de Robert transitan siempre por el terreno más razonable. Cuando éste le muestra a la escritora un video del mismo día de la muerte de Anna en el que se le ve cumpliendo con su labor informativa en Siria, la confusión de Lisa (y del espectador) alcanza su máxima expresión.

¿Por qué Robert asegura que le asestó a Anna seis puñaladas cuando Lisa siempre ha creído que fueron ocho? Esas dos de diferencia, ¿se deben a un recuerdo equivocado del periodista o se las dio su propia hermana cuando se dio cuenta de que, en el fondo, no la soportaba?

En resumen: estamos ante un excelente thriller germánico que, por el camino, no descuida en ningún momento el factor humano. Ideal para un fin de semana de sofá y manta.