Alicia Esteve Head, en una reunión de apoyo a los supervivientes del 11S

Alicia Esteve Head, en una reunión de apoyo a los supervivientes del 11S

Cine & Teatro

La triste historia de Tania Head

El documental 'La superviviente', bajo la dirección del director, Kike Maíllo, escarba en la mente de la señorita Esteve en vistas a entender su performance victimista, haciéndose pasar por Head, como si hubiera estado al frente de la asociación de víctimas del 11S neoyorquino sin haber padecido el ataque de los yihadistas dementes

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Cataluña es tierra de impostores. Pensemos en Enric Marco, que presidió una asociación de víctimas del nazismo sin haber sobrevivido a ningún campo de concentración alemán. O en Alicia Esteve, en arte Tania Head, que estuvo al frente de la asociación de víctimas del 11S neoyorquino sin haber padecido el ataque de los yihadistas dementes. Hay algo fascinante en este tipo de personas, en la gente que considera que ser la víctima de una atrocidad es algo a lo que vale la pena aspirar.

Y a veces, de su delirio se desprenden cosas positivas, como todo el dinero que recaudó Tania Head para su asociación y del que no se quedó ni un dólar, ya que nunca pretendió lucrarse con su absurda engañifa.

Imagen del documental 'La superviviente'

Imagen del documental 'La superviviente'

Filmin acaba de colgar un documental en dos partes, La superviviente, en el que el director, Kike Maillo, ha intentado escarbar en la mente de la señorita Esteve en vistas a entender su performance victimista – interrumpida por dos periodistas del New York Times a los que algo les chirriaba del discurso de la muy proactiva Tania Head-, y lo ha logrado a medias.

Acabar en la cárcel

Principalmente porque la interesada no estaba por la labor de dar la cara ante la cámara y tratar de explicarse. Desde que volvió a Barcelona y a ser Alicia Esteve -la hija de un empresario que acabó en la cárcel junto al hermano de Tania por falsedad documental y otros tejemanejes tirando a turbios en 1992, año olímpico- nuestra heroína vive retirada en casa de su madre y sin hablar prácticamente con nadie.

Así pues, una actriz bastante parecida a la lianta se ha encargado de interpretarla. Cumple su cometido con creces, pero en un producto de este tipo, la ausencia del personaje principal hace que se resientan los resultados (por no hablar de la presencia constante del director, envuelto en un abrigo de militar austrohúngaro).

La ausencia de Tania llega a los extremos de borrarle la cara cuando aparece retratada, con más gente, en la foto de un periódico. Y es que “Haced lo que os dé la gana, pero no contéis conmigo para nada. Y cuidadito, que os envío a mis abogados” parece ser el mensaje transmitido por Tania a Kike y su guionista, Markos Goikolea.

La superviviente es un documental digno y bien rodado que se sigue con interés, aunque no cuenta nada que no supiéramos ya sobre la inefable Tania Head. Una amiga de la infancia dice que era una chica solitaria que siempre hablaba de novios que nadie llegaba a ver. La mayoría de gente relacionada con ella en un momento u otro se negó a aparecer en el documental, como si quisieran dejar sola a alguien que ya se había excluido del proyecto.

Estafa moral

Yo me la imagino como una niña gordita y escasamente agraciada que, pese a pasar por ESADE, fábrica de Masters of the Universe, como diría Tom Wolfe, nunca encontró su lugar en el mundo. Y tuvo que acabar inventándoselo: tras la caída de las Torres Gemelas, Alicia se convirtió en Tania, adoptó el apellido de su madre británica, viajó a América (donde nunca había estado) y puso en marcha su espectacular estafa moral para ser alguien que le parecía mucho más interesante que ella misma.

Dijo que trabajaba para Merrill Lynch en la planta 78 de la Torre Sur y que su novio, Dave, palmó en la Torre Norte, aunque nunca había puesto un pie en las Twin Towers y Dave, directamente, no existía. Su gran mentira le sirvió para obtener el interés de los demás, algo que, probablemente, nunca había logrado en su versión barcelonesa. Fue bueno mientras duró, pero la caída posterior fue de espanto. Desapareció y hubo rumores de que se había suicidado. Finalmente, reapareció en su ciudad natal, donde se refugió en casa de su madre y lleva una vida de reclusa.

Tal vez algún día se decida a hablar. Y ahí estaré yo para oírla. De momento, hay que conformarse con La superviviente, que te deja ligeramente insatisfecho, pero es lo más cercano al misterio de Tania Head que se haya rodado hasta ahora.