Viñedos de la Toscana: la región ofrece la posibilidad de combinar el vino con gastronomía, arte y patrimonio
Powered by
Un viaje entre viñedos: rutas para descubrir Europa en temporada de vendimia
Vueling propone diferentes destinos en España, Portugal, Italia y Francia para disfrutar de la cultura del vino en plena época de recolección, visitando desde las viñas de Jerez hasta las bodegas del Duero en Oporto
Noticias relacionadas
Con la llegada del otoño, los viñedos se llenan de actividad, las uvas alcanzan su punto de maduración y los enclaves vinculados al vino recuperan tradiciones que pasan de generación en generación. Es también un buen momento para viajar sin prisas y descubrir otra cara de algunos de los grandes destinos europeos.
España, Francia, Italia y Portugal ofrecen paisajes y formas muy diferentes de entender la cultura del vino. Desde los viñedos de La Rioja hasta las colinas de la Toscana o el valle del Duero, hay lugares donde la vendimia va mucho más allá de la recogida de la uva: forma parte de la gastronomía, las fiestas y la manera de entender la vida.
Paisaje de viñedos en la región de La Rioja
España, entre bodegas, pueblos y tradiciones
En La Rioja, la vendimia se concentra entre mediados de septiembre y finales de octubre, transformando el paisaje y ofreciendo una oportunidad especialmente interesante para acercarse al mundo del vino. Además de visitar bodegas para conocer las primeras fases de elaboración y la recepción de la uva, la vendimia invita a recorrer los viñedos y disfrutar de un paisaje que se tiñe de tonos dorados y rojizos.
Jerez de la Frontera propone una experiencia diferente, marcada por el carácter de sus vinos y por unas bodegas centenarias que forman parte de la identidad de la ciudad. El sistema de criaderas y soleras, los vinos generosos y la cultura andaluza convierten la visita en algo más que una ruta enológica. El vino se mezcla aquí con arquitectura, gastronomía, caballos y flamenco.
También merece la pena acercarse a Córdoba para descubrir sus tradiciones. En esta zona, el vino forma parte de una cultura gastronómica muy arraigada y el paisaje de viñedos permite combinar el enoturismo con la visita a pueblos y ciudades cargados de historia. Al norte, Bilbao puede ser el punto de partida para descubrir los vinos de Euskadi y acercarse hasta la Rioja Alavesa, donde localidades como Laguardia combinan bodegas, arquitectura tradicional y paisajes de viñedos.
Para llegar a estos destinos, Vueling ofrece conexiones directas desde Barcelona con ciudades como Bilbao, Logroño, Jerez y Córdoba, además de conexiones desde otras ciudades de su red.
El vino forma parte de la cultura gastronómica de Córdoba
Burdeos, donde el vino forma parte del paisaje
Pocas regiones europeas están tan vinculadas al vino como Burdeos. La ciudad es una buena base para explorar algunos de los territorios vitivinícolas más conocidos de Francia, desde Médoc hasta Saint-Émilion o Sauternes. Durante la vendimia, los viñedos adquieren otra personalidad y el paisaje invita a recorrer carreteras secundarias, pequeños pueblos y propiedades históricas.
La experiencia no tiene por qué limitarse a visitar una bodega. En los alrededores de Burdeos se pueden descubrir châteaux, mercados locales, patrimonio y gastronomía, combinando el vino con una forma más pausada de viajar. Es precisamente esa mezcla entre territorio, cultura y tradición la que hace que la época de vendimia resulte especialmente atractiva.
Vueling incluye Burdeos entre sus destinos desde Barcelona, ofreciendo un vuelo diario, lo que permite plantear una escapada desde España para recorrer la región durante esta temporada.
Vista panorámica de Burcdeos, región muy ligada a la cultura vinícola, con la Aguja de la famosa Catedral
Italia, entre colinas y viñedos
En la Toscana, la vendimia se vive entre colinas, pueblos de piedra y carreteras rodeadas de viñedos. Septiembre y octubre son meses especialmente ligados a la vendemmia, y el paisaje se transforma con los colores del otoño. La región ofrece además la posibilidad de combinar el vino con gastronomía, arte y patrimonio.
Florencia es una buena puerta de entrada para explorar territorios como Chianti, donde las pequeñas localidades y las fincas vitivinícolas aparecen entre un paisaje de suaves colinas. Una escapada puede alternar la visita a la capital toscana con recorridos por el campo, degustaciones y mesas donde los productos locales tienen tanto protagonismo como el vino.
Otra opción es Turín, desde donde es posible acercarse a Langhe, una de las grandes regiones vinícolas del Piamonte. Aquí el paisaje está marcado por las hileras de viñedos y pequeños pueblos en los que la gastronomía y el vino van de la mano. Más al este, Bolonia permite descubrir Emilia-Romaña y acercarse al mundo del lambrusco, mientras que Venecia ofrece la posibilidad de prolongar el viaje hacia el Véneto y los paisajes del prosecco.
Vueling conecta distintas ciudades en España con Florencia, Turín, Bolonia y Venecia, entre otros destinos italianos, lo que permite plantear distintas rutas para descubrir la vendimia italiana.
Portugal, del Duero a los alrededores de Lisboa
En Oporto, el vino forma parte inseparable de la identidad de la ciudad. Pero para entender realmente esta relación hay que mirar hacia el valle del Duero, donde los viñedos se extienden por las laderas que acompañan al río. La vendimia es un momento especialmente interesante para descubrir este paisaje y acercarse a las quintas donde se produce el vino de Oporto.
El viaje puede combinar la visita a la ciudad con una escapada por el valle, donde todavía sobreviven tradiciones relacionadas con la recogida y el pisado de la uva. El resultado es una experiencia que mezcla paisaje, gastronomía y cultura local, mucho más allá de la habitual visita a una bodega.
Lisboa ofrece otra puerta de entrada al enoturismo portugués. Desde la capital se pueden explorar zonas como Setúbal o Bucelas, con bodegas familiares y vinos propios que permiten descubrir una faceta menos conocida del país. Es una opción interesante para quienes prefieren combinar una gran ciudad con pequeñas escapadas por los alrededores.
Vueling mantiene conexiones con Oporto y Lisboa desde diferentes ciudades españolas, entre ellas Barcelona, Bilbao, Ibiza o Palma. La disponibilidad y las frecuencias pueden consultarse directamente en el buscador de la compañía.
Característicos viñedos en terrazas del Valle del Duero, en Portugal
La vendimia ofrece una forma distinta de viajar por Europa. No se trata solo de probar un vino o visitar una bodega, sino de entender el territorio que hay detrás de cada botella: sus paisajes, sus pueblos, su gastronomía y las personas que mantienen vivas unas tradiciones que forman parte de la identidad local.
Con destinos tan diferentes como La Rioja, Jerez, Burdeos, Toscana, Piamonte, el Duero o los alrededores de Lisboa, el otoño abre un amplio abanico de posibilidades para quienes buscan una escapada vinculada al vino. Y, en muchos casos, basta con elegir un destino, alejarse un poco de la ciudad y dejar que el paisaje haga el resto.
Para consultar rutas, destinos y opciones de viaje, Vueling dispone de su mapa actualizado de destinos y buscador de vuelos.