La educación es un importante catalizador del avance social y uno de los instrumentos más eficaces para reducir la precariedad económica. Es el factor más importante para garantizar la igualdad de oportunidades. La precariedad es un elemento desequilibrante que hace mucho más difícil recibir una educación de calidad. Los que más la sufren son los colectivos más vulnerables, como los inmigrantes, las personas en situación de desempleo, las familias con ingresos reducidos, las mujeres que sufren violencia de género...

El sistema formativo se encuentra ante la necesidad de poner los medios para compensar estas desventajas y contrarrestar las desigualdades. La educación es una herramienta de transformación que permite avanzar a la sociedad en su objetivo de construir un futuro más justo y equitativo.

Compromiso

Trabajar por una educación de calidad es fundamental y, en este sentido, la Fundación “la Caixa” está plenamente comprometida con el impulso de la educación y la formación de excelencia como motor de progreso y bienestar social.

Impulsar el talento joven

EduCaixa, el programa educativo de Fundación ”la Caixa”, proporciona materiales académicos, recursos docentes y actividades a escuelas, profesores y alumnos para promover una educación equitativa y de calidad y fomentar un aprendizaje integral. Una de sus principales iniciativas es The Challenge, con la que la fundación busca impulsar el talento de los jóvenes.

El lema “El mundo de mañana depende de la educación de hoy”, encierra una filosofía muy definida: sólo es progreso si progresamos todos. Durante la formación, los alumnos deben adquirir competencias que les permitan establecer sus propios criterios, aprender a trabajar en equipo y a comunicarse para alcanzar todo su potencial creativo. Para ello, es necesario que se sientan respaldados en todo momento.

Una palanca de progreso

The Challenge quiere contribuir a partir de retos en los que alumnado y profesorado desarrollan aprendizajes significativos, mejoran sus competencias y se aproximan a contextos reales. El objetivo de esta iniciativa es que los jóvenes de hoy en día puedan liderar sus proyectos con la mirada puesta en el progreso social. En definitiva, es un ejemplo de cómo la educación puede convertirse en la palanca del progreso.

El programa otorga a los jóvenes de hoy las herramientas necesarias para desarrollar sus ideas y participar en la lucha por un mundo mejor. Las familias de alumnos que ganaron la última edición de The Challenge de Educaixa, han aplaudido esta iniciativa y han expresado su testimonio de cómo este programa ha ayudado a sus hijos a desarrollar todo su potencial.

Cuatro competencias fundamentales

Éste es el mensaje de la nueva campaña corporativa de la Fundación “la Caixa, que pone en valor las principales habilidades en el proceso de aprendizaje y de la enseñanza.

Las competencias que ejercen de palanca en la transformación del proceso educativo son el pensamiento crítico, la creatividad, la colaboración y la comunicación. Son conceptos que promueven habilidades que todos los alumnos necesitan para desarrollar su potencial.

Las 4 C de la Educación

Impacto social

Evidencia del éxito de las denominadas 4C es la positiva experiencia de los estudiantes de ESO, Bachillerato y Ciclos Formativos de Grado Medio que ganaron la última edición de The Challenge, la gran apuesta de EduCaixa para impulsar el cambio educativo.

Los worldshakers, como se denomina a los chicos y chicas que han participado en este programa, son jóvenes con un espíritu proactivo, con un estímulo interno para preocuparse por los problemas del mundo y a la vez buscar la forma de superarlos.

Los grupos de estudiantes que participan en el proyecto deben identificar y escoger una causa o problemática de su entorno que encaje en uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas, y proponer proyectos de impacto social para afrontarla.

Una generación pujante

Ejemplos significativos son dos de los alumnos que suscribieron los 22 proyectos ganadores de The Challenge 2022. Alex Morera, junto a sus compañeros de equipo, presentó una propuesta de diseño de App para dispositivos móviles para fomentar hábitos y conductas sostenibles que impresionó al jurado. Para Alex, el programa supuso un viaje de superación, aprendizaje y motivación que lo condujo a trabajar en la mejor versión de sí mismo.

Alex Morera, uno de los ganadores de The Challenge 2022 / FLC

Laura Martín-Bejarano, por su parte, lideró el proyecto (Bio)lógica, que buscaba una solución al actual problema de las subidas de los precios de la luz o la acumulación de residuos. The Challenge para ella significó “un punto de inflexión” en su vida, algo que le ha impulsado a liderar sus proyectos con una mirada puesta en el progreso social.

Alex y Laura, junto a sus compañeros worldshakers, representan el rostro de una nueva generación de mentes inquietas, soñadoras e innovadoras. Pronto, la nueva edición de The Challenge abrirá sus puertas para recoger proyectos de alumnos y alumnas con vocación de ganas de impactar de forma positiva en la sociedad con su talento, creatividad y compromiso.