"Hoy toca platazo de cuchara, unos riquísimos garbanzos guisados con costilla". Con estas palabras presenta su propuesta Juan Sánchez, el creador gastronómico burgalés afincado en Gran Canaria que triunfa en redes tras la cuenta en TikTok @pausayplato.
Su receta nos invita a rescatar la cocina tradicional de toda la vida con una elaboración sencilla, reconfortante y de las que piden tener el pan bien cerca para dejar el plato reluciente desde la primera cucharada.
El truco de sellar y desglasar
El gran secreto que comparte Juan Sánchez para lograr un caldo intenso y lleno de cuerpo consiste en no desaprovechar absolutamente nada de lo que ocurre dentro de la cazuela.
Cortar las costillas de cerdo en trozos, salpimentarlas al gusto y dorarlas a fuego vivo crea una suculenta capa de jugos pegados en el fondo.
Al retirar la carne e incorporar la cebolla, el ajo y el pimiento verde bien picaditos, las verduras se pochan lentamente desglasando y absorbiendo toda esa dorada concentración de sabor marinada con la grasa natural de la costilla.
A esa base de verdura pochada se le suma una cucharada de pimentón de la Vera, el tomate concentrado y un buen chorro de vino tinto.
Tras dejar cocinar unos instantes para que el alcohol se evapore y la mezcla reduzca, se reincorporan las costillas selladas y se cubren con el caldo de carne. A partir de ahí, solo queda dejar que la carne se cocine tapada a fuego lento hasta que quede tan tierna que prácticamente se deshaga sola al tocarla con el tenedor.
Integración final que marca la diferencia
Una vez que la carne de las costillas está completamente blanda (tras una hora de cocción tradicional o 25 minutos si se opta por la olla exprés), se añaden los garbanzos cocidos junto al perejil fresco recién picado.
Bastan unos diez minutos adicionales de suave hervor para que la legumbre absorba la sustancia del caldo y todos los ingredientes queden perfectamente integrados en el guiso.
Como sucede con los grandes platos de cuchara, este preparado gana muchísima personalidad si se deja reposar de un día para otro en la cazuela. Al asentarse el caldo en frío, la textura de la salsa se vuelve aún más melosa y los matices aromáticos se intensifican, convirtiéndose en una opción infalible para triunfar en cualquier ocasión.
Múltiples beneficios
Incorporar garbanzos guisados a la dieta familiar es una forma deliciosa de aportar grandes nutrientes esenciales.
Esta legumbre ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares gracias a su riqueza en potasio, fibra, vitamina C y B-6, regulando el colesterol. Su alto contenido en fibra favorece la digestión, mejora el tránsito intestinal de forma natural y permite una absorción lenta de los hidratos de carbono.
Por otra parte, diversos estudios han demostrado que ayuda a controlar los niveles de glucosa, lípidos e insulina en personas con diabetes.
Además, su aporte de carbohidratos complejos y proteínas disminuye el cansancio en estados de astenia o en deportistas, su poder saciante ayuda a controlar el peso y su notable contenido en ácido fólico los hace ideales durante el embarazo para prevenir malformaciones fetales.
Cuchareo tradicional
Sigue la fantástica propuesta de Juan Sánchez desde @pausayplato para disfrutar de unos garbanzos guisados con costilla verdaderamente espectaculares.
Una receta económica, repleta de beneficios nutricionales y con ese sabor auténtico que convierte cualquier comida en una celebración de la cocina casera.
Ingredientes
Para la carne y legumbre:
- 1 kg de costillas de cerdo troceadas
- 800 g de garbanzos guisados o cocidos
- Sal y pimienta negra recién molida al gusto
Para el sofrito y la salsa:
- 1 cebolla
- 4 dientes de ajo
- 1 pimiento verde
- 1 cs. de pimentón de la Vera
- 1 cs. de tomate concentrado
- 150 ml de vino tinto
- 500 ml de caldo de carne
- Perejil fresco picado y aceite de oliva virgen extra
Paso 1
Salpimenta las costillas en trozos de bocado y fríelas en la cazuela con un chorro de aceite hasta dorar. Retira la carne y, en ese mismo aceite, pocha la cebolla, los ajos y el pimiento verde picaditos desglasando bien los jugos del fondo.
Paso 2
Añade el pimentón de la Vera, remueve e inmediatamente agrega el tomate concentrado. Deja reducir unos instantes, vierte el vino tinto y cocina a fuego medio hasta que el alcohol se evapore por completo.
Paso 3
Reincorpora las costillas selladas, cubre con el caldo de carne y cocina a fuego lento tapado durante 1 hora (o 25 minutos en olla exprés) hasta que la carne esté tierna.
Paso 4
Agrega los garbanzos cocidos y el perejil fresco picado, dejando cocinar a fuego suave durante 10 minutos más para que se integren bien todos los sabores antes de servir.
