El arroz blanco es uno de esos básicos que nunca faltan en las cocinas de muchas partes del mundo.
Mientras que nosotros solemos usarlo casi siempre como acompañamiento de carnes o pescados, en muchísimos países de Asia es el auténtico pilar de la mesa, representando la principal fuente de energía diaria, cumpliendo la misma función que el pan en nuestra mesa.
Sin embargo, preparar un grano perfecto no siempre resulta tan sencillo como parece a simple vista.
Aunque se trate de una receta con muy pocos pasos e ingredientes, un pequeño fallo en los tiempos o en las cantidades puede transformar lo que iba a ser una guarnición de diez en un auténtico mazacote insípido, más parecido a un puré pastoso que ira directo a la basura.
La voz experta detrás de las redes
Para evitar sorpresas desagradables en la cocina, la divulgadora y cocinera Elena, al frente de la popular cuenta de TikTok @hobbykitchen.madrid, ha compartido la fórmula definitiva para que no falle.
Esta madre de cuatro hijos, que además cuenta con titulación como Técnico Superior en Dirección de Cocina, Dietética y Nutrición, conoce de primera mano la importancia de resolver platos cotidianos de forma práctica y nutritiva.
Su recomendación parte de una regla de oro tan simple como precisa: la proporción es el primer secreto que se debe respetar.
La medida exacta es siempre una parte de arroz por dos partes de agua, utilizando exactamente el mismo recipiente lleno hasta arriba para ambas mediciones.
El sofrito inicial
El proceso arranca poniendo un fondo generoso de aceite de oliva virgen extra en una cazuela que disponga de su correspondiente tapa.
Se añaden dos dientes de ajo para que se vayan calentando y soltando todo su aroma a fuego suave, creando así un fondo aromático que marcará la diferencia en el resultado final.
En cuanto los ajos están ligeramente sofritos, se incorpora la medida de arroz a la cazuela para rehogarlo durante unos instantes con el calor del aceite.
Darle unas vueltas antes de añadir el líquido ayuda a sellar el grano y evita que suelte almidón en exceso durante el cocinado.
A continuación, se añade una pizca de sal y las dos medidas de agua de las que hablamos antes.
La técnica de los dos fuegos
El verdadero secreto que propone la experta para que el grano quede perfectamente cocido pero firme radica en controlar la potencia del fuego en dos fases.
Durante los primeros 12 minutos, se deja cocinar destapado a fuego medio-alto, situando la potencia en un 7 sobre 10.
Transcurrido ese primer tiempo, se tapa la cazuela por completo y se reduce la temperatura al mínimo absoluto, manteniendo la cocción al 1 durante otros 12 minutos exactos. Este calor suave y el vapor atrapado bajo la tapa logran que el grano absorba todo el líquido gradualmente y quede con una textura suelta y en su punto.
Tu guarnición perfecta
Controlar el reloj y la potencia de los fogones es todo lo que necesitas para dominar esta preparación básica y olvidarte para siempre de las masas apelmazadas.
Prepara este arroz blanco siguiendo los consejos de Elena de @hobbykitchen.madrid y disfruta de un acompañamiento suelto, sabroso y en su punto ideal para cualquier día de la semana.
Ingredientes
- 1 taza de arroz (tipo bomba o grano medio)
- 2 tazas de agua
- 2 dientes de ajo
- Aceite de oliva virgen extra al gusto
- Sal al gusto
Paso 1
Pon un fondo generoso de aceite de oliva en una cazuela con tapa y añade los 2 dientes de ajo para sofríelos ligeramente a fuego medio.
Paso 2
Añade la medida de arroz, remueve un minuto para que se impregne bien con el calor y el aceite, y agrega la sal al gusto.
Paso 3
Vierte las 2 medidas de agua y cocina destapado a fuego medio-alto (nivel 7 de 10) durante 12 minutos.
Paso 4
Coloca la tapa en la cazuela, baja el fuego al mínimo (nivel 1 de 10) y deja cocinar durante otros 12 minutos sin destapar.
Paso 5
Retira del fuego, remueve suavemente con un tenedor para ahuecar el grano y sirve bien caliente.
