Preparar unas almejas con una salsa intensa y llena de sabor no exige una larga lista de ingredientes ni demasiada experiencia en la cocina. El secreto está, sobre todo, en tratar bien el producto y controlar el tiempo de cocción.
Una propuesta sencilla es la que comparte el creador gastronómico Daniel Sánchez, conocido en Instagram como @danielandome. Su receta combina ajo, cebolla, vino blanco y pimentón con un pequeño toque picante. Una preparación especialmente apetecible cuando empiezan a bajar las temperaturas.
Antes de encender el fuego
Las almejas son moluscos bivalvos que se alimentan mediante filtración, según explica la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN). Por este motivo, su producción y comercialización están sometidas a controles específicos y deben proceder de establecimientos y zonas autorizadas.
Para esta receta se utilizan 350 gramos de almejas. Daniel Sánchez propone mantenerlas unos 30 minutos en agua fría con sal antes de cocinarlas para favorecer que expulsen posibles restos de arena. Después conviene retirarlas del recipiente sin remover el fondo.
Una salsa con pocos ingredientes
La preparación comienza picando muy finos dos dientes de ajo y una cebolla pequeña. Ambos se sofríen con dos cucharadas de aceite de oliva hasta que estén tiernos y empiecen a dorarse.
Entonces se incorpora una cucharadita de pimentón dulce y una cayena, esta última opcional. Después se añade una cucharada de harina, que ayudará a dar cuerpo a la salsa, y se cocina brevemente para evitar que conserve sabor a crudo.
El vino hace el resto
El siguiente paso consiste en añadir 150 mililitros de vino blanco y dejar que hierva durante unos minutos. Después se incorpora aproximadamente la misma cantidad de agua y se cocina hasta conseguir una salsa ligeramente espesa.
Solo entonces entran en escena las almejas. Se incorporan junto con perejil fresco picado, se tapa la cazuela y se mantienen a fuego medio únicamente hasta que las conchas se abran, normalmente durante unos dos o tres minutos.
El punto que marca la diferencia
No conviene prolongar demasiado esta última fase. Una cocción excesiva puede endurecer la carne y hacer que pierda buena parte de su jugosidad. Además, el líquido que liberan las almejas al abrirse termina integrándose en la salsa y potencia su sabor.
La propia AESAN recuerda que la refrigeración y la cocción son fundamentales para limitar riesgos microbiológicos asociados a pescados y mariscos, mientras que los moluscos bivalvos comercializados deben cumplir requisitos específicos de higiene y control.
No todas las almejas son iguales
En España se comercializan diferentes especies. El listado oficial del Ministerio de Agricultura recoge, entre otras, la almeja fina (Ruditapes decussatus) y la almeja japonesa (Ruditapes philippinarum). La Xunta identifica también entre los bivalvos gallegos variedades como la fina, la japonesa y la babosa.
La Fundación Española de la Nutrición describe además la almeja babosa y la rubia, junto con las diferencias de aspecto entre unas variedades y otras. La FEN señala que la primavera es la época menos óptima para su consumo, lo que convierte al otoño en un buen momento para recuperar este tipo de recetas.
Una salsa que merece pan
Si sobra, la salsa tiene todavía una segunda vida. Su mezcla de vino, pimentón, ajo y jugos del propio marisco puede servir como punto de partida para un arroz marinero o acompañar un plato de pasta.
Pero lo más probable es que no llegue tan lejos. Con las almejas recién abiertas, la salsa caliente y una buena barra de pan al lado, esta receta demuestra que un plato con aspecto de restaurante puede resolverse en casa con ingredientes cotidianos y una técnica bastante sencilla.
Receta de las almejas
Esta es la receta de las almejas en salsa de Daniel Sánchez:
Ingredientes
- Para las almejas en salsa:
- Almejas, 350 g
- Ajo, 2 dientes
- Cebolla pequeña, 1 ud
- Aceite de oliva virgen extra, 2 cucharadas
- Pimentón dulce, 1 cucharadita
- Cayena, 1 ud, si quieres darle un toque picante
- Harina de trigo, 1 cucharada colmada
- Vino blanco, 150 ml
- Agua, 150 ml
- Perejil fresco picado, 1 cucharada
- Sal, al gusto
- Para el remojo:
- Agua fría, 1 l
- Sal, 35 g
Paso 1
Disolvemos los 35 g de sal en ek agua fría, añadimos las almejas y las dejamos en remojo 30 minutos.
Paso 2
Mientras tanto, pelamos y picamos muy finamente los ajos y la cebolla.
Paso 3
Calentamos el aceite en una cazuela o una sartén amplia a fuego medio y sofreímos el ajo y la cebolla durante 8-10 minutos, hasta que empiecen a dorarse.
Paso 4
Bajamos el fuego, añadimos el pimentón y la cayena y cocinamos 2 minutos, removiendo y teniendo cuidado de que no se queme el pimentón.
Paso 5
Incorporamos la harina y cocinamos 2 minutos más sin dejar de remover.
Paso 6
Añadimos el vino blanco y dejamos cocer 2-3 minutos para que se evapore el alcohol.
Paso 7
Añadimos el agua y cocinamos 3-4 minutos, removiendo, hasta que la salsa espese. Si queda demasiado espesa, podemos añadir 50 ml más de agua.
Paso 8
Escurrimos las almejas y las añadimos a la salsa. Espolvoreamos el perejil, tapamos y cocinamos a fuego medio 2-3 minutos, hasta que se abran.
Paso 9
Probamos la salsa, ajustamos de sal, retiramos del fuego y servimos.
